Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Champions League: Qarabag, el club que escapó de la guerra y será uno de los rivales de Atlético de Madrid

logotipo de LA NACION LA NACION 24/08/2017

¡Vaya paradoja! El festejo más grande de la historia de Qarabag llegó con una derrota. La caída por 2-1 en su visita al Copenhague, de Dinamarca, le permitió -gracias al gol de visitante, por haber ganado 1-0 en el partido de ida- convertirse en el primer equipo de Azerbaiyán en clasificarse para la fase de grupos de la Champions League. Todo un suceso. Sobre todo para un club que escapó de la guerra, obligado a reinventarse.

Fundado en 1951, Qarabag puso sus cimientos en Agdam, una ciudad en plena región del Nagorno-Karabaj, una zona dentro de Azerbaiyán de población mayoritariamente armenia. En los tiempos de la Unión Soviética fue un club de categoría regional, pero fuerte para el campeonato local azerí cuando llegó la independencia de esta ex república soviética en 1991. Para entonces, la disputa entre azeríes y armenios (y católicos y musulmanes) llevaba algunos años de guerra. Del Imaret Stadium, como de la zona, quedaron sólo escombros tras un par de ofensivas de los armenios, que militarmente colonizaron la ciudad.

Los hinchas de Qarabag festejaron en Dinamarca © LA NACION Los hinchas de Qarabag festejaron en Dinamarca Jakub Rzezniczak y el arquero Ibrahim Sehic, en pleno festejo © LA NACION Jakub Rzezniczak y el arquero Ibrahim Sehic, en pleno festejo

La población civil local huyó como pudo de lo que pasó a ser un pueblo fantasma y la institución debió mudar su sede. Escaparon jugadores, dirigentes, socios. El que no logró hacerlo fue el por entonces entrenador, Allahverdi Bagirov. Alistado en las milicias de autodefensa azeríes, el 14 de junio de 1992 murió cuando volvía del frente en Agdam y su vehículo pisó una mina. Su mujer, aseguran, malvive en un piso de Bakú a pesar de ser la viuda de un héroe nacional.

A la espera de concretar el sueño de volver alguna vez a su lugar de origen, Qarabag tuvo una breve estancia en Quzanli, al Oeste, antes de instalarse definitivamente en Bakú, la capital y ciudad más grande de Azerbaiyán, al Este, sobre el Mar Caspio. Allí está el Tofik Bakhramov, un estadio multiuso con capacidad para 31.200 personas en los que juega los torneos europeos y es local el seleccionado de Azerbaiyán.

El club fue el primero de las afueras de Bakú en ganar la Liga Premier, la máxima categoría del sistema de ligas creado en ese país. Qarabag la conquistó por primera vez en 1993, en el segundo año que se llevó a cabo, y ha levantado la copa también en los últimos tres años, los dos más recientes en simultáneo con la Copa de Azerbaiyán. En 2014/2015 logró acceder por primera vez a la fase de grupos de la Liga de Europa y repitió la hazaña en las dos temporadas siguientes.

Ahora, al Qarabag lo espera el enorme desafío de la Champions League, donde compartirá el grupo C con Atlético de Madrid,Roma y Chelsea. Y con un plus en su envión anímico: haber eliminado a Copenhague, el equipo que en 1998 le ganó 10-0 por la Recopa y le produjo la mayor humillación deportiva que haya atravesado. Casi 20 años más tarde, ante el mismo rival llegó más lejos que nunca, aunque lleve ya dos décadas jugando siempre lejos de casa.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon