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Con pasos alentadores, Pignatiello no para de maravillar

logotipo de LA NACION LA NACION 26/08/2017

Es grande la tentación de los lugares comunes con Delfina Pignatiello. Su medalla de oro en el Mundial Juvenil que se desarrolla en Indianápolis, Estados Unidos, es tanto la crónica de una conquista anunciada como la concreción de un triunfo que se caía de maduro. Inevitable.

La chica de San Isidro, de 17 años, la que hace doble turno de entrenamientos mientras cursa el 6º año del secundario en el medio de cada jornada, se impuso con facilidad en los 800m libre: marcó 8m25s22/100, que es récord de la categoría. Delfina superó por contundentes 5s40/100 a su escolta, la húngara Ajna Kesely, que se llevó la medalla plateada y a la española Aguela Cons Gestido, que completó el podio en 8m30s85/100.

El relator de la transmisión oficial de Olympic Channel se deshizo en elogios hacia la argentina, incluso jugando con el prolongada lapso que medió entre que hizo su toque final y el de la segunda. "Gran estilo de la argentina", se entusiasmó.

Pignatiello había obtenido un tiempo menor, de 8m25s05/100, que representó la mejor marca nacional en la distancia, en una gran jornada que vivió en Windsor, Canadá, en diciembre pasado, en una de las pruebas preliminares del Mundial de piscina corta.

La juvenil nadadora argentina se había clasificado para disputar los 800 metros libres en el Mundial Absoluto de la Federación Internacional, que se realizó el mes pasado en Budapest, al alcanzar la marca requerida para esa distancia en el certamen que se realizó justamente en el Arena Pro de Indianápolis. Sin embargo, desistió de acudir a Hungría para una competencia por demás exigente y se enfocó en los certámenes junior.

En abril último, Calu, como la llaman sus amigos del colegio Cardenal Spínola, de San Isidro, había conseguido tres medallas doradas en el Sudamericano Juvenil, en Cali (sumó las de los 200m y 400 m).

Acostumbrada a entrenarse de madrugada, una modalidad utilizada por muchos nadadores, no sólo argentinos, Delfina se había planteado para este año objetivos, entre los que se encontraba fortalecer la mentalidad, ordenar la actividad diaria y distribuir las cargas en distintos turnos. También completar el ciclo secundario.

El coach australiano Bill Sweetenham, que asesoró al equipo argentino, incluyó a Pignatiello entre los mejores proyectos de nuestro país: "La Argentina tiene que clasificarse en los Juegos de 2018 entre los 12 mejores tiempos. No todos los pueden hacer, pero algunos sí", señaló a principios de año a la nacion. "Delfina debe estar frecuentemente en un ambiente competitivo donde otras atletas la empujen", agregó.

En febrero pasado, luego de participar de un campus en el CeNARD, con 120 deportistas de distintas disciplinas, Delfina le confesó a la nacion: "Espero terminar el secundario lo mejor posible y trataré de pensar si el próximo me tomo algunos meses sabáticos. No quiero dejar de estudiar y me gustaría empezar una carrera que no tengo definida. Me gustaría de bioquímica, biotecnología o nutrición. Aunque últimamente estoy pensando en algo vinculado con el deporte".

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