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El Mercosur aísla a Maduro y excluye a Venezuela del bloque

logotipo de LA NACION LA NACION 06/08/2017

SAN PABLO.- Después de varios meses de deliberaciones, el Mercosur se puso firme frente a Nicolás Maduro. En una medida de presión que busca reforzar el aislamiento internacional del gobierno venezolano, los cancilleres de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay decidieron ayer la suspensión permanente de Venezuela del bloque por "ruptura del orden democrático", la máxima sanción prevista en el Protocolo de Ushuaia, suscripto en 1998.

En los hechos, Venezuela estaba suspendida del Mercosur desde diciembre pasado, luego de que ese país inclumplió los plazos para adoptar sus normas para la adhesión al grupo, al que se incorporó en 2012. Pero ésa era una medida de carácter técnico-administrativo que podría haberse solucionado fácilmente una vez que Caracas se pusiera al día con las reglas del bloque.

En tanto, Maduro y su Asamblea Constituyente destituyeron ayer a la fiscal Luisa Ortega, antes chavista y ahora una adversaria del gobierno.

Ahora, como había adelantado LA NACION el 20 de julio, se trata de una suspensión total para participar en los diferentes órganos del proceso de integración y de sus derechos y obligaciones. Para que esta medida sea revertida se necesitará la restauración del orden democrático, el respeto de las instituciones, la liberación de los presos políticos y un proceso electoral legítimo. Es el mayor castigo que prevé el Protocolo de Ushuaia, ya que la expulsión no está contemplada en el acuerdo.

"El efecto es el aislamiento político de un país que avanza por un camino inaceptable para todos nosotros. Estamos diciendo: ¡Detengan eso! ¡Basta de muertes! ¡Basta de represión! No es posible infligir tanta tortura al pueblo", señaló el canciller de Brasil, Aloysio Nunes Ferreira, tras una reunión en la sede de la alcaldía de San Pablo, acompañado por sus pares de la Argentina, Jorge Faurie; de Paraguay, Eladio Loizaga, y de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, además del jefe de gobierno de la ciudad, João Doria.

Fuera de la Alcaldía, un grupo de inmigrantes venezolanos agradeció con aplausos la decisión de los cancilleres, en medio de cánticos contra el régimen de Maduro.

Después de varias vueltas a lo largo de los últimos años sobre qué posición debería tomar el Mercosur frente a Maduro, el punto de quiebre lo marcó la elección de la controvertida Asamblea Constituyente y su posterior instalación en medio de una feroz ola de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y la oposición.

"Estamos aquí para decir que en Venezuela no hay democracia. ¡Basta de Venezuela represora! ¡Basta de represión! ¡Restaure la democracia!", dijo Faurie, que destacó la unidad entre los socios originales.

El apoyo de Uruguay fue clave para esta decisión conjunta. El gobierno de Tabaré Vázquez se mostraba reticente a tomar una postura más dura como querían sus pares de la Argentina, Mauricio Macri; de Brasil, Michel Temer, y de Paraguay, Horacio Cartes. La resistencia uruguaya llegó a bloquear una condena más firme en la última cumbre del Mercosur, el mes pasado. El agravamiento de la crisis, con más de 120 muertos en enfrentamientos y la instalación de la Asamblea Constituyente, llevó a Montevideo a cambiar de opinión.

"Estábamos intentando mantener el diálogo con el gobierno venezolano, pero fuimos revaluando la situación a medida que los hechos se desarrollaron", apuntó Nin Novoa a LA NACION

Es la segunda vez que el Mercosur aplica la llamada "cláusula democrática". Previamente había sido utilizada en 2012 para la suspensión de Paraguay, tras la destitución del presidente Fernando Lugo. El alejamiento de Paraguay permitió la incorporación de Venezuela -gobernada por Hugo Chávez en ese momento-, ya que el Parlamento paraguayo no había aceptado hasta entonces el ingreso del país caribeño. Paraguay fue reincorporado al bloque en 2013, tras la elección de Cartes.

Loizaga, el canciller paraguayo, indicó que los cuatro países socios tienen acuerdos bilaterales con Venezuela y que cada gobierno podrá adoptar otras medidas que considere necesarias. Pero descartó que se implementen sanciones económicas conjuntas más severas -como contempla el Protocolo de Ushuaia II- para evitar aumentar el sufrimiento del pueblo venezolano, ya sometido a escasez de comida y medicamentos.

"La suspensión política del Mercosur es totalmente simbólica, pero ayuda a recomponer la desgastada imagen del bloque que dudaba si aplicar o no la cláusula democrática. Así quedó reafirmada y en funcionamiento", dijo a LA NACION Oliver Stuenkel, profesor de la Fundación Getulio Vargas en San Pablo.

Para el académico, lo importante es el mensaje que se da a otras potencias que tienen una capacidad de presión mayor ante Venezuela: Estados Unidos y China en lo económico, y Rusia en lo militar.

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