El recién asumido presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, recompondrá un equipo de Gobierno que manejará la crisis con Rusia, y negociaciones sobre precios del gas el lunes serán una primera prueba sobre su nueva relación con el ruso Vladimir Putin.

La toma de mando de Poroshenko en una pomposa, pero relajada ceremonia el sábado dio la impresión de que se ha trazado una línea bajo seis meses de agitaciones sangrientas y sin precedentes que acabaron con la destitución de su predecesor, Viktor Yanukovich.

Pero detrás de la euforia actual está la realidad de un fuerte separatismo en el este, en el que Ucrania ve la mano de Moscú, y la oposición rusa a sus planes de inclinarse hacia Europa.

El rechazo terminante de Poroshenko a aceptar la pérdida de Crimea durante un combativo discurso inaugural lo enfrenta aún más a Putin.

Una indicación sobre cómo enfrentará Putin al empresario y político de 48 años podría surgir en las conversaciones trilaterales del lunes que apuntan a resolver una disputa por el precio del gas ruso.

Rusia ha amenazado con cortar el suministro de gas a su vecino -que también es una importante ruta de tránsito de gas hacia la Unión Europea- si no logra pagar sus deudas a Gazprom hasta el martes.

En sus primeras medidas para designar a aliados clave, se espera que Poroshenko nombre en los próximos días a nuevos ministros de Defensa y de Relaciones Exteriores.

Las rebeliones en el este de Ucrania, en que separatistas prorrusos han declarado "repúblicas populares", han cobrado decenas de vidas en enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y milicias armadas. Líderes separatistas dijeron el sábado que no se darán por vencidos en su lucha.

Esos no son los únicos desafíos que enfrenta Poroshenko, quien hereda un país al borde de la bancarrota y que es calificado por agencias de monitorización como uno de los más corruptos y peor gobernados de Europa.

El multimillonario empresario de la industria de las golosinas, con experiencia en el Gobierno, dice que va a firmar un acuerdo comercial y de asociación con la Unión Europea este mes.

El acuerdo con la Unión Europea -que fue rechazado por Yanukovich, dando inicio a protestas callejeras que precipitaron su salida del poder- llevarán a Ucrania a una zona de libre comercio con la Unión Europea, frustrando la ambición de Moscú de mantener a Kiev dentro de su esfera de influencia.

Putin, que está bajo amenaza de más sanciones occidentales por sus políticas hacia Ucrania, advirtió el viernes que tan pronto como Ucrania firme el acuerdo y éste entre en vigor, Rusia se verá obligada a tomar medidas para defender a su economía y mercados.

En su discurso inaugural, Poroshenko prometió que nunca aceptará la pérdida de Crimea, que Rusia anexó en marzo tras la caída de Yanukovich, un ex mandatario que era respaldado por Moscú.

Según analistas, una prioridad mayor será poner fin a las rebeliones separatistas, que amenazan a la visión de Poroshenko de un Estado unitario.

(Escrito por Richard Balmforth. Traducido y editado en español por Patricio Abusleme)