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Allister Coetzee, el DT que reformó a los Springboks

logotipo de LA NACION LA NACION 19/08/2017

PORT ELIZABETH, Sudáfrica.- Para Sudáfrica, el tercer puesto en el último Mundial fue un fracaso. Más allá del podio, más allá de que en semifinales cayó por dos puntos ante Nueva Zelanda (20-18), quedó en evidencia que su juego atrasaba. Las demás potencias, e incluso la Argentina, se habían aggiornado a los cambios reglamentarios y ya tenían un rugby más dinámico.

Acostumbrados históricamente a disputarle la supremacía a los All Blacks, y el único que puede jactarse de haberlos superado en un período consistente(en los años 40 y en los 70), Sudáfrica se veía cada vez más lejos. Luego de Inglaterra 2015 Allister Coetzee asumió la conducción técnica e inició un proceso de transformación que recién empieza.

El proceso es más complejo de lo que ellos mismos esperaban. En 2016, Sudáfrica tuvo el peor año de su historia perdiendo ante Argentina, Italia, Gales, Irlanda, Inglaterra, Australia y dos veces ante Nueva Zelanda. Pero Coetzee sobrevivió al vendaval de críticas y en junio pasado el cambio empezó a dar sus frutos. Con un juego mucho más atractivo, aplastó a Francia en los tres partidos de la serie. Ante los Pumas, el ex entrenador de Stormers apunta a consolidar ese crecimiento.

"El equipo cambió respecto del año pasado en el sentido de que el clima de trabajo es fantástico. Ésa es una gran diferencia. Es un equipo alegre, que se enfoca en los procesos y no tanto en los resultados y sabe exactamente dónde está parado. Tenemos que dar un paso grande este fin de semana", aseguró Coetzee durante la conferencia de prensa.

La génesis de esta transformación hay que encontrarla en lo que hicieron los Lions, finalistas por segundo año consecutivo del Super Rugby. Una verdadera revolución para el rugby sudafricano, con un juego mucho más horizontal. La prueba está en que en la alineación titular de hoy hay siete jugadores de ese equipo, cuando en el plantel mundialista no había ni uno. "Nosotros tenemos nuestro propio estilo de rugby como Springboks. Jugamos en función de nuestras fortalezas. El rugby internacional es algo completamente diferente", aclaraba Coetzee, consultado por LA NACION en una entrevista previa.

Sudáfrica nunca fue un equipo unidimensional. Siempre tuvo una línea de tres cuartos temibles. Pero siempre se caracterizó por un juego frontal, de gran desgaste con los forwards. Ahora requiere jugadores con más dinámica, forwards desperdigados por toda la cancha y pelota rápida, sin resignar sus raíces.

"Definitivamente el Rugby Championship es un desafío mucho más duro que Francia", acepta Coetzee. "Es un juego más completo, que tenemos que estar preparados para jugar. En junio tuvimos un gran desafío en el juego con el pie y el juego aéreo y ciertamente nos van a desafiar nuevamente. Argentina tiene un par de jugadores de primer nivel mundial en lo que se refiere al juego con el pie, como Sánchez, Landajo y Tuculet. El año pasado nos testearon en una cancha chica, en Salta, y desataron un bombardeo aéreo, pero nos preparamos bien para eso. Esperamos tomar esas oportunidades y capitalizarlas".

Sin dudas, el entrenador conoce la idiosincrasia de los jugadores de nuestro país. "A los argentinos les encanta jugar con la pelota en las manos, así que nuestra defensa también va a ser desafiada. Especialmente en el juego suelto; ahí es cuando son más peligrosos. El pequeño número 9 va a tratar de esca-bullirse y Sánchez va a jugar mucho pase interno. El breakdown va a ser muy duro: tratan de robarte la pelota y jugar a partir de allí, porque les encanta el juego suelto. Lo que no debemos olvidar es que los equipos del hemisferio sur juegan con la misma intensidad. La demanda física es la misma. La intensidad no puede faltar. Especialmente contra la Argentina, no puede faltar..."

En el mismo sentido y sin que haga falta preguntárselo, Coetzee se mete a hablar más profundamente de los Pumas y reconoce la peligrosidad de su scrum, máxime con algunas bajas en la primera línea de su equipo: "Ahí es donde nos van a desafiar. La Argentina se jacta de su habilidad para jugar el scrum. Los primeras líneas saben que tienen un rol que no se trata sólo de agarrar la pelota y correr, sino que tienen que asegurarse de que las formaciones fijas funcionen bien."

Consultado sobre el irregular desempeño de los Jagaures en el Súper Rugby, Coetzee advirtió: "Los Pumas son una criatura to-talmente diferente a los Jaguares. Si creemos que estamos jugando contra los Jaguares, cometeríamos un gran error. Son jugadores de primer nivel mundial, tienen un gran pack, buenas formaciones fijas, buen maul, buen pick-and-go. Tenemos que estar al máximo de nuestras posibilidades si queremos ganar".

Y fue más allá, el coach: "La Argentina no está aquí para aprender. Le puede ganar a cualquier equipo en esta competencia. No nos vamos a confiar. No están en el Súper Rugby para aprender, entienden perfectamente dónde están. Son un equipo de primer nivel y los respetamos por eso. Y nosotros tenemos que dar todo si queremos ganar."

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