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Tenemos que cuidar mucho a Eddie Vedder

logotipo de Clarín Clarín hace 5 días

La señal partió desde Twitter y fue inequívoca: Chris Cornell fuetrending topic apenas se supo de su fallecimiento, a los 52 años. Pero cerca suyo en la tendencia tuitera, como si el lazo de amistad entre ambos se mantuviera, apareció Eddie Vedder. Es que Pearl Jam, y en especial su líder, se mantienen como los grandes y únicos embajadores vigentes del grunge, aquella movida que nació en Seattle en los 80 de sonidos latosos y letras con mensajes de protestas o depresivas.

Es que los amantes del grunge estamos detrás de la cruzada de cuidar a Vedder. Cornell ya no tenía en los últimos tiempos la masividad de sus años con Soundgarden (sobre todo) o Audioslave, pero su voz se mantenía como una de las mejores del grunge. Sólo basta con desempolvar los discos de Soundgarden para caer en los días negros, tal como lo cantaba Cornell en el tercer tema del cuarto álbum de la banda pero el primero que les dio visibilidad a nivel mundial: Superunknown.

Eddie Vedder en 2011, cuando Pearl Jam vino por segunda vez a la Argentina y se presentó en el estadio Ciudad de La Plata. (Mauricio Nievas) © Proporcionado por Arte Gráfico Editorial Argentino S.A. Eddie Vedder en 2011, cuando Pearl Jam vino por segunda vez a la Argentina y se presentó en el estadio Ciudad de La Plata. (Mauricio Nievas)

En las primeras horas posteriores a su fallecimiento, costaba encontrar las causas del deceso de Cornell. Las sospechas apuntaban bien alto a su talón de Aquiles: las adicciones al alcohol y las drogas que lo tuvieron pendulando entre la salud y la enfermedad durante casi toda su vida. “Afortunadamente mi periodo de adicción no fue tan largo como para afectar a mi voz. Me cuesta hablar de ello. Durante años esas cosas estaban de alguna manera presentes todo el rato. Aún trato de entender si caí en la adicción porque era infeliz o si más bien era infeliz porque caí en la adicción”, le dijo a El País en 2012. 

El grunge se está quedando cada vez más huérfano. El suicidio de Kurt Cobain, el 5 de abril de 1994, fue el primer gran impacto mediático: Nirvana había sido la bandera que le permitió a esta movida trascender Seattle y los Estados Unidos para convertirse en un fenómeno global.

Cuestiones del destino o del maldito azar, exactamente ocho años más tarde, el 5 de abril de 2002, llegó la muerte por sobredosis (heroína) de Layne Staley, la voz y las letras de Alice in Chains.

Mucho más acá, el 3 de diciembre de 2015, le llegó la hora a Scott Weiland, otra potentísima voz de una banda, la californiana Stone Temple Pilots, que fue adoptada como grunge aunque no era de Seattle y su música, a veces más festiva, también coqueteaba con un estilo entre psicodélico y un hard funk. Weiland, de 48 años en su fallecimiento, fue otra víctima de las drogas.

Weiland también había sido el front man de Velvet Revolver, un proyecto híbrido que incluía a tres ex Guns N' Roses: los guitarristas Slash e Izzy Stradlin, y el bajista Duff McKagan. Como lo había sido Audioslave, la formación a la que Cornell le puso la voz, tras la separación de Soundgarden, junto con los músicos de Rage Against the Machine Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk.

Claro que el primer drama de dimensiones en el grunge pasa más inadvertido para el gran público. Fue la muerte por sobredosis de Andrew Wood, con 34 años en 1990. Era un vocalista muy respetado por Cornell y Vedder, que falleció poco antes de la publicación del primer álbum de Mother Love Bone, la banda que lideraba. A Wood se lo consideró como una de las piedras basales del grunge.

Como tributo a Wood, Cornell se reunió con Pearl Jam para darle vida, por dos años, a la agrupación Temple of the Dog. Primero lo hizo con los guitarristas Mike McCready y Stone Gossard, con el bajista Jeff Ament y con el baterista Matt Cameron (que a su vez también lo era en Soundgarden). Imágenes de Wood y de Temple of the Dog aparecen en el documental Twenty, editado en 2011 para evocar los 20 años de Ten, el primer disco de Pearl Jam, un verdadero compilado de éxitos.

Tan fuerte es el lazo entre Wood y lo que siguió en el grunge que, en 2015, Pearl Jam encabezó una colecta para comprarle una casa a la madre del ex vocalista de Mother Love Bone, quien estaba desamparada y vivía en un trailer.

Vedder y Pearl Jam visitaron cuatro veces la Argentina. La primera, y más recordada por sus fanáticos, fue el 25 de noviembre de 2005, en Ferro. El flechazo entre la banda y la gente fue inmediato, a primera vista. Repitieron en 2011, 2013 y 2015. Más allá de que sobrevuela un tic cuasi demagógico de los rockeros con el público de estas tierras (aquel mito de que somos y nos hacen creer que somos "el mejor público del mundo"), todo Pearl Jam siempre habla maravillas del vínculo con los creadores del pogo.

Y desde un pogo, aun los que ya estamos bastante grandes para seguir jugando a esa ruleta de golpes y empujones, esperamos a Vedder para darle otro abrazo y cuidarlo porque en la música hay leyendas que nos atemorizan: tiene la misma edad de Cornell. Y no querríamos que ellos integren un Club de los 52 como ya hay un Club de los 27, la edad en la que fallecieron Brian Jones, Jimmy Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin y Kurt Cobain.

Vedder y Cornell, reunidos por un fin benéfico en 2014. © Proporcionado por Arte Gráfico Editorial Argentino S.A. Vedder y Cornell, reunidos por un fin benéfico en 2014.

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