Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Análisis: Trump enfrenta la crisis con su actitud habitual

logotipo de Associated PressAssociated Press 12/08/2017 Por JONATHAN LEMIRE, Associated Press

BEDMINSTER, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — Una confrontación nuclear. El enemigo más impredecible del mundo. El planeta en tensión. ¿Qué hará el nuevo presidente?

Ser Trump.

Ante la que tal vez sea su crisis internacional más grave hasta la fecha, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió esta semana justo como esperaban algunos de sus seguidores y como temían sus críticos. La mezcla de bravuconerías, espontaneidad y ruptura de las normas que caracterizó su ascenso político definió su enfoque hacia la nueva ronda de amenazas vertidas desde Corea del Norte. Cuando Pyongyang lanzó un golpe, Trump respondió con otro más fuerte, como ya hizo en un debate electoral flanqueado por sus rivales políticos.

Pero en esta ocasión no era un debate en Florida ni una guerra en Twitter con celebridades de bajo perfil, el tipo de conflictos que Trump dominaba antes de entrar en política. Se trataba de un enfrentamiento por el programa nuclear de rápido desarrollo de Corea del Norte, coronado por el intercambio de amenazas de guerra y con la seguridad de millones de personas en juego. Durante el transcurso de la semana, Trump desplegó una retórica provocadora y dejó a un lado el lenguaje diplomático cuidado o preciso de sus predecesores.

“Deberían estar muy nerviosos”, dijo Trump sobre Corea del Norte. “Porque les pasarán cosas que nunca creyeron posibles, ¿ok?”.

Sin embargo, la estrategia del presidente republicano es familiar. Tuiteó con regularidad. Se tomó la situación como algo personal. Improvisó sus declaraciones. Habló _ mucho _ en dos días de conferencias de prensa que, de inmediato, generaron comentarios, confusión, críticas y atención.

El viernes, tras enviar un mensaje ligeramente atenuado a Pyongyang, Trump señaló que está considerando una posible acción militar en Venezuela, donde su presidente, Nicolás Maduro, se ha consolidado en el poder provocando una ola de críticas internacionales. Durante un intercambio de 12 minutos con periodistas, su frase planteó la posibilidad de usar la fuerza militar contra dos naciones en dos hemisferios distintos.

Las combativas apariciones públicas de Trump encuentran su reflejo en sus conversaciones en privado con asesores y aliados. Trump ha dicho a sus colaboradores que el líder norcoreano, Kim Jong Un, le faltó al respeto a él y a Estados Unidos y que cree que el país solo responderá a la dureza y a la amenaza de la fuerza, según dos personas que, como otros entrevistados, pidieron hablar bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a desvelar el contenido de las conversaciones privadas.

Algunos asesores se sorprendieron cuando Trump declaró el martes, poco después de conocerse que Corea del Norte había hecho avances nucleares, que la hermética nación se enfrentaría a “fuego y furia” si la amenaza seguía adelante. El presidente no había empleado esas palabras durante una conversación telefónica previa con sus colaboradores para discutir el asunto.

Además, dijo a sus asesores, entre ellos el nuevo secretario general de la Casa Blanca, John Kelly, que no tenía intención de suavizar el tono de sus palabras, según dos funcionarios que solicitaron hablar sin ser identificados.

El presidente rompió su rutina para discutir la amenaza que supone Corea del Norte, tuiteando con frecuencia y hablando con reporteros largo y tendido en cuatro ocasiones a lo largo de dos días en su club de golf.

El jueves, mientras respondía a las preguntas de un pequeño grupo de periodistas, ignoró a la secretaria de prensa, Sarah Huckabee Sanders, que le mostró en varias ocasiones un cartel escrito a mano en el que le pedía que aceptase solo una pregunta más. En su lugar, mantuvo contacto visual con los reporteros para responder a sus dudas. Su intervención duró en total 30 minutos, y en su mayoría estuvo dominada por un lenguaje amenazador hacia Corea del Norte.

Sus duras declaraciones, que encajan con facilidad en tuits y en los titulares que circulan por las televisoras por cable, suele entusiasmar a sus partidarios.

“Simplemente, Trump está intentando comunicar, en un lenguaje vivo y claro, a un dictador que no está a acostumbrado a escuchar a nadie que están enfrentando el posible final de su régimen”, explicó Newt Gingrich, un asesor habitual del republicano. “Creo que lo que está intentando hacer en el corto plazo es comunicar con gran intensidad que vamos en serio”.

Para otros, la retórica de Trump no hace más que avivar la crisis.

“Los presidentes suelen emplear un lenguaje duro hacia sus adversarios”, dijo Julian Zelizer, profesor de Historia en Princeton University “La diferencia es el nivel de improvisación (...) esto es ad hoc e improvisado, algo que la mayoría de los presidentes ha entendido como peligroso cuando se trata de armas nucleares”.

Trump rechazó las críticas el viernes por la noche, al responder a nuevas preguntas de reporteros, y lanzó más amenazas.

“Mis críticos solo dicen eso porque soy yo”, señaló. “Tenemos a decenas de millones de personas en este país que están contentos con lo que estoy diciendo, porque dicen que por fin tenemos un presidente que responde por nuestro país y responde por nuestros amigos y nuestros aliados”.

___

El periodista de AP Jonathan Lemire está en Twitter en http://twitter.com/@JonLemire

image beaconimage beaconimage beacon