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La credibilidad de Trump nuevamente en duda

logotipo de Associated PressAssociated Press 03/08/2017 Por LAURIE KELLMAN, Associated Press

WASHINGTON (AP) — ¿Noticia inventada o mentirita sin mala intención?

Dos llamadas telefónicas descritas por Donald Trump que en realidad no existieron, incluida una supuestamente del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, se sumaron a una larga serie de incidentes que enfocan la atención en la tormentosa relación entre el mandatario estadounidense y los hechos.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Sanders tuvo que explicar el miércoles que los elogios que Trump dijo haber recibido en llamadas telefónicas de Peña Nieto y de la organización de los boy scouts fueron reales, solo que no llegaron por esa vía.

“No diría que fue una mentira. Esa es una acusación bastante seria”, expresó en conferencia de prensa. “Las conversaciones tuvieron lugar, solo que no fueron en una llamada telefónica. Fueron en persona”.

Las llamadas inexistentes tal vez no sean algo demasiado grave. Pero se encuadran dentro de un patrón que incluye asuntos más relevantes y que generan dudas en torno a la credibilidad de Trump luego de seis meses en la presidencia.

Cuando Donald Trump Jr. emitió un comunicado, que luego se comprobó era engañoso, sobre su encuentro con una abogada rusa en el 2016, el abogado de Trump padre negó categóricamente que el presidente haya tenido algo que ver con eso. Pero cuando el Washington Post informó que el mandatario había dictado el comunicado a su hijo, Sanders admitió que Trump había “intervenido”, opinando “como haría cualquier padre, en base a la limitada información que tenía”.

Encuestas, la historia y otros elementos plantean interrogantes acerca de hasta qué punto la relación de Trump con los hechos afecta sus índices de popularidad. Actualmente apenas un tercio de la población aprueba su gestión.

Trump fue elegido presidente a pesar de haber hecho numerosas afirmaciones falsas, como las de que su predecesor Barack Obama nació afuera de Estados Unidos y de que Hillary Clinton fue quien lanzó ese rumor, lo que no fue así.

Durante la campaña presidencial Trump declaró varias veces que alguien le había dicho algo, para ser desmentido posteriormente por esa persona. Afirmó, por ejemplo, que la NFL (liga nacional de fútbol americano) se había quejado de que los debates presidenciales coincidían con los partidos de esa liga, algo que la NFL negó haber dicho.

Una encuesta de Quinnipiac difundida el miércoles señala que, a pesar de todos los progresos que Trump se atribuye en el frente económico y en otros terrenos, solo un 33% de los encuestados aprueban su gestión. Una consulta de junio de la Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research arrojó resultados similares.

Apenas el 34% de las personas que participaron en la consulta de Quinnipiac opinó que Trump es “honesto”.

“Ha habido tantas de estas cosas”, dijo Ethan Porter, profesora adjunta de asuntos públicos y los medios de prensa de la Universidad George Washington y coautora de un estudio difundido el mes pasado sobre si las informaciones falsas y las correcciones posteriores cambian la actitud de la gente hacia los candidatos. Indicó que en el caso de Trump, “la gente probablemente ignora los nuevos casos” de afirmaciones falsas. “A esta altura, ya saben lo que se puede esperar” de Trump.

El gobierno mexicano negó que Peña Nieto hubiese hablado recientemente por teléfono con Trump, quien dijo esta semana que el mandatario mexicano lo había llamado para elogiar sus políticas inmigratorias.

“Hasta el presidente de México me llamó. Dijo que muy poca gente está cruzando su frontera sur porque saben que no van a pasar por nuestra frontera, lo que constituye el mayor elogio” que se pueda recibir, sostuvo Trump el lunes.

La vocera Sanders explicó que Trump “se refería a una conversación que tuvieron en la cumbre del G20, en la que hablaron específicamente” de ese tema.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México dijo que Peña Nieto habló con Trump el 7 de julio en la cumbre del G20 en Alemania y dijo que las deportaciones de mexicanos hechas por Estados Unidos habían bajado un 31% entre enero y junio, comparado con el mismo período en el 2006. Acotó que en ese lapso se había registrado una reducción del 47% en la cantidad de centroamericanos que ingresaron a México.

La organización de los boy scouts, por su parte, negó el miércoles que su líder haya llamado a Trump para elogiar el discurso de tono marcadamente político que pronunció durante un reciente encuentro nacional de boy scouts en West Virginia. El presidente de los boy scouts Randall Stephenson y su director ejecutivo Mikek Surbaugh ofrecieron disculpas a los afiliados que pudieron haberse sentido ofendidos por la retórica de Trump.

El mandatario declaró a The Wall Street Journal la semana pasada que “recibió una llamada del líder de los boy scouts, quien me dijo que había sido el mejor discurso jamás pronunciado” ante esa organización, “y que estaba muy agradecido”. Politico publicó una transcripción de la entrevista el martes.

Sanders aclaró que el mandatario se refería a que “varios miembros de la conducción de los boy scouts... felicitaron y elogiaron” a Trump después del discurso.

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Kellman está en http://www.twitter.com/APLaurieKellman

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