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El Gobierno buscará negociar leyes clave con los gobernadores del PJ

logotipo de LA NACION LA NACION 21/08/2017

Optimista ante los buenos resultados de las PASO, el Gobierno pronostica un fuerte crecimiento de sus bloques legislativos en el Congreso a partir de diciembre. Apostado en una posición de mayor fortaleza -aun en su condición de minoría-, negociará las nuevas leyes directamente con los gobernadores peronistas, que también incrementarán su representación en ambas cámaras tras el recambio legislativo.

En este nuevo esquema de negociaciones se diluirá el peso específico del Frente Renovador, de Sergio Massa, estiman en el oficialismo. Los interlocutores privilegiados serán los gobernadores, sobre todo ante la agenda inminente de leyes económicas y fiscales que debe discutirse antes de fin de año. Las negociaciones ya arrancaron: de hecho, anteayer el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y los ministros de Economía provinciales alumbraron un nuevo proyecto de ley de responsabilidad fiscal, que se discutirá junto con el presupuesto 2018, que ingresará el mes próximo al Congreso.

La agenda para el último trimestre del año incluirá, además, la discusión sobre la prórroga de tres leyes que vencen a fin de año y que son fundamentales para el andamiaje económico y fiscal de la Nación y de las provincias. Una de ellas es el pacto fiscal que ambas partes firmaron en 2002; de no prorrogarse, las provincias verían drásticamente reducidos sus ingresos por impuestos locales. El impuesto al cheque también vence a fin de año; los gobernadores pulsearán para que se amplíe la coparticipación de su recaudación (hoy es sólo del 30%). Por último está la emergencia económica, sancionada con la crisis de 2002.

"Los gobernadores del PJ y sus legisladores van a conformar el «bloque de la gobernabilidad». La Nación y las provincias se necesitan mutuamente, por lo que todas las leyes se negociarán con el criterio de preservar la gobernabilidad", razonó el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (Cambiemos).

El Gobierno apuesta a cerrar con los gobernadores los trazos fundamentales de estas iniciativas para que luego, en el Congreso, sus respectivas bancadas formalicen su sanción. El año próximo, en tanto, trabajarán en una nueva reforma tributaria, un objetivo clave, según el Gobierno, para reducir la presión fiscal y dinamizar la actividad productiva. La agenda incluirá, aunque sin la prioridad que merecerá la discusión sobre los impuestos, eventuales reformas laborales y previsionales.

Massa, prescindente

En este nuevo esquema de negociaciones, el bloque del Frente Renovador, que lidera Sergio Massa, adquirirá el estatus de prescindente. Si durante su primer año de gestión el Gobierno necesitó como el agua tanto los votos del bloque de Massa como los del Bloque Justicialista (legisladores que responden a gobernadores peronistas) para aprobar sus primeras leyes, con el próximo recambio parlamentario esta dependencia absoluta no será tal, evalúan -no sin cierto alivio- en el oficialismo.

"Durante 2016 necesitábamos sí o sí los votos del bloque del PJ y del Frente Renovador para alcanzar la mayoría. Ahora con sólo acordar con alguna de esas dos bancadas podremos llegar al quórum", se entusiasma Nicolás Massot, jefe del bloque de diputados de Pro. "Eso sí: si ambos bloques nos acompañan, alcanzamos los dos tercios", añade.

El oficialismo negociará las nuevas leyes directamente con los gobernadores peronistas, que también incrementarán su representación en ambas cámaras tras el recambio legislativo © LA NACION El oficialismo negociará las nuevas leyes directamente con los gobernadores peronistas, que también incrementarán su representación en ambas cámaras tras el recambio legislativo

La confianza de Cambiemos proviene de proyectar a octubre los resultados de las PASO. En la Cámara de Diputados, el interbloque de Cambiemos crecerá de 86 miembros actuales a 104; el oficialismo prevé que podría orillar los 107 legisladores si mejora en octubre el desempeño en algunas provincias. Con aliados, alcanzaría 110 diputados. Ergo, están a 19 diputados del quórum.

El Bloque Justicialista espera engrosar sustancialmente su representación. De los 17 diputados actuales pasaría a contar 44, pero este número podría crecer hasta 51 si, como estima el oficialismo, muchos peronistas que hoy abrevan en la bancada del Frente para la Victoria (FPV) pero que responden a los gobernadores más dialoguistas decidieran dar el portazo. Esto podría suceder, por caso, con algunos referentes peronistas de Entre Ríos, Catamarca y Chaco.

El Frente Renovador, en cambio, experimentará una fuerte caída: hoy conforma un interbloque de 37 integrantes, pero si Massa mantiene el 15% de votos que obtuvo en Buenos Aires se reducirá a una veintena. El FPV, con 72 diputados, también sufrirá una importante merma, sobre todo si finalmente queda reducido a su expresión más kirchnerista. En el oficialismo creen que podría perder diez bancas en octubre.

El oficialismo también es optimista respecto de la nueva relación de fuerzas en el Senado. Si se confirman los resultados de las primarias en las ocho provincias que renovarán su representación en diciembre, Cambiemos podría crecer de 15 a 24 bancas, un tercio del Senado.

La otra cara de la moneda es el PJ-FPV, que podría perder, por primera vez en mucho tiempo, el control del quórum propio en el Senado. De 42 miembros podría caer a 34 escaños. Para abrir una sesión se necesitan 37 legisladores.

Si bien el número no le alcanzaría a la Casa Rosada para manejar los tiempos de la Cámara alta, le permitiría al oficialismo tener una mejor base desde la cual negociar con el peronismo. No obstante, todo indica que el bloque que hoy preside Miguel Pichetto sufrirá importantes remezones internos con la llegada de Cristina Kirchner al Senado. Pichetto no descarta una ruptura de su bancada, pero lo supeditó a la decisión que se adopte con los gobernadores.

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