Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El análisis táctico de la Superliga: el esquema 4-4-2 será el preferido por 13 de los 28 técnicos

logotipo de LA NACION LA NACION 25/08/2017
Un ataque de Boca con Cardona cerrado como enganche y el pasaje por afuera del lateral izquierdo; fue gol de Fabra ante Gimnasia y Tiro de Salta © LA NACION Un ataque de Boca con Cardona cerrado como enganche y el pasaje por afuera del lateral izquierdo; fue gol de Fabra ante Gimnasia y Tiro de Salta

Cuando a Guardiola le preguntaron sobre los frecuentes cambios en los sistemas tácticos incluso dentro de un mismo partido, respondió: "Lo importante no es el sistema, sino las ideas". Cuando dijo ideas, se refirió al plan de juego, qué y cómo hacerlo y para eso tenía en cuenta las características y fortalezas propias como también el análisis del rival. Y en el subgrupo, claro, los posibles cambios, las acciones de pelota parada defensivas y ofensivas y el ritmo de juego, la dinámica con la que se afronta el partido. Mucho antes que Pep, en los comienzos de la década del 90, Carlos Bianchi les repetía a sus dirigidos: "La actitud es más importante que el sistema". Lo cierto es que los sistemas tácticos tienen su contexto: son el punto de partida para cualquier plan de juego. Algo tan simple y necesario como eso. Luego, como agregaría el propio Alfio Basile, "el problema empieza cuando los futbolistas se empiezan a mover". Un lindo problema. Guardiola se la pasa probando, tanto fue así que en Bayern Munich utilizó 23 sistemas distintos y en Manchester City sigue buscando la perfección.

El entrenador argentino, aunque Sampaoli se ofrece como una excepción, no es de variar tanto. Es más tradicionalista. Elige un sistema en función de las características del plantel con el que cuenta y después, incluso durante un mismo partido, le cuesta romperlo aún si va perdiendo. Hoy muchos ya no creen necesario reemplazar un lateral por un delantero, por citar un ejemplo que antes se veía con naturalidad.

Por eso no sorprende que en la Superliga que arranca hoy casi la mitad de los entrenadores (13 de los 28) se la juegue por el esquema 4-4-2. Después, claro, cada dibujo debe ir acompañado de los nombres que definirán las características necesarias para cada técnico. Porque un DT puede ser ofensivo jugando 5-3-2 y otro puede resultar defensivo aplicando un 3-4-3. Dependerá de los futbolistas elegidos y el plan de juego.

De acuerdo con el mapa de los entrenadores y sus búsquedas, se los vería con el sistema más tradicional desde la reubicación del enganche a Racing ( Cocca ), Rosario Central (Montero), San Martín (Gorosito), Huracán (Alfaro), Tigre (Caruso Lombardi), Arsenal (Grondona), Banfield (Falcioni), Colón (Domínguez), Estudiantes (Matosas), Godoy Cruz (Larriera), Olimpo (Sciacqua), Patronato (Pumpido) y Vélez (De Felippe).

Otros 7 se moverán con el 4-3-3, aunque no siempre ubicando a wines en las bandas. Boca es un buen ejemplo. Barros Schelotto reemplazará a Centurión con Cardona, un enlace que arrancará desde la izquierda para luego cerrarse. Dentro del 4-3-3 se los verá a Lanús (Almirón es otro fanático de este dibujo), Argentinos (Berti), Chacarita (Coyette), Gimnasia (Soso ya sorprendió a propios y extraños en La Plata), Talleres (Kudelka) y Temperley (Álvarez).

Los dos laterales de River (Moreira y Casco) al mismo tiempo en ataque; centro atrás de Moreira y gol de Enzo Pérez ante Instituto © LA NACION Los dos laterales de River (Moreira y Casco) al mismo tiempo en ataque; centro atrás de Moreira y gol de Enzo Pérez ante Instituto

Con el módulo europeo 4-2-3-1 se los vería a Belgrano (Méndez), Newell's (Llop) y Unión (Madelón). Y al Atlético de Tucumán de Zielinski, sobre todo con el planteo que le hizo a Independiente, con presión alta y hasta ubicando a un volante (Acosta) como lateral derecho. Dentro de la familia del 4-2-3-1 están los 4-1-4-1 de dos grandes: el Independiente de Holan y el San Lorenzo de Aguirre.

Y un solo equipo comenzaría con línea de 3: Defensa y Justicia. Vivas mantuvo el dibujo 3-4-1-2 heredado por Beccacece, aunque le va dando toques propios desde una mayor posesión y la elaboración de las jugadas preparadas en los tiros libres. Cocca probó la línea de 5 en la Academia, pero no lo convenció.

Gallardo había pensado un equipo de River con cinco volantes en un 4-3-2-1, pero lo modificó por el 4-1-3-2 del torneo anterior. Con Ponzio como tapón por delante de la línea de cuatro, tres medios y dos puntas (Scocco y Alario).

Los sistemas ofrecen algunos datos, no todos. Cabe como ejemplo una de las similitudes entre Boca y River: ambos proyectan de manera sostenida a sus laterales, incluso pueden aparecer juntos abiertos en campo rival en el mismo avance. Gallardo y Guillermo no juegan igual, pero tienen algunas cosas en común dentro de un ambiente tradicionalista.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon