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Apuntan al modelo industrial vasco

logotipo de LA NACION LA NACION 05/08/2017

"Perdón que lo interrumpa", frenó el periodista al funcionario. "Pero, ¿cuál es el plan industrial del Gobierno? No queda claro", remarcó. El funcionario de la actual administración, uno de los encargados de pensar el futuro del sector manufacturero, aclaró: "No queremos ser Tailandia ni China. Somos un país de ingresos medios. Sería fácil devaluar y cerrar la economía pero queremos una industria sustentable". Otro dato: si en el viejo Plan Productivo de 2016 el ejemplo de proceso de transformación era Australia, ahora la referencia preferida en el oficialismo es el País Vasco.

El Gobierno revela el rumbo industrial como un rompecabezas. Una vez armado, surgen pistas. Algunas claves: habrá una economía más abierta, no habrá una apuesta a salarios bajos, se trabajará en mejorar la competitividad de los factores y se impulsará una economía mucho más tecnificada y basada en el diseño y el valor agregado. "Podemos ser Fénix (club de la B Metropolitana) o ser Estudiantes", graficó el funcionario. "En Fénix vamos ser el mejor jugador siempre, pero de la B. "Si queremos ir a Estudiantes de La Plata, vamos a tener que entrenar, esforzarnos y recién después de un año nos van a ofrecer un contrato", ejemplificó.

Una de las medidas que mejor refleja los incentivos para ir al perfil industrial preferido por el Gobierno llegó hace poco: la rebaja de reintegros a quienes más valor exporten fue un recorte de impuestos focalizado específicamente hacia sectores que pueden competir con el mundo. Es en base a esta idea que el Ministerio de Producción seguirá impulsando mesas de competitividad, incluso con sectores sensibles. Para Tierra del Fuego, las cosas serán claras pero sólo hasta 2023 (fecha de caducidad del régimen). Luego, no hay un plan definido.

¿Las claves del proceso industrial del País Vasco? El financiamiento barato (con tasas 0% del BCE), el proceso del innovación y transferencia tecnológica (esperan un proceso de revalorización del INTI y un impulso a planes de desarrollo de proveedores, "al estilo Toyota"), y una masiva simplificación burocrática.

En el Gobierno reconocen problemas impositivos, logísticos o "rigideces laborales" y, por eso, hablan de una "integración inteligente". Traducido: no habrá arancel 0%, como con las computadoras, por lo menos por ahora. Para sacar a la industria de la sequía, esperan las reformas tributaria y laboral, la aprobación del Compre Nacional y ayuda brasileña.

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