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Juan Martín Meli: "Los mensajes de estabilidad del país alientan la inversión de las multinacionales"

logotipo de LA NACION LA NACION 27/08/2017

Sanofi Pasteur, la división de vacunas del gigante farmacéutico francés, anunció apenas asumió Mauricio Macri una inversión de $ 300 millones en el país. Independientemente de que se trata de una apuesta de largo plazo, Juan Martín Meli, gerente general de Sanofi Pasteur para la Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, reconoce que eventos como las PASO "son bienvenidos por parte de las empresas multinacionales, que están pendientes de cuán estables son las condiciones para invertir".

-¿Cambia en algo el clima de negocios el resultado de las PASO?

-Hay que admitir que este tipo de eventos políticos, que dan mensajes de estabilidad, son siempre bienvenidos por parte de las empresas multinacionales, que están pendientes de cuán estables son las condiciones para invertir. El mensaje de estabilidad alienta a que las empresas multinacionales sigan invirtiendo en la Argentina, pero no cambia la estrategia de un laboratorio porque son siempre a largo plazo.

-¿Cómo perciben la economía y el clima de negocios desde su casa matriz?

-Como ejecutivo argentino que interactúa con la casa matriz, no puedo negar que es más fácil explicar cómo funciona la economía después de los cambios estructurales que hubo, como poder girar las divisas o tener estadísticas oficiales. Por otro lado, la participación de las empresas francesas en la Argentina es muy importante. Y la interacción que tenemos con el Gobierno desde la cámara franco-argentina es muy buena, y también lo es el apoyo de la embajada. No es un tema menor que haya venido el presidente de Francia. El camino está allanado para que empresas francesas inviertan en la Argentina.

-¿Por qué el Gobierno se queja de que las empresas extranjeras elogian, pero aún están cautas a la hora de hacer desembolsos?

-Tiene que ver con la historia que tenemos como país. Nuestra estrategia es a 10 años, escapa de los mandatos gubernamentales. Es normal que las empresas estén expectantes sobre si estos cambios van a durar el tiempo que duran los proyectos.

-¿Es competitiva la Argentina en términos de costos?

-La producción de vacunas es siempre una estrategia de largo plazo. Desarrollar una vacuna nueva lleva no menos de 10 años, y cuando ya se la tiene el tiempo de producción es de 20 meses. La vacuna que hoy se aplica inició su proceso productivo hace dos años. Lo mismo cuando uno decide incrementar una inversión, son proyectos a gran escala con períodos largos. En el parque de Pilar se produce el antígeno de la vacuna de hepatitis B y se exporta en su totalidad a nuestra casa matriz en Lyon, y ahí converge con otros antígenos para hacer una séxtuple pediátrica. La decisión de la inversión responde por ello a que la demanda de vacunas crece a nivel mundial, no sólo acá.

-¿Pero es alto el costo argentino?

-Los costos de producción en la Argentina no son los más competitivos en la región, pero cuando uno tiene estrategias de largo plazo, no estamos tan pendientes de eso hoy. Y cabe destacar que la experticia y la mano de obra argentina siguen siendo de las más calificadas, por lejos, en la región.

-Comprar vacunas exige planificación y suele suceder que hay faltantes, por ejemplo con la de la gripe, ¿es el laboratorio el que no planifica o el sector público?

-En la Argentina tenemos un calendario de vacunación que es de los más modernos del mundo, con 19 vacunas, lo que hace que la administración del calendario sea compleja. Es verdad que a nivel mundial se producen menos vacunas que las que el mundo necesita. Pero sí, en la planificación local quizás encontremos oportunidades de mejora, teniendo en cuenta que las vacunas no están disponibles de un día para el otro. También pasa que muchas veces la gente, porque sale una noticia, va corriendo a vacunarse y se producen desajustes en el abastecimiento, porque no es población de riesgo. El desafío es que si las vacunas existen sean utilizadas por las personas que las requieren.

-¿Es distinto el mercado argentino del de otros países?

-Lo que tiene de particular es la complejidad y la interacción entre los distintos sistemas de salud: PAMI, obras sociales, obras sociales provinciales, prepagas, salud pública. Se hace difícil la administración de proveedores.

-¿Debería haber cambios en el sistema de salud?

-Hay oportunidades de mejora. Se está haciendo todo lo posible, pero hay margen para administrar mejor.

-¿Cómo ven al activismo creciente que hay antivacunación?

-Después del agua potable, las vacunas son la medida sanitaria que más vidas salvó en el mundo. Esto lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS). No hay dudas del impacto que tienen en la salud de la humanidad. Pero hoy las vacunas sufren la gran eficacia que han tenido en generaciones pasadas. Las nuevas generaciones no conocen una persona con polio, no saben lo que es la viruela. Como es un desconocimiento, también puede haber una subestimación de cuál es el efecto de la vacunación.

-¿No tiene sustento científico el movimiento antivacunación?

-Desde nuestra percepción, y analizado por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud, no hay sustento para la no vacunación. La otra perspectiva es evaluarlo desde la perspectiva social: la vacunación funciona si como sociedad nos vacunamos; cuando se quiebra esa protección, empiezan a resurgir las enfermedades, como pasó en zonas de Estados Unidos con el sarampión.

-¿Qué vacuna se viene en el país?

-Tenemos dos proyectos: una vacuna contra el dengue y, a futuro, seguramente haya nuevas generaciones de vacunas antigripales; hay como 10 productos más en desarrollo.

-¿Por qué la industria farmacéutica tiene tan mala fama?

-Mala reputación tiene la industria tabacalera. Lo llamativo es que todos convivimos con productos que fueron consecuencia de la investigación y el desarrollo. Si nos duele la panza o nos lastimamos, todos tomamos algún medicamento. Creo que tiene que ver con el nivel de conciencia y nuestro desafío como industria de seguir mejorando la expectativa de vida y la calidad de vida.

-Un cuestionamiento que se les hace pasa por cómo definen los precios de sus medicamentos?

-Voy a poner un ejemplo concreto: estamos lanzando la vacuna contra el dengue, es una historia de investigación y desarrollo de más de 15 años y una inversión de más de 1000 millones de euros. Uno recibe el producto de la historia que terminó bien, pero hay muchas otras historias de investigación y desarrollo que se hacen a riesgo y quedan en el camino. Tiene que ver con esto. El riesgo de poder invertir y generar resultados. Tiene que poder recuperarse la inversión.

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