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Despliegan en Buenos Aires 45.000 fiscales por partido, entre desconfianzas mutuas

logotipo de LA NACION LA NACION 10/08/2017

La cifra de la suerte es 45.000 . Ése es el número de fiscales que cada una de las principales fuerzas de la provincia de Buenos Aires sacará al territorio el próximo domingo para cuidar los votos. Las desconfianzas cruzadas entre oficialismo y oposición activaron los radares para evitar eventuales picardías.

Aunque la campaña no tuvo la temperatura de las presidenciales de 2015, la fiscalización es un tema caliente en la provincia por las proyecciones de paridad y hace brotar las suspicacias. De un lado, el kirchnerismo puso en duda la transparencia del escrutinio provisorio a cargo del Gobierno: quiere custodiar la trazabilidad de los votos y la difusión de los resultados. Del otro, Cambiemos teme que el peronismo juegue malas pasadas en los puntos calientes del conurbano y enviará refuerzos con fiscales de otros distritos.

Tanto Cambiemos como el kirchnerismo y el Frente Renovador aseguraron a LA NACION que contarán con un fiscal en cada una de las 35.589 mesas de votación de Buenos Aires. Y que a ese número le sumarán un supervisor extra por escuela, más otro encargado de circular con boletas. Es decir, un piso de 45.000 voluntarios en la calle.

La oposición, además, quiere tener ojos en el Correo Argentino y en los 400 centros de transmisión de datos y activará un batallón de fiscales informáticos.

Como regla general, los intendentes serán el bastón de apoyo para la fiscalización: deberán garantizar los fiscales de sus distritos y "prestar" colaboradores a los municipios vecinos, gobernados por adversarios. Para el kirchnerismo, un recurso clave serán las intendencias y las agrupaciones políticas y sociales. Cambiemos recurrirá a empleados municipales y hará que sus seguidores en la ciudad se muden a la provincia para fiscalizar.

A la hora de presupuestar el operativo de fiscalización, nadie reconoce tener fiscales rentados. Pero todos apuntan a la fuerza contraria. Según pudo conocer LA NACION a partir de distintos referentes territoriales, este año, el abono por fiscal ronda entre los $ 500 y los $ 1000, más viáticos. Un presupuesto por fuerza de entre $ 10 y $ 15 millones.

Lugares calientes

El operativo de fiscalización oficialista está encabezado por Federico Salvai y Jorge Macri, intendente de Vicente López. "Esperamos que en los territorios calientes no haya punteros que hagan tomas de escuelas o voto cadena como pasó en el pasado", señalaron desde el comando de campaña oficialista. Hicieron más de 150 capacitaciones en los municipios gobernados por el PJ.

Reconocieron que cuentan con menos voluntarios que en 2015, cuando la posibilidad del cambio de gestión había generado más expectativa, pero garantizarán fiscales en todas las mesas gracias a las intendencias propias.

"Tenemos 69 municipios comandados por los nuestros, que garantizan la fiscalización. Vamos a ocuparnos de cuidar los otros 66 distritos, sobre todo Merlo, Moreno, La Matanza, Avellaneda y Florencio Varela", señaló Jorge Macri en diálogo con LA NACION.

En los últimos días se realizó el operativo de traslado de las urnas desde la justicia electoral © LA NACION En los últimos días se realizó el operativo de traslado de las urnas desde la justicia electoral

Consultado sobre la posibilidad de transferir fiscales de la ciudad a la provincia, reconoció: "Puede haber algún vecino porteño que nos dé una mano, aunque tratamos de que cada uno fiscalice en su distrito".

Fiscalización en el Correo

En Unión Ciudadana el escenario es distinto de años anteriores, cuando el kirchnerismo tenía el control de la gestión y del escrutinio.

El kirchnerismo sembró desconfianza sobre el recuento provisorio, a cargo de Indra, y sobre la difusión de resultados. Y delegó en una de sus espadas más filosas, Rodolfo Tailhade, la tarea de controlar los datos en el Correo Argentino. "Voy a ir a la sede de Barracas con 20 asesores e informáticos para controlar a fondo", señaló el diputado del FPV.

Apuntó a la difusión de datos. "No queremos que carguen los votos del conurbano al final para incidir en los primeros resultados", señaló.

El massismo, en tanto, prestará especial atención a los lugares donde tiene chances de hacer la diferencia, como Tigre, San Fernando y San Martín, además de algunas localidades del interior.

Al igual que el FPV, manifestaron suspicacias en torno al escrutinio provisorio. "El temor es que el Gobierno manipule el orden en la difusión de los resultados para buscar títulos favorables", dijeron. Dispondrán 275 fiscales informáticos y seguirán el conteo desde el Correo.

Los colaboradores de Randazzo se mostraron confiados en que no habrá irregularidades mayores. "El sistema argentino siempre fue fiable", indicaron desde Cumplir. "Con los gremios y la militancia vamos a garantizar los lugares más calientes, en el interior de la provincia no hay por qué temer", aseguraron.

Voto a voto

La política retiene la respiración. El nivel de indecisos en la provincia de Buenos Aires todavía puede definir ganadores y perdedores, en la contienda más sensible del próximo domingo. Nadie se ufana de una ventaja excesiva. De ahí que el control de cada voto bonaerense tomó el cariz de una cruzada.

Damián Nabot

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