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Ecuador: surgen fisuras en cúpula del gobierno

logotipo de Associated PressAssociated Press 03/08/2017 Por GONZALO SOLANO, Associated Press

QUITO (AP) — El monolítico partido de gobierno ecuatoriano Alianza País ha comenzado a mostrar fisuras después de más de una década en el poder.

Tras las denuncias de supuesta corrupción en su contra, el vicepresidente Jorge Glas decidió ventilar públicamente sus diferencias con el mandatario Lenín Moreno y una broma que circula en las redes sociales es la que mejor resume la situación: “Consejo para la oposición, que haga canguil (palomitas de maíz), tome asiento y mire como se matan entre ellos”.

Para el analista y catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Jorge León el quiebre se debe a la naturaleza personalista del partido fundado por el exmandatario Rafael Correa (2007-2017).

“No funcionó como un partido sino como una entidad de apoyo a Rafael Corea”, dijo León a The Associated Press. Con el fin de su mandato perdió “la presencia del caudillo y el elemento que articula las partes... entonces el partido tiende a separarse”, agregó.

La tensión comenzó durante la campaña para las elecciones presidenciales de abril luego de que la oposición acusó a Glas de liderar una red que recibió millonarios sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, aunque sin presentar pruebas ni una denuncia formal. Y se agudizó esta semana cuando el periódico brasileño O Globo hizo público un audio de una presunta conversación entre el entonces contralor general Carlos Pólit y el exejecutivo de la empresa José Conceição dos Santos Filho.

En él se escucha al brasileño, uno de los arrepentidos que colabora con la justicia de su país, afirmar que “Jorge Glas está ahí haciendo caja, pidiendo plata, mucho dinero... me había pedido plata para todos los contratos”.

Odebrecht reconoció haber repartido sobornos por 33,5 millones de dólares entre funcionarios ecuatorianos a cambio de obtener la adjudicación de obras públicas. La fiscalía revisa unos 30 contratos suscritos por esa firma con el Estado ecuatoriano entre 1980 y 2015 para verificar las condiciones en que fueron otorgados. El gobierno de Correa impulsó proyectos por alrededor de 1.600 millones de dólares con la empresa.

El fiscal general Carlos Baca dijo que el audio no es una prueba sino una pista de investigación, pero el presidente Moreno amenazó con “tomar decisiones”, sin ofrecer más detalles.

Glas le recordó que su triunfo obedeció a “la confianza de todo un movimiento político que le permitió ser candidato” y acusó a colaboradores del presidente a los que no identificó de mentir y atacar “la honra de todos quienes hemos trabajado por el país”.

De acuerdo con la constitución el vicepresidente cumple las funciones que le designa el mandatario. Glas, que fue también vicepresidente de Correa, está encargado del Consejo Sectorial de la Producción y del comité de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de abril de 2016.

Como si fuera poco Correa, quien actualmente reside en Bélgica de donde es su esposa, no ha dejado de acusar en Twitter a Moreno de presuntos pactos con la oposición y de falsear las cifras de la deuda externa que le heredó.

Moreno, en el poder desde mayo, ha mostrado una posición más conciliadora que Correa y suele dialogar con otros partidos, sindicatos, industriales, banqueros, indígenas y periodistas, a los que el exmandatario siempre consideró rivales políticos.

“Si Alianza País calla ante esto es mejor que desaparezca”, dijo Correa en la red social en la que también tildó a Moreno de “desleal” y “mediocre”.

La secretaria de Gestión Política Paola Pabón señaló al canal Telerama que “lastimosamente... las diferencias que pueden existir en el gobierno se siguen ventilando de manera pública” y sostuvo que eso daña la unidad y genera inquietud en la ciudadanía”.

Y aunque aseguró que “haremos todos los esfuerzos para que no se concrete la ruptura” entre Moreno y Glas, admitió que “es un momento difícil, es un momento crítico”.

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