Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La mini crisis de Barcelona: sin refuerzos de jerarquía, con dirigentes perdidos y el riesgo de hacer enojar a Lionel Messi

logotipo de LA NACION LA NACION 14/08/2017

BARCELONA.- Lo que ayer se decía por lo bajo en el vestuario del Barcelona, hoy se grita en público. "Necesitamos refuerzos", exigió Sergio Busquets, uno de los cuatro capitanes del conjunto azulgrana, nada más terminar el duelo ante Real Madrid (derrota por 3-1 de local).

La frase del 5 del Barça es el último pedido de auxilio de un grupo que se siente superado. Castigado en los últimos partidos fuera de Barcelona en la Champions (4-0 en París ante el PSG; 3-0 contra la Juve en Turín); ahora también fue ninguneado por el Real Madrid en el Camp Nou. Y si antes de que se produjera la sonora salida de Neymar ya había jugadores del Barcelona que observaban con cierta sorpresa la poca habilidad de los dirigentes para reforzar el equipo, hoy desde el plantel azulgrana ya miran con incredulidad la actitud de los que toman decisiones en los despachos.

Lionel Messi de Barcelona se ve abatido, en un tramo de la derrota de Barcelona ante Real Madrid © LA NACION Lionel Messi de Barcelona se ve abatido, en un tramo de la derrota de Barcelona ante Real Madrid

El libro de estilos en el Camp Nou dice que el fútbol se cocina en la mitad de la cancha. En las últimas cinco campañas, el Barça contrató a estos volantes: Alex Song, Rakitic, Arda Turan, André Gomes, Denis Suárez y Paulinho (su llegada fue confirmada este lunes). Además, promovió a Sergi Roberto, que la temporada pasada jugó de lateral. Sólo se consolidó Rakitic y Paulinho, criticado cuando sin ni siquiera haber aterrizado en Barcelona por no representar el ADN azulgrana, genera dudas.

Se sabe que a Messi le gusta, sobre todas las cosas, ganar. Y este Barça perdido no tiene pinta de que vaya a levantar muchas copas

El Madrid, en cambio, que no se anda con demasiados pruritos a la hora de diseñar su juego, fichó a Kroos, Lucas Silva, Illarramendi, Isco, Modric, Asensio, Kovacic y Ceballos. Y subió a Casemiro del filial. Kross, Isco, Casemiro y Kovacic coparon el mediocampo este domingo en el Camp Nou, Asensio metió un golazo y Ceballos fue una de las figuras del Europeo sub 21.

Mientras que el Madrid reorganizó su fútbol, el Barça se quedó mirando al tridente. Como si todo su juego se resumiera al abracadabra de Messi, Luis Suárez y Neymar. Y ahora, para sumarle más morbo al asunto, se quedaron sin Neymar. Se habla en España de cambio de ciclo, que la hegemonía del Barcelona ha tocado su fin y que ahora es el momento del Real Madrid. Nada parece llevarle la contraria a esta corriente. El Madrid domina el resultados y en juego, en Europa y en España, con y sin Cristiano Ronaldo en el once titular.

En el Barça confían en que Ernesto Valverde pueda resucitar a un equipo envejecido (Busquets tiene 29 años; Piqué, Messi y Luis Suárez, 30; e Iniesta, 33) y que ha perdido capacidad de sorpresa en su juego. Valverde, en cualquier caso, es optimista. Sabía que no era el momento óptimo para tomar las riendas del Barcelona, pero no podía negarse por tercera vez a sentarse en el banco del Camp Nou. Y, además, sabe que tiene a Messi. El Nº10 está a punto de firmar su nuevo vínculo con el cuadro azulgrana. Con el rosarino todo parece posible; sin embargo, no conviene tirar demasiado de la cuerda. Se sabe que a Messi le gusta, sobre todas las cosas, ganar. Y este Barça perdido no tiene pinta de que vaya a levantar muchas copas.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon