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Angola le dice adiós a la era Dos Santos, tras 38 años en el poder

logotipo de LA NACION LA NACION 24/08/2017

LUANDA.- Las inmensas banderas rojinegras ondean con la brisa en la árida capital, Luanda. Colgadas de los puentes, en la playa, los colores del Movimiento Popular por la Liberación de Angola (MPLA) -que son los mismos que los de la bandera nacional- tiñeron la ciudad para las elecciones de ayer, que no apuntaron a un cambio político, pero que fueron una histórica y sonada despedida: la del presidente José Eduardo Dos Santos, en el poder desde hace 38 años.

"Cuando yo nací, Dos Santos ya estaba en el poder." Como Pedro, que habla bajo anonimato, toda la juventud de Angola sólo conoce su país en manos de Dos Santos, de 74 años, y vivió siempre bajo un sistema dirigido y controlado por un solo hombre. Junto con Teodoro Obiang, el presidente de Guinea Ecuatorial, en el poder desde 1979, Dos Santos es el mandatario africano con más años en un gobierno, por encima del camerunés Paul Biya (35 años) o del zimbabuense Robert Mugabe (29). Ahora, Dos Santos, frágil de salud, entrega voluntariamente la segunda posición del podio, en un gesto político que lo alejará de la primera línea, aunque no necesariamente del poder.

La Constitución aprobada en 2010 prevé la celebración de elecciones generales cada cinco años. Con los sufragios se eligen 130 diputados del ámbito nacional y otros cinco diputados por los círculos electorales de cada una de las 18 provincias del país. Sólo puede ser presidente del país el cabeza de lista del ámbito nacional que sea más votado. De los 220 diputados de la Asamblea, 175 están en manos del MPLA. Casi 10 millones de angoleños estuvieron convocados a las urnas; los resultados se darán a conocer desde hoy.

"Este país necesita el cambio", dice Abel Chivukuvuku, candidato de uno de los principales partidos de la oposición (CASA-CE), en su último mitin, al invocar una frase que cala entre la juventud, ansiosa de apertura, pero que no hace temer la poderosa estructura del MPLA.

Los recursos minerales, como los diamantes y el petróleo, le permitieron al Estado reconstruir una parte de la infraestructura destrozada por la guerra, que terminó en 2002. Trece años de lucha por la independencia de Portugal, más 27 de guerra civil, dejaron el país cicatrizado por las bombas, los desplazados y los heridos, y quedó hipotecado por las minas antipersonas (Angola está entre los cinco países más minados del mundo). El desplome del precio del petróleo frenó el desarrollo económico del país, que entró en recesión por primera vez desde 2002.

Todo es caro en Luanda, menos los candongueiros, los transportes blancos y azules que permiten el movimiento a las clases populares de la capital. En la calle, las divergencias son amables y cordiales. Pero expresar una opinión contraria al MPLA puede tener graves consecuencias, como bien sabe el reducido grupo de angoleños que osa señalar, condenar y denunciar los excesos del partido y de la familia del presidente. El periodista y activista Rafael Marques de Morais estuvo en la cárcel, fue amenazado y acusado por las autoridades por "injuria contra la autoridad pública".

Para Marques, João Lourenço, ministro de Defensa y a sus 63 años relevo de Dos Santos, no augura una apertura del sistema ni siquiera dentro de las filas del MPLA. "No es un hombre de diálogo. Dos Santos encontró con los años una manera de usar la corrupción como represión, en vez de la violencia. El resultado para la población es el mismo: mueren por falta de medicamentos y ausencia de los servicios básicos."

El nuevo candidato es, en cambio, "un hombre con una visión más radical del poder e intentará imponerse no a través del diálogo o la tolerancia, sino mostrando quién está a cargo", advierte Marques, que desde hace dos décadas denuncia los negocios fraudulentos de la familia Dos Santos y de la cúpula de "los generales", que combinan el poder político y económico.

"Dos Santos privatizó el Estado. Los principales bienes del país -el sector diamantífero, el bancario y el petrolífero- están en manos de sus hijos", denuncia. La hija mayor, Isabel Dos Santos, se convirtió en la primera mujer multimillonaria de África. Según el Centro de Investigación Científica de la Universidad Católica de Angola, entre 2002 y 2015 unos 28.000 millones de dólares del presupuesto del gobierno desaparecieron.

© El País, SL

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