Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Juan Scarpin, presidente de la CADA: "Hace tres años no había forma de vender a Belén Casetta"

logotipo de LA NACION LA NACION 15/08/2017

LONDRES.- Juan Alberto Scarpin es la cara visible de la Confederación Argentina de Atletismo (CADA). El presidente de la entidad que reúne a todas las federaciones del país y le da la estructura necesaria a los atletas. Resistido por algunos, con buena relación con otros. Scarpin lo sabe, y entiende la dinámica del deporte y sus deportistas. Pasó por todos los estadíos: atleta, entrenador y dirigente. Presidente de la entidad desde 2009, atiende a La Nacion para analizar el presente del atletismo argentino, la situación de la CADA y la relación del Estado con el deporte.

-¿En cuánto influye la CADA en la preparación de los atletas?

-La síntesis está en la pista. Detrás de cada actuación hay un trabajo, y detrás están las cosas buenas, las más o menos y las malas. Antes, el primer y objetivo estaba en el Mundial. El objetivo era llegar. La actuación era una anécdota. Por suerte, eso se fue revirtiendo. En otra época, se conseguía el mérito y no se preparaban. Ahora sí.

-¿Qué es lo bueno y cuáles son los errores?

-Una dificultad que señalamos normalmente es cumplir con las expectativas: tenemos la exigencia en todos los niveles. El atletismo no tiene estructura para que cada uno se ocupe de un tema en particular. Pero este campeonato marcó una inflexión: cada vez los atletas cuentan con mejor posibilidades para prepararse. ¿Se puede hacer mejor? Sí.

-Sería beneficioso agrandar el número, pero no aumentar la base a cualquier costo...

-Por supuesto, pero puede ocurrir que a lo mejor en Doha [el Mundial 2019] no superemos el número. Pero eso no significa que quizás no tengamos mejores rendimientos. Tenemos que pensar en que lleguen mejor preparados. Diez atletas no aseguran diez finalistas. Y el objetivo de futuro es cualitativo y cuantitativo.

-¿Cómo puede colaborar la dirigencia?

-Hay que entender la cadena de resultados. En primer lugar, los atletas son los artífices de su propio destino. Después, está el entrenador. Después, cada uno tiene un club. Los clubes están reunidos en una federación. Y luego está la confederación. Creo que se hacen muchas cosas, pero no son suficientes. La necesidad y el deseo es que se fortalezca toda la cadena.

-¿Qué hay después de los 10 que llegaron aquí?

-Entre la élite y la iniciación hay un espacio vacío. Aunque es alentador lo de los menores de 14 años. Sobre el programa nacional de escuelas tenemos muchas ilusiones. Está implementado económicamente por la Secretaría de Deportes, y con la colaboración de gobiernos provinciales y las confederaciones. En este momento tenemos cantidad, empiezan a aparecer los chicos. No es fácil encontrar los talentos. Cualquiera puede ver un talento, pero ahora el concepto de talento es más amplio: influye lo deportivo, lo personal, la inteligencia, su entorno. Entonces quizás te aferrás a los que tienen la determinación de llegar. Y en cómo hago para retener a ese chico.

-Cómo hacer para que no se dispare para otro deporte, con mayores beneficios económicos, otras estructuras...

-En la Argentina, el atletismo compite en la captación de talentos con el fútbol, con el rugby, con el hockey sobre césped, con el básquetbol. En Sudamérica somos el país con más rivales deportivos en la captación de talentos. Y eso agravó la situación.

-Acaso influye que el atletismo no asegura un futuro...

-Son factores que contribuyen. Hoy encontrás gente que hace atletismo con pasión. Pero antes teníamos también las escuelas como base, ya no. ¿Cuál fue la gran sorpresa del Mundial?

-Venezuela.

-Con todas sus crisis, con todos sus problemas. El atletismo es obligatorio en las escuelas. Hace años, antes de la crisis, tuvieron el segundo mayor presupuesto de Sudamérica y supieron aprovecharlo. La Argentina llegó a estar. séptima. Aunque no creo que el dinero solucione todo, pero 10 años con esos recursos sí influye. Lo gestionó la federación, pero el dinero viene de arriba. Hay una decisión, hay un camino. Y el gobierno de Venezuela no se metió en la preparación de los deportistas. En nuestra realidad, el que baja la plata opina.

Juan Alberto Scarpin © LA NACION Juan Alberto Scarpin

-¿Y ustedes cómo consiguen los recursos?

-Cada asociación se las rebusca. El tema es así: el gran problema es que el Estado funciona como un privado. "¡Ah, Belén Casetta aparece en todos los diarios!". Entonces el Estado va atrás de Casetta. Hace tres años les pedía algo por Casetta, no había forma de venderla. El privado no compra proyectos.

-Ahí tendría que estar el rol del Estado...

-El Estado tampoco apoya proyectos. Las becas vienen de la mano de la medalla. El primer programa de futuro es el de las escuelas, pero necesitamos más recursos. Nosotros queremos apoyar toda la línea de alto rendimiento. Manejamos un concepto equivocado de alto rendimiento. No es el que viene a un Mundial, sino que es el trabajo desde abajo hasta llegar a un Mundial.

-No sirve que Casetta reciba apoyo a los 22 años.

-No. Pero los que tienen mayor posibilidades para conseguir los apoyos son los atletas. Es más, la ropa que trajimos al Mundial la pagó la CADA. Una muda, una ropa de competencia, un buzo. No hay ninguna firma que nos acompañe. Las marcas van a los deportistas y no a la confederación.

-¿En qué lugar de Sudamérica encuentra al atletismo argentino?

-En los '70, '80 y '90 éramos la segunda potencia detrás de Brasil. Desde fines de los '90 empezó a aparecer Colombia. Y desde 2000 en adelante levantaron Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú. El nivel competitivo es muy alto. Perdimos las escuelas, la gente que quiera dar su tiempo sin nada a cambio.

-¿Qué relación tiene la CADA con el gobierno?

-Siempre que tuvimos un problema, nos escucharon y obraron en consecuencia. Nosotros pedimos más, pero somos conscientes que también tenemos que hacer más. Eso sí, algo tengo claro: ninguna empresa abre su fábrica en el medio del desierto. El que lleva la luz y el gas es el Estado. Entonces, no le pidan a la gente del deporte que hagan todo y después las fotografías se las lleven otros.

Pura modestia

Los controles antidoping benefician a los humildes

Scarpin sostiene que la acción fuerte contra el doping que llevan a cabo las federaciones internacionales y las agencias benefician a los "más pobres". "Me da la sensación que hace dos campeonatos no podríamos haber llegado hasta donde llegamos", comentó.

En Londres, la misma indumentaria que en Asunción

La Argentina llegó al Mundial de Londres con la misma ropa deportiva con la que viajó al Sudamericano de Asunción, donde la cosecha de oros y buenos resultados posibilitó la clasificación de varios de los deportistas que estuvieron en el Olímpico. Algunos de los atletas confiaron que la ropa no era de la calidad necesaria para este tipo de competencia.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon