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Contener a los heridos y esperar a octubre, la receta de los jefes del PJ

logotipo de LA NACION LA NACION 21/08/2017

La reconstrucción que los gobernadores peronistas pregonan desde que Mauricio Macri llegó al poder seguirá por ahora en suspenso.

Es que, lejos de traer certezas, los resultados de las PASO multiplicaron los interrogantes. ¿Quién quedó en condiciones de liderar el "nuevo" peronismo? ¿Se puede construir una alternativa competitiva habiendo perdido en las provincias más grandes? ¿Cómo se combina el cuidado del propio territorio (y poder) con la consolidación de un bloque de acción común? ¿Qué lugar ocupará Cristina Kirchner en el universo opositor hasta 2019?

"El verdadero mapa de situación se va a ver en octubre." La frase abre el análisis de todos los gobernadores, los que ganaron y los que perdieron. En parte, porque es así: recién entonces se sabrá cómo se integrará el Congreso y cómo quedarán parados los caciques provinciales. Pero también lo dicen porque aspiran a mejorar el panorama que dejaron las PASO.

El domingo pasado perdieron Juan Schiaretti (Córdoba), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Carlos Verna (La Pampa), Mario Das Neves (Chubut), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) y los kirchneristas Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y Alicia Kirchner (Santa Cruz). Arrasaron Claudia Ledesma (Santiago del Estero), Juan Manzur (Tucumán), Sergio Uñac (San Juan) y Gildo Insfrán (Formosa). Por más de diez puntos ganaron Juan Manuel Urtubey (Salta), Lucía Corpacci (Catamarca), Sergio Casas (La Rioja) y Hugo Passalacqua. Domingo Peppo (Chaco) se impuso por seis.

Entre los promotores de la renovación que consiguieron buenos resultados, la premisa para los 60 días que restan hasta las elecciones del 22 de octubre es contener a los perdedores. "Necesitamos a todos. Perdieron, pero siguen siendo los jefes de sus provincias. Si al primer resultado vamos a tirar tipos por la ventana, estamos mal. No podemos darnos ese lujo", razonó uno de ellos ante LA NACION.

Las PASO no sólo golpearon a los gobernadores con derrotas que no esperaban, como las de Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. También dibujaron un mapa en el que no hay uno que sobresalga de manera clara e indiscutible por sobre el resto.

Urtubey ganó en Salta, y para muchos reúne características que lo proyectan como el favorito para conducir y ser el próximo candidato a presidente del PJ: es joven, tiene altos niveles de conocimiento y brega, al menos en el discurso, por un peronismo "moderno", "abierto" y "horizontal", bien alejado del kirchnerismo, pero también del estilo caudillesco y más tradicional de varios de sus pares. Los que no lo quieren deslizan que le faltan carisma y espíritu de cuerpo. El apoyo no es unánime.

El resto de los jefes provinciales jóvenes a los que les fue bien (Uñac, Casas, Passalacqua y Peppo) gobiernan provincias chicas y no se perfilan como líderes. Aparecen hoy más enfocados en hacerse fuertes y ser reelegidos en sus provincias que en ponerse al frente de la reorganización del peronismo.

En paralelo al enigma del liderazgo, los gobernadores esperan que el resultado de octubre les permita dilucidar el dilema Cristina. Todos coinciden en que las PASO demostraron que su poder es acotado y está circunscripto a la provincia de Buenos Aires y la quieren bien lejos de la mentada "renovación" peronista. Sin embargo, admiten que, aun repitiendo el desempeño del domingo pasado, será una pieza de peso en el universo opositor que no podrán dejar de lado.

También a partir de lo que pase el 22 de octubre los gobernadores decidirán cómo moverse respecto de Sergio Massa y de Florencio Randazzo. Dependerá de cómo quede parado cada uno y de cuánto les convenga reclutarlos. Por lo pronto, no van a salir a buscarlos, sino a dejar que sean ellos los que se acerquen.El esquema de futuros contactos incluye a Agustín Rossi, siempre que logre sostener el triunfo en Santa Fe. Lo ven difícil, pero saben que no intentar sumarlo sería un error.

En el camino hacia las elecciones generales hay una posibilidad que entusiasma a todos. El 8 de octubre Corrientes elegirá gobernador. Los caciques admiten que el candidato del PJ Carlos "Camau" Espínola la tiene difícil frente al delfín de Ricardo Colombi Gustavo Valdés, pero se ilusionan. Sumar un gobernador sería un espaldarazo crucial.

Más allá de la proyección de cada uno, los gobernadores coinciden en que deben volver a mostrarse juntos cuanto antes. La última reunión fue diez días antes de las PASO. El tema, el Fondo del Conurbano y la posibilidad de que una sentencia de la Corte Suprema en favor del reclamo de la provincia de Buenos Aires obligue a las provincias a resignar miles de millones de pesos que hoy reciben de la Nación.

Ese conflicto en ciernes podría ser la excusa para juntarse nuevamente, aunque difícilmente la Corte resuelva antes de octubre. Otros temas aglutinadores que podrían aprovechar son el presupuesto (el Gobierno debe presentarlo en el Congreso a mediados de septiembre) y las prórrogas de la emergencia económica y el impuesto al cheque.

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