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El refugio con mayoría hispana y de raza negra

logotipo de LA NACION LA NACION 29/08/2017

HOUSTON (AP).- Patricia Cain llegó descalza al centro de convenciones cargando dos tanques de oxígeno. Uno ya estaba vacío y el segundo se lo entregaron los socorristas después de que la rescataron de su casa, que se había inundado.

Ella padece del corazón y otras dolencias. Su hijo William y su nieto de 9 años ya la esperaban dentro del refugio, descalzos también. Los Cain están entre cientos de personas que el domingo llegaron en bote, ómnibus y a pie al Centro de Convenciones George R. Brown, de Houston, convertido en refugio tras el paso del huracán Harvey el fin de semana.

Cansados y cargando apenas lo que les cabía en las manos, se preparaban para pasar posiblemente varios días en el refugio. Muchos de los caminos y autopistas son imposibles de transitar. Al centro de convenciones también llegaron decenas de voluntarios que vieron los reportes en las noticias o en redes sociales y traían bolsas con donativos.

Dentro de un cavernoso salón que resuena con el sonido de cientos de conversaciones, voluntarios sirven comida, entregan toallas y preparan mesas con ropa donada a una larga fila de evacuados. Algunas personas se juntaban alrededor de un televisor que muestra las noticias sobre la tormenta. Otros recogían bols de pasta con queso parmesano y tazas de café.

Una larga fila de personas cargando mantas y almohadas espera entrar a un espacio separado que fue habilitado como dormitorio. Voluntarios prepararon alrededor de 1300 catres y rápidamente armaban más anticipando que llegarán más evacuados para la noche. Hay espacio y camas para 5000 personas. Policías y médicos estaban listos.

La Cruz Roja habilitó el centro de convenciones con poco tiempo de aviso, dijo Ken Sandy, una administradora del refugio. La ciudad anunció el sábado en la noche que había dos refugios, pero uno de ellos tuvo que cerrar debido a que estaba demasiado cerca de la crecida de las aguas.

El alcalde, Sylvester Turner, anunció el domingo que el centro de convenciones sería habilitado y unas horas después llegó el primer grupo de desalojados.

La mayoría son latinos o de raza negra, y muchas de sus historias reflejan cómo Harvey afectó a los vecindarios de bajos ingresos y a los indigentes.

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