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El Gobierno apuntó a las automotrices: "No pueden poner en vilo a los trabajadores para presionar al Gobierno"

logotipo de Infobae Infobae 03/06/2014 Infobae

Un nuevo capítulo se abre en la crisis que atraviesa el sector automotriz. Desde finales del año pasado sus ventas sufren una drástica caída tanto por la baja en las exportaciones a Brasil como por el alto impuesto a los vehículos de alta gama que fijó el Congreso. Ahora, ante las suspensiones y despidos, el gobierno nacional cargó contra las empresas por no haber bajado los precios para mantener sus ventas.

"No pueden todo el tiempo promover una presión sistemática, poner en vilo la estabilidad de los trabajadores a costa de pretender establecer un mecanismo de presión al gobierno", advirtió esta mañana Jorge Capitanich.

El jefe de Gabinete recordó que mientras algunas compañías "incrementaron precios y presionan al Gobierno para tener medidas de carácter excepcional", hubo otras que "no incrementaron precios y tuvieron un aumento de la demanda". "Cuando tuvieron incrementos de producción y acumulación de excedentes no lo distribuyeron de un modo equitativo", alegó.

Capitanich tampoco dejó pasar la oportunidad de volver a polemizar con el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez. Tras diagnosticar que en el país "hace falta un ajuste", el empresario advirtió que hubo sectores fabriles que en los diez años de gobierno kirchnerista casi no tuvieron crecimiento. "Él formula datos que no se ajustan a la realidad. Por ejemplo, en la industria del plástico sostuvo que no le iba bien pero la producción se expandió 83% desde 2003. En estos años la tasa de crecimiento fue del 6% y durante la convertibilidad fue equivalente al 3%. La evolución de ese sector ha sido muy significativa", dictaminó el funcionario.

Esta mañana, por segundo día consecutivo los empleados despedidos de la autopartista Gestamp no pudieron reincorporarse a sus puestos laborales pese a la conciliación obligatoria dictada por el gobierno bonaerense. El lunes, el argumento de la empresa fue que era necesario "limpiar y desinfectar" la fábrica tras la toma. Este martes, dispuso que los operarios se realicen un chequeo médico antes de regresar. De todas formas, la producción pudo retomarse con otro grupo de empleados.

En su habitual conferencia de prensa, el jefe de Gabinete aprovechó también para volver a negar un acuerdo con el PRO, apenas horas antes de que Mauricio Macri y Cristina Kirchner se muestren juntos para la inauguración de un nuevo tramo de la autopista Illia. "No existen oscuros intereses, pactos encubiertos ni pactos explícitos. Cuando se trabaja de común acuerdo para cumplir metas en común, se habla de pacto. Pero cuando no se ponen de acuerdo para llevar adelante obras, se dice que es parte de la inmadurez de la Argentina", apuntó.

Capitanich

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