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La emotiva carta de un histórico jugador de básquet a "Maravilla" Martínez tras caer con Cotto

logotipo de Infobae Infobae 10/06/2014 Infobae
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Hernán Montenegro, ex jugador de Obras Sanitarias y Peñarol, entre otros equipos por los que pasó, escribió una emotiva carta dedicada a Sergio "Maravilla" Martínez, después de la derrota que sufrió en el combate del último sábado ante Miguel Cotto.

El ex jugador de básquet –uno de los más reconocidos de la Argentina– defendió al boxeador quilmeño después de quedar en el centro de las críticas por su floja actuación en el Madison Square Garden.

"Les pido perdón a los argentinos", dijo "Maravilla" apenas terminó el combate con el puertorriqueño. En las redes sociales el público argentino se dividió entre quienes bancaron a Martínez y los que lo criticaron por no estar en condiciones de boxear.

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La carta completa:

Carta Abierta al Sr. Sergio "Maravilla" Martínez:

Estimado gladiador, hombre de bien, buena gente, luchador de la vida... le escribo como argentino, para pedirle disculpas, por el maltrato que está recibiendo de nuestra querida Argentina.

Quiero aclararle que vi un par de peleas suyas nada más, y mi admiración nace más que como boxeador, como humilde ser humano...

Puedo dar fe de la historia de su vida y realmente me emociona, me enorgullece, me recuerda la historia de mis ancestros que como quien algún día, por necesidad nos colgamos el cartel de exiliados.

Mi buen amigo, usted, y nadie mejor que usted, sabe lo que ha tenido que vivir, sabe el dolor que produce dejar la tierra de uno, para buscarse una vida...

Sólo los que alguna vez lo hicimos, sabemos de lo que le estoy hablando. Sólo usted sabe del llegar a un sitio ajeno, sin que nadie lo reciba, y comenzar a remar la vida segundo a segundo. Ni siquiera minuto a minuto.

Pasar por esos días largos que nunca se acaban y uno simplemente pidiendole a la vida una oportunidad...simplemente una oportunidad. Usted la peleó, la buscó, la mereció y la encontró. Todo a base de mucho sufrimiento. De laburo, de soledad, de preguntarse, ¿estaré haciendo lo correcto?... y tantas cosas más que seguramente han pasado por su cabeza.

Usted tiene claro que para nosotros usted no existía hasta hace muy poco, ¿no?. Y sabe que, señor Sergio "Maravilla" Martínez, típico de un pueblo exitista (acéfalo justamente de éxitos), vimos en usted a alguien que no sólo nos representaba, sino que vimos a nuestro gran luchador, a nuestro gran representante, al hombre que cubriera justamente nuestros vacíos altamente emocionales, y así como lo hemos hecho con otros grandísimos deportistas, que nos dieran las alegrías que nosotros como sociedad jamás hemos logrado darnos.

Siempre digo, cuando un país vive pendiente de lo que dice su Presidente y que le sucede a sus deportistas; estoy delante de un país carente de vida propia. Un país que vuelca sus expectativas en lo que hace el Primer Mandatario o sus ídolos populares... lo cual es penoso.

Usted nos demostró ser un gigante, no sólo por sus proezas, sino para que la gente lo entienda alguna vez, usted es, fue y será dueño de su destino. Ese destino que le fue esquivo en nuestro querido país, y no así fuera de él; ese detino que usted se creó y le es propio. Sientase muy orgulloso de ello y más que nada, sientase orgulloso de lo logrado. Para quien le escribe, usted no perdió señor, usted ganó.

Usted le ganó a la vida, y eso para mi como argentino, es lo que me queda y me quedará para siempre. Es lo que valoro de usted, señor Sergio "Maravilla" Martínez y que no se confunda la masa. Usted no abandonó, simplemente como todo gran ser humano, dijo basta. Basta ante alguien mejor y eso para mi lo enaltece. Habla de un ser que lo dio todo y ¿sabe qué?, usted para mi es un ejemplo de perseverancia, de actitud, de hombría de bien. Y de tantas cosas más.

Yo le pido perdón, disculpenos... somos un pueblo ignorante, que aún sigue bajando de los barcos. El mismo que usted, como yo, alguna vez nos tuvimos que tomar para vivir la pena máxima (como decian los griegos): el exilio obligado. La vida nos lleva y nos trae pero usted tiene muy claro cual es el norte.

¡Salud campeón!

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