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Caos por protestas frente a sede de gobierno en Chile

logotipo de Associated PressAssociated Press 10/07/2017 Por EVA VERGARA, Associated Press

SANTIAGO DE CHILE (AP) — El lunes se vivió una situación caótica en Chile, donde dos manifestaciones coincidieron frente al palacio de gobierno. Por un lado se congregaron taxistas que protestaban contra Uber y por otro había partidarios y detractores del autodenominado “Bus de la libertad”, que rechaza a niños transgénero en las escuelas.

En algunos momentos, las discusiones entre los distintos grupos de manifestantes llegaron a los golpes.

El “Bus de la libertad”, de color naranja y con las leyendas “Con mis hijos no se metan” y “Nicolás necesita un papá y una mamá”, pasó en dos ocasiones frente al palacio de La Moneda, mientras al autobús local en favor de las minorías sexuales, “El bus de la diversidad”, le prohibieron pasar por allí, denunció el dirigente gay Rolando Jiménez.

El “Bus de la libertad” pertenece a la fundación española CitizenGo y fue invitado por ONGs conservadoras y católicas porque, según sus dirigentes, el gobierno de la presidenta socialista Michelle Bachelet está imponiendo la “ideología de género”. El grupo nacido en España repudia el matrimonio igualitario, el aborto por cualquier causa, la unión legal de homosexuales y el proyecto de Identidad de Género, que se discute en el Congreso.

Marcela Aranda, vocera de uno de los grupos conservadores, declaró: “es derecho preferente de los padres educar a sus hijos”, y criticó el proyecto de Identidad de Género enviado al Congreso y una circular ministerial que pide respeto de los niños trans en las escuelas.

Entretanto, Jiménez señaló que quieren acompañar al “bus del odio”, como lo bautizaron, porque “no vamos a permitir que impunemente difundan el odio, la homofobia”.

Diversos grupos se desplazaron hacia el cercano Parque Forestal, donde siguieron las discusiones a gritos hasta que los que rechazan al bus naranja empezaron a lanzar piedras y otros objetos a sus adversarios y a la policía, que empezó a reprimir con agua y gases lacrimógenos.

Mientras tanto, en las pistas del costado sur de la principal arteria de Santiago, centenares de taxistas estaban detenidos en señal de protesta para exigir al gobierno que aplique una ley a la modalidad Uber y Cabify, que les ha quitado miles de pasajeros porque cobran más barato.

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