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El inventor que a los 12 años metía los dedos en el enchufe y hoy imprime manos 3D para discapacitados

logotipo de LA NACION LA NACION 29/08/2017

A los cinco años diseñó un sistema que permitía separar bolitas de vidrio por colores. A los doce ganó un premio por un invento que permitía encender las luces de su patio con las ondas Wi-Fi. Y a los 18 sorprendió a todos cuando empezó a fabricar manos prostéticas con tecnología 3D con un costo que apenas alcanzaba los $ 250, iniciativa que le valió el reconocimiento de Barack Obama durante su primera visita a Buenos Aires.

La vida de Gino Tubaro está repleta de este tipo de momentos cinematográficos, pero también de los otros. "También creé una zapatilla con disyuntor eléctrico. Había que probarlo, obviamente y un par de veces quedé pegado", reconoció entre risas el inventor argentino durante su participación en el evento Negocios del Futuro, organizado por LA NACION.

"Nací en Pompeya. Como no podía romper más cosas en mi casa -ya se las había agarrado con la plancha y el lavarropas-, mi madre me llevaba los fines de semana a un taller de inventiva en Colegiales, donde la premisa era desarmar cosas que encontraba alguien en la calle", recordó.

El proyecto de las manos prostéticas es todavía su principal interés. "Llegamos a producir 620 manos, que entregamos de forma gratuita a la gente. El otro día estábamos haciendo cálculos, y vimos que ahorramos US$ 3 millones", admitió. Aunque su equipo de Buenos Aires apenas está conformado por nueve chicos entre trabajadores part time y voluntarios, existen alrededor de 7000 voluntarios alrededor del mundo que pueden bajar los planos de las piezas e imprimirlos.

Tubaro reconoció que su proyecto también despierta todo tipo de rencores en la industria médica. "Tenemos piezas de brazo que cuestan $ 500. El otro día se la entregamos un hombre y nos mostró que querían cobrarle una prótesis similar por $ 480.000. "Imagínense como están la obra social y el ortopedista por no recibir esta plata. Tenemos un poco de tole tole."

Hoy con el sustento que le brindan las donaciones y la ayuda de empresas, Tubaro trabaja en otros inventos, como un traductor de texto plano a braile. "Me meto más con la salud porque asistimos a personas con discapacidades", dijo. "Desde chico supe que quiero crear cosas para ayudar a la gente."

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