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De heredero de un imperio a prisión: condenan al hijo del presidente de Samsung

logotipo de LA NACION LA NACION 26/08/2017

SEÚL.- La saga de corrupción que sacude a Corea del Sur sumó ayer un nuevo capítulo. Lee Jae-yong, heredero del imperio Samsung, una de las principales empresas del país, fue condenado a cinco años de prisión en su proceso por el escándalo que terminó con la destitución de la ex presidenta Park Geun-hye.

La condena de Lee podría dejar sin timón al gigante de las telecomunicaciones durante años y obstaculizar la toma de decisiones clave para el desarrollo de la empresa, aunque Samsung Electronics afirmó que tiene un equipo sólido al frente de la compañía.

La fiscalía había solicitado 12 años de cárcel para Lee, vicepresidente de Samsung Electronics e hijo del presidente del grupo Samsung, Lee Kung-hee.

Lee (49 años) fue declarado culpable por soborno, malversación de fondos, fuga de capitales y perjurio en relación con el pago o la promesa de pago de 38,6 millones de dólares a la confidente de Park, Choi Soon-sil, actualmente encarcelada. La justicia consideró que pagó un total de 7,7 millones de dólares para comprar el apoyo del gobierno para una fusión de dos filiales de Samsung en 2015, un movimiento crucial para el traspaso del poder de la compañía a Lee tras la crisis cardíaca sufrida por su padre en 2014. La defensa del heredero de Samsung sostuvo que Lee no estaba al tanto de esos pagos y que nunca los aprobó.

"Propuso sobornos en respuesta a las demandas insistentes de la presidenta", zanjó el tribunal. Respecto de otros montos pagados a fundaciones controladas por Choi, fue absuelto, ya que la justicia consideró que Samsung no tenía otra opción que someterse a las presiones presidenciales.

Otros dos directivos fueron condenados a penas de hasta cuatro años de prisión y otros dos, a prisión condicional. Los abogados de Lee anunciaron que apelarán la sentencia.

Los manifestantes que reclamaban la destitución de Park en un contexto de crecientes frustraciones económicas y sociales también protestaron contra los jefes de los llamados chaebols, los conglomerados familiares surcoreanos. Samsung, responsable de la quinta parte del PBI nacional, no es el primero de ellos.

Los chaebols de la cuarta economía de Asia mantienen desde hace años una malsana complicidad con el poder político. En el pasado, los problemas con la justicia de sus dirigentes se saldaron a menudo con penas leves, cuando no con la condicional, después de que la justicia antepusiera la contribución de estos dirigentes a la economía.

Tal era la expectativa que el tribunal recibió cientos de solicitudes para los 30 asientos reservados al público de la sala de audiencias, y tuvo que repartirlos por sorteo.

El proceso de Park comenzó en esa misma sala en mayo, en un tribunal por el que también pasó el padre de Lee, condenado en 2008 a prisión condicional por evasión fiscal, entre otros cargos.

El juicio debería beneficiar políticamente al sucesor de Park, Moon Jae-in, que prometió hacer desterrar las corruptas relaciones profundamente enraizadas entre los poderes político y económico.

La condena de Lee es la más grande jamás impuesta a un directivo de un chaebol en ejercicio, subrayó el analista Chung Sun-sup.

El clan Lee sólo tiene directamente el 5% del capital de Samsung Electronics, pero controla el grupo a través de un complejo entramado de participaciones cruzadas entre filiales.

Agencias AFP, AP y Reuters

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