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La campaña oficialista dejó a varios históricos lejos de las decisiones

logotipo de LA NACION LA NACION 12/08/2017

Estuvieron allí, en la primera línea de batalla, durante la extensa campaña que llevó a Mauricio Macri a la presidencia, hace poco menos de dos años. Por distintas razones, algunas de vieja data, ninguno de ellos fue protagonista de las decisiones centrales de esta campaña para las PASO en las que el Gobierno se juega buena parte de su destino político.

Ernesto Sanz dijo que está preocupado por el resultado de las primarias del domingo © Maxie Amena / LA NACIONMaxie Amena / LA NACION Ernesto Sanz dijo que está preocupado por el resultado de las primarias del domingo

Ni Emilio Monzó, ni Ernesto Sanz, ni Miguel de Godoy tuvieron injerencia en la selección de los candidatos, ni en las decisiones estratégicas que llevaron adelante desde la mesa chica que rodea al Presidente. A este grupo -en el que podría incluirse la vicepresidenta Gabriela Michetti, destinada a recorrer varias provincias- le tocó ver la campaña de Cambiemos "casi" desde afuera. Ninguno levantó la voz para pedir más protagonismo: prefirieron el silencio y dejar las cuentas pendientes para más adelante.

"No hablo más de política", bromeaba Monzó ante los periodistas. Era el 9 de Julio, y el presidente de la Cámara de Diputados participaba, en Hamburgo, del festejo patrio junto a Macri. Tras varias críticas a la estrategia de campaña, Monzó cumplió con el pacto de no agresión abrochado en un par de almuerzos con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. El armador nacional de 2015 (junto a Peña) se dedicó al Congreso -el intento de expulsión de Julio De Vido lo encontró muy activo- y abandonó cualquier pretensión de armado en "su" territorio, la provincia de Buenos Aires.

Sus referentes, como el secretario de Interior, Sebastián de Luca, o Nicolás Massot, también aportaron a la campaña desde espacios acotados, sin cruzar la General Paz por orden de su jefe político.

Cuestionado duramente por Elisa Carrió y con voces que lo criticaban puertas adentro de la UCR, Sanz perdió -por decisión propia o ajena- presencia en las reuniones de coordinación y de campaña donde se cocinó el rumbo de Cambiemos. Mantuvo, eso sí, un buen vínculo con el Presidente, en reuniones privadas y contactos telefónicos. Reapareció la última semana con un par de entrevistas telefónicas y un spot en el que pidió el voto para Carrió y los candidatos de Cambiemos en la ciudad de Buenos Aires. "No soy un político en campaña, no soy ni candidato ni funcionario", se atajó el ex senador mendocino en una de las escasas entrevistas que dio en las últimas horas. "Tengo preocupación por el resultado del domingo (...) uno o dos puntos abajo no me preocuparía porque sé que en octubre va a ser diferente", acotó Sanz, ya en tono de análisis de lo que ocurrirá en Buenos Aires.

Tras formar parte durante años del diseño de las campañas de Macri, De Godoy pasó sin escalas a ser funcionario (titular del Enacom), pero alejado de aquella rutina que lo tenía cerca de Macri y Peña como secretario de Medios porteño. Silencioso como pocos, se dedicó a su tarea y sólo apareció en algunas recorridas.

Aquella interna perdida en la ciudad contra Horacio Rodríguez Larreta fue un punto de inflexión para Michetti, que acompañó a Macri en la fórmula presidencial, pero que quedó desde entonces fuera de las grandes decisiones. Sin quejas por no incluir dirigentes cercanos en las listas porteñas (sólo quedó bien posicionada su secretaria, Gabriela González Riollo, compañera de fórmula de Claudio Poggi al Senado por San Luis), la vicepresidenta representó al Gobierno en los cierres de campaña en Santa Fe y Entre Ríos. Como para aclarar que las internas quedaron en el pasado, recorrió algún estudio de tevé junto a Rodríguez Larreta. Al igual que el resto de los "desplazados", espera su momento de retornar al primer plano.

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