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Federico Sturzenegger: "Hay que desterrar de nuestro léxico el concepto de crédito subsidiado"

logotipo de LA NACION LA NACION 29/08/2017

Es posible que los días de la línea de financiamiento productiva, de préstamos a tasa subsidiada para pymes y grandes empresas, estén contados. Al menos, así lo dejó trascender el presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger , quien durante un encuentro organizado por la Asociación Empresaria Argentina (AEA) hizo una dura crítica del concepto de crédito subsidiado.

"Entre los muchos cambios culturales por hacer, necesitamos desterrar de nuestro léxico de política económica este concepto de crédito subsidiado, cuyo único logro es mantener al sistema financiero en la postración", dijo Sturzenegger ante empresarios y ejecutivos de multinacionales.

Para el Central, el fuerte crecimiento que está mostrando la demanda de crédito en estos meses estuvo hasta ahora alimentada por el exceso de liquidez de los bancos. Sin embargo, dijo Sturzenegger, pronto este fondeo no dará abasto, con lo cual las entidades financieras deberán "apelar a quien hasta ahora han descuidado: el depositante".

Federico Sturzenegger: durante su discurso en el ciclo de encuentros de AEA © Ricardo PristuplukRicardo Pristupluk Federico Sturzenegger: durante su discurso en el ciclo de encuentros de AEA

En tal sentido, el presidente del Central se mostró confiado en que tarde o temprano los bancos deberán pagarles a los depositantes tasas en pesos atractivas en términos reales, esto es, que superen a la inflación.

"Tasas reales positivas provocarán un giro virtuoso hacia la inversión, lo que hará el proceso de desarrollo más sustentable y duradero", dijo Sturzenegger. "De esta forma -acotó- saldrá de escena el crédito subsidiado, extremadamente dañino para nuestro sistema financiero, porque lo único que lograba la idea del crédito subsidiado era que nunca se le pudiera retribuir al depositante lo que este quería para intermediar su dinero en el sistema financiero local. Y si no se le retribuía, no ahorraba, y si no ahorraba no había con qué dar crédito.Con lo cual todo se tornaba una lucha cada vez más estéril para ver quién se aprovechaba de una torta cada vez más chicas".

Consultado por LA NACION, no obstante, el presidente del Central evitó dar detalles sobre si planea o no volver a extender a fin de año, la línea de crédito productivo que se ideó durante el kirchnerismo, y que se vino renovando, cada seis meses, desde entonces. "Sólo voy a decir lo que está en el discurso", se excusó.

Durante su exposición, Sturzenegger aprovechó para reafirmar ante empresarios su estrategia de cara a la inflación. Y subrayó que "el BCRA seguirá definiendo su política en la búsqueda del cumplimiento de sus objetivos", que para el año que viene son de una inflación del 10%, con una variación de más o menos 2 por ciento. "Si la dinámica de precios no converge a ese valor -advirtió-, el BCRA deberá persistir en el sesgo contractivo que viene llevando, y con el que, se ha logrado conducir la inflación interanual al orden del 21%, y la de los últimos tres meses a valores cercanos al 18%".

Federico Sturzenegger: durante su discurso en el ciclo de encuentros de AEA © Ricardo PristuplukRicardo Pristupluk Federico Sturzenegger: durante su discurso en el ciclo de encuentros de AEA

El presidente del BCRA también cuestionó la estrategia de los empresarios a la hora de determinar precios. Les pidió que tuvieran en cuenta los parámetros de referencia del BCRA, y les destacó que, de acuerdo a un relevamiento que realiza en el sector, en el último tiempo los empresarios "tendieron a sobreestimar casi sistemáticamente" los precios que ellos mismos pensaban poner, respecto de los precios que terminaron fijando.

Y destacó que, poco a poco, los precios se están desacoplando del movimiento del tipo de cambio. En el último muestreo que hizo el BCRA a mediados de agosto, reveló, la inflación esperada se redujo respecto a la de julio. "Es decir que, luego de una depreciación del peso como la que se dio previo a las PASO, los analistas redujeron y no aumentaron su proyección de inflación anual".

La correlación entre la tasa de devaluación mensual y la inflación mensual se desplomó desde 2015, insistió Sturzenegger, quien detalló que, mientras que entre 2011 y 2015, la correlación (passthrough, en la jerga) era del 73%, desde diciembre de 2015 es de sólo 18 por ciento.

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