Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El debate de candidatos no genera interés en las ONG y se hace esperar

logotipo de LA NACION LA NACION 28/08/2017

Parecería ser que la organización de un debate de candidatos electorales aún sigue siendo una tarea compleja y difícil de lograr. Con el escrutinio definitivo casi finalizado, el debate de los candidatos para el Congreso llegaría a la TV de la mano de los programas de debate político y no de las ONG, como ocurrió hace dos años con las elecciones presidenciales. Varias serían las razones, entre ellas: la negativa de algunos candidatos a participar y el tipo de cargo por el que se compite.

La iniciativa del debate presidencial, que terminó con la modificación del Código Nacional Electoral y lo volvió obligatorio, fue impulsada por varias ONG y llevada adelante por Argentina Debate, bajo la coordinación de Hernán Charosky, hoy subsecretario de Reforma Política y Asuntos Legislativos de la Ciudad de Buenos Aires. Pero, por el momento, la organización no interpeló a los candidatos para que participen de un debate público.

Entre varias ONG consultadas por LA NACION, solo ACIJ estaría por lanzar una iniciativa. "La campaña de las PASO estuvo vacía de contenidos en términos de propuestas. Vamos a lanzar una iniciativa que tendrá el objetivo de interpelar a los candidatos a que participen del debate público y, además, invitar a los ciudadanos a participar", explicó a LA NACION Mariana Cabral, de ACIJ.

Entonces, el debate público de candidatos llega de la mano de la televisión. El programa A dos voces, que conducen los periodistas Marcelo Bonelli y Edgardo Alfano, se prepara para el cruce de todas las fuerzas. Previo a las PASO, varios candidatos recibieron una carta formal de invitación para coordinar un debate público. "Entregamos una carta de aviso para contarles que vamos a organizar los debates como siempre y que próximamente nos estaríamos reuniendo para acordar los detalles", explicaron en la producción del programa.

Algunos candidatos respondieron que hasta las PASO no iban a participar. Un caso reconocido públicamente fue el de la candidata del oficialismo, Elisa Carrió, quien rechazó las invitaciones del candidato Martín Lousteau. El debate de los candidatos a diputados por la ciudad de Buenos Aires estaría casi confirmado para los últimos días del mes de septiembre. También está en los planes de la producción armar los debates de los candidatos a diputados y senadores por la provincia de Buenos Aires.

El debate de cargos legislativos

"Hay debate político", aseguró a LA NACION Charosky. Para el funcionario hay tres puntos que hacen a la importancia del debate público de candidatos: el electorado tiene la posibilidad de ver a todos los candidatos juntos y en convivencia, es un momento igualitario porque no importa la cantidad de votos ni el presupuesto y genera un debate de ideas que le permite ver al elector cómo piensan y cómo va a funcionar cada uno de los candidatos.

Ahora bien, quien fue el coordinador de Argentina Debate, marcó una diferencia entre los debates por cargos ejecutivos y legislativos: "El debate presidencial es un debate que involucra a todo el país. Requirió para imponerse de un enorme trabajo de incidencia desde la sociedad civil. El debate legislativo está mucho más vinculado a lo local".

"Las elecciones legislativas tienen una característica diferente a las presidenciales. Estas últimas concentran el interés porque el candidato presidencial es único. Es la única persona sobre la que recaen la expectativa y la campaña. Es muy fácil identificar el actor", explicó a LA NACION Delfina Vildósola, integrante de la Asociación de Debate Argentina (ADA), en consonancia con la postura de Charosky.

Ahora bien, Vildósola, con cierta preocupación, remarcó la falta de interés en el debate público, situación que relacionó con la falta de calidad del debate parlamentario: "Hay una degradación de los debates parlamentarios. No se ataca la lógica y el contenido, sino a las figuras. La calidad del debate legislativo deja bastante que desear. No tenemos la cultura de ese hábito político".

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon