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En camino a un megajuicio por el fraude en la obra pública

logotipo de LA NACION LA NACION 26/08/2017

La Justicia consideró como una única maniobra criminal los manejos de corrupción a partir de los cuales Cristina Kirchner convirtió a Lázaro Báez en millonario: los retornos que recibió del empresario mediante el alquiler simulado de habitaciones de hotel e inmuebles, y finalmente el lavado de dinero de todos esos fondos negros que mandó al exterior y circularon por cuentas en Suiza.

Así puso a Cristina Kirchner en camino a un megajuicio en el que las tres acciones (obras, retornos y lavado), investigadas en causas judiciales paralelas que tramitan en tres juzgados, se convertirían en una sola, donde se juzgue una gran asociación ilícita.

Esto es lo que determinó anoche el juez federal Sebastián Casanello en una resolución de 751 páginas en las que se declara incompetente de manera parcial en el caso de La Rosadita, donde tiene preso a Lázaro Báez, y le manda esa investigación a su colega Julián Ercolini, dueño del resto de los expedientes por corrupción que complican a Cristina Kirchner y a sus hijos.

En síntesis, Casanello dijo que el resto de las causas de corrupción que vinculan a la ex presidenta son los "hechos precedentes" del lavado. "Es decir, aquellas relativas a la ilicitud de los fondos operados por los imputados y su estrecha vinculación con una matriz de corrupción integrada por Lázaro Báez y las mayores jerarquías de la administración pública, entre ellos los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner", escribió.

Y mencionó que "encontrándose concluida la etapa de recolección de evidencias y siguiendo el criterio adoptado por el Dr. [Claudio] Bonadio en la causa conocida como «Los Sauces», remito los hechos a conocimiento del juez Ercolini para que se evalúe la responsabilidad de Cristina Kirchner en el marco de la asociación ilícita de la cual se deriva su imputación, de modo tal que el equipo de fiscales que lleva adelante la investigación prepare una única acusación" para afrontar el megajuicio contra "los integrantes de la banda".

En esa misma resolución de anoche, Casanello procesó por lavado de dinero a Lázaro Báez y a sus cuatro hijos: Martín, Leandro, Luciana y Melina por ser los beneficiarios finales de un entramado societario de empresas offshore que controlaban cuentas bancarias en Suiza, a través de las cuales circularon unos 60 millones de dólares entre finales de 2010 y principios de 2013.

El juez embargó además a los acusados por sumas que llegan a los 10.500 millones de pesos y embargos sobre once empresas, entre ellas Helvetic Service Goup y Austral Construcciones.

Asimismo, el magistrado mantuvo el encarcelamiento preventivo de Lázaro Báez, del contador Daniel Pérez Gadín y del abogado Jorge Chueco. Entre los procesados están Daniel Bryn y Roberto Erusalimsky, un poderoso empresario millonario.

Además les prohibió salir del país y les impuso la obligación de fijar domicilio y no abandonarlo por más de 24 horas sin autorización.

Asimismo repasó el trabajo del recupero de bienes que hizo con el fiscal Guillermo Marijuan, por el cual se entregaron al Estado 154 máquinas viales y dos aviones, y fueron localizados e inmovilizados por 2734 millones de pesos que eran de Báez y que están listos para ser decomisados y devueltos a las arcas públicas.

Casanello dijo que Báez comenzó a gestar, a través de Leonardo Fariña, un esquema de lavado que incluyó el envío al exterior, a través de financieras del microcentro porteño, de millonarias sumas de dinero ilícito provenientes del esquema de corrupción institucional que tuvo como jefa a Cristina Kirchner, según la causa de Ercolini.

En enero de 2011, Fariña le compró a Federico Elaskar con dinero de Báez la financiera SGI (La Rosadita) de Puerto Madero, desde donde se hicieron las operaciones de lavado de la banda y se formó una estructura jurídica y bancaria en el extranjero para enviar el dinero negro fuera del país. La plata pasó por Suiza, Panamá, Belice, Uruguay, España, Estados Unidos. Báez reingresó al país parte de esa fortuna, con la ayuda de la sociedad suiza Helvetic Services Group, mediante la compra en el extranjero de bonos de la deuda pública argentina por unos 33 millones de dólares que fueron inmediatamente liquidados en el mercado de valores de Rosario.

El producto de la venta fue abonado a Helvetic Services Group con nueve cheques, que fueron endosados en favor de Austral Construcciones, para que esta empresa los deposite en su cuenta del Banco de la Nación. El juez describió otras maniobras de lavado realizadas mediante la compra de inmuebles como una estancia en 5 millones de dólares y bienes de lujos como dos Ferrari.

Los procesados

La familia Baéz fue embargada y el juez determinó que los hijos eran beneficiarios de cuentas en Suiza

Lázaro Báez

empresario, detenido, embargado por $10.500 millones

Martín Báez

hijo de Lázaro, procesado, embargado por $10.500 millones

Leandro Báez

hijo de Lázaro, procesado, embargado por $10.500 millones

La ex presidenta de la Nación Cristina Kirchner, junto al detenido empresario K, Lázaro Báez © LA NACION La ex presidenta de la Nación Cristina Kirchner, junto al detenido empresario K, Lázaro Báez

Luciana Báez

hija de Lázaro, procesada, embargada por $10.500 millones

Melina Báez

hija de Lázaro, procesada, embargada por $10.500 millones

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