Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

"En Argentina, el otorgamiento de los DDHH se da según la ideología y eso es perverso"

logotipo de Infobae Infobae 28/05/2014 Infobae

El abogado Carlos Manfroni y Victoria Villarruel, directora del Centros de Estudios legales sobre el terrorismo y sus víctimas (CELTYV), publicaron recientemente el libro "Los Otros Muertos" (Sudamericana), que compila información e historias de las víctimas civiles a manos de la guerrilla entre 1969 y 1979. Según las estadísticas que elaboró ese centro, el número base fue de 1.094 personas.

En diálogo con InfobaeTV, los autores explicaron que tomaron el concepto de civiles que utiliza la ONU, que consiste en los civiles propiamente dichos y los militares que no hubieran estado en actitud de combate en ese tiempo. Y aseguraron que el número es con seguridad mayor, ya que se alcanzó contemplando sólo los datos que surgieron de información pública, y no de la que guarda el Estado en sus distintas dependencias.

Manfroni señaló que durante los últimos 30 años corrieron "ríos de tinta respecto a los dramas que sufrieron ex guerrilleros", pero "no había ningún conocimiento" sobre las víctimas de las guerrillas, razón por la cual emprendieron esa investigación.

"El origen de este libro es poder cuantificar cuál fue la dimensión del terrorismo en nuestro país", indicó Villaruel. "Trata de mostrar cómo miles de ciudadanos inocentes quedaron olvidados de la historia y también del reconocimiento de sus derechos".

La obra sostiene que la mayoría de las muertes ocurrieron en los gobiernos democráticos de Héctor Cámpora, Raúl Lastiri, Juan Perón e Isabel Martínez de Perón. Y contiene datos como que, por ejemplo, en esa década explotó más de una bomba en promedio por día en el país y hubo 800 secuestrados por parte de esos grupos.

Ambos autores reconocieron que el tema que aborda el libro es "políticamente incorrecto". En opinión de Villaruel, "hablarlo implica para una pequeña parte de la sociedad una complicidad con el gobierno de facto, cosa que no es cierto".

De acuerdo con Manfroni, esa dificultad radica en un paradigma que se mantuvo en estos años y que explicó desde lo que llamó la "corrupción del lenguaje", terreno en el que a su parecer hoy se da la batalla. "Cuando alguien logra imponer sus propios códigos del lenguaje gana no solo la batalla cultural sino, como lo podemos ver en la Argentina, la batalla jurídica".

"Pocos son los que se atreven a contradecir lo políticamente correcto. Tienen miedo de quedar como reaccionarios, fascistas. Entonces van produciendo un acorralamiento del lenguaje, de la gente", agregó el abogado.

Su compañera apoyó esa idea y añadió: "El otorgamiento de los derechos humanos se da en la Argentina según la ideología, y es un concepto tan perverso, que contradice intrínsecamente los que son".

Más de Infobae

image beaconimage beaconimage beacon