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El desafío de continuar un proyecto

logotipo de LA NACION LA NACION 27/08/2017

Dos hijos y un nieto que son tres directores de compañías. Así estuvo integrado el panel que tuvo como invitados a Juan Pablo Gavuzzo (Della Casa); Claudio Rodríguez (Sinteplast) y Julián Groisman (Grupo Presidente), quienes hablaron de los desafíos de continuar un proyecto que habían iniciado sus padres o abuelos y aggiornarlo a la era digital.

Groisman ingresó en la compañía constructora mendocina que fundó su padre hace 15 años. Comenzó a trabajar en la empresa familiar con un foco claro: la diversificación. Hoy el grupo que integra ingresó en los agronegocios con un proyecto ambicioso para ser el principal productor argentino de nuez. "Tuve la suerte de tener un padre totalmente permisivo en ese sentido", remarcó.

Explicó que en las reuniones de la compañía "siempre prima la mejor idea, venga de donde venga", porque la organización "está transitando la profesionalización". El empresario remarcó que el prejuicio de "ser el hijo de" persiste y que debió aprender a vivir con él. "Hay que demostrar: entrar primero e irse último y enseñar los resultados. También hay que ser muy respetuoso de la empresa y de la gente que trabaja en ella", resumió sobre la fórmula para calmarlo. "Uno tiene beneficios pero también debe demostrar los resultados más que en cualquier otro empleo", añadió.

Gavuzzo, por su parte, debió luchar contra la idea de su padre de que la intención de su hijo de continuar el legado familiar no era el mejor camino para él. "Venía de trabajar en empresas de consumo masivo y había hecho posgrados, pero en un momento dado quise hacer algo de forma independiente y lo que tenía a mano era la empresa familiar, que en ese momento estaba pasando por momentos difíciles", recordó.

"Yo le dije a mi padre que para mí había un enorme potencial en el mercado, que en ese momento era chico, y nos pusimos al hombro la idea de abrir un local de venta al público", narró, y describió esa época como un trabajo mano a mano con su progenitor. Gavuzzo destacó la "generosidad" de su padre al dejarlo proponer innovaciones en productos y formatos dentro de la compañía, que dejó de hacer muebles a medida para producir en cantidad en un modo "exprés".

Al momento de continuar con el proyecto familiar, Rodríguez contó que Sinteplast prefirió recurrir a un protocolo formal. "Fue importante, no sólo para la familia, sino también para la gente que trabaja en la compañía, que necesitaba saber cómo se iba a desenvolver la dirección y si iba a caer un paracaidista o si iba a llegar un profesional", indicó.

Para terminar, dejó una reflexión sobre la innovación en la empresa familiar: "Lo que sucede con este tipo de organizaciones es que tienen muchas ganas de hacer cosas nuevas y a veces se adelantan al mercado. De todos modos, hay que seguir innovando porque es la única forma de progresar".

Continuar el legado familiar

La ardua tarea de modernizar una compañía

Trayectorias

Desempeñarse laboralmente en otros espacios para ir luego a la empresa de la familia es un camino que transitó por ejemplo Juan Pablo Gavuzzo, de la empresa Della Casa

El trauma del "hijo de"

Hay que luchar todavía con el prejuicio de ser "hijo de". Para romper con eso, según Groisman, hay que estar, llegar primero e irse último, y enseñar los resultados que da su trabajo en la empresa

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