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La realeza saudí recibe a Donald Trump

logotipo de Associated PressAssociated Press 20/05/2017 Por JULIE PACE y JONATHAN LEMIRE, Associated Press

RIAD, Arabia Saudí (AP) — En la primera escala de su primer viaje al extranjero, Donald Trump recibió el sábado una bienvenida fastuosa de la realeza de Arabia Saudí, mientras el presidente estadounidense busca forjar alianzas fuertes para combatir el terrorismo, mientras trata de dejar atrás las múltiples controversias que asedian a su joven gobierno.

En la primera jornada de su gira, después de un vuelo nocturno, Trump disfrutó de una pompa que comenzó con una ceremonia muy elaborada de bienvenida en el aeropuerto, que incluyó una exhibición de la aviación militar saudí y un apretón de manos del rey Salman.

Posteriormente visitó uno de los palacios más opulentos de Riad y participó en una ceremonia de firma en la que, uno por uno, los saudíes pactaron acuerdos militares con el gobierno y empresas privadas de Estados Unidos.

"Fue un día tremendo, grandes inversiones en Estados Unidos", dijo Trump después de una reunión con el príncipe heredero saudí. "Cientos de miles de millones de dólares de inversiones en Estados Unidos y empleos, empleos, empleos", agregó Trump en sus únicas declaraciones a la prensa al final de la jornada.

Fue el único presidente estadounidense que ha elegido a Arabia Saudí, o a cualquier país mayoritariamente musulmán, como su primera parada en un viaje al extranjero, una opción pensada en parte para mostrar respeto a la región después de más de un año en la que Trump lanzó una dura retórica antimusulmana durante la campaña presidencial.

La visita a Arabia Saudí es el inicio de un ambicioso debut internacional para Trump como presidente. Después de dos días de reuniones en Riad, el mandatario estadounidense viajará a Israel, tendrá una audiencia con el papa Francisco en el Vaticano y se reunirá con sus aliados en una cumbre de la OTAN en Bruselas, además de participar en una reunión del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo, el G7, en Sicilia, Italia.

A su llegada a suelo saudí, Trump saludó desde la puerta del avión presidencial Air Force One y bajó por la escalerilla acompañado por la primera dama, Melania Trump. El rey Salman, de 81 años y que utiliza un bastón para apoyarse, llegó al pie del avión a bordo de un carrito de golf. Los dos líderes intercambiaron bromas y Trump declaró que era "un gran honor" estar allí.

Varios jets los sobrevolaron, dejando un rastro de humo rojo, blanco y azul, los colores de la bandera estadounidense.

En una ceremonia posterior en la Gran Corte Real Saudí, el rey colocó a Trump la medalla de Abdulaziz Al Saud, el honor civil más alto de la nación. La medalla, entregada a Trump por sus esfuerzos para fortalecer los lazos en la región, también ha sido otorgada al presidente ruso, Vladimir Putin, a la primera ministra británica, Theresa May, y al predecesor de Trump, Barack Obama.

Se escuchó luego que el rey y Trump hablaron de recursos naturales y armas. El rey saudí lamentó la destrucción causada por la guerra civil de Siria. Trump también pactó un acuerdo de cooperación de defensa con los saudíes, prometiendo 110.000 millones de dólares en efectivo de inmediato y hasta 350.000 millones de dólares en 10 años. El paquete militar incluye tanques, barcos de combate, sistemas de defensa antimisiles, radares y telecomunicaciones, así como tecnología de ciberseguridad.

Funcionarios de la Casa Blanca esperan que esta gira de a Trump la oportunidad para recomponerse tras uno de los periodos más complicados de su joven gobierno. La Casa Blanca no gestionó bien el inesperado cese del director del FBI James Comey, que supervisaba una investigación federal sobre los posibles vínculos entre la campaña del republicano y Rusia. El miércoles, el Departamento de Justicia cedió a los llamados de los demócratas para nombrar un fiscal especial y se decantó por el exdirector del FBI Robert Mueller para encabezar la pesquisa.

Momentos después de que Trump partiera hacia Arabia Saudí, se publicaron nuevas informaciones sobre la investigación de Rusia que amenazaron con restar protagonismo a la primera gira internacional del mandatario. The New York Times reportó que el republicano calificó a Comey de "verdadero loco" mientras discutía la pesquisa en curso con dos altos funcionarios rusos que visitaron la Oficina Oval antes este mes. Además, les dijo que despedir a Comey "acabó" con la "gran presión" que estaba sintiendo por el proceso, agregó.

The Washington Post, por su parte, publicó que un asesor de Trump, que no fue identificado, estaba siendo considerado "persona de interés" en la investigación de las autoridades. Además, Comey habría accedido a prestar declaración en una audiencia pública del comité de Inteligencia del Senado en un futuro cercano, agregó.

La cálida recepción de Trump en Arabia Saudí contrastó con la que ofreció en su momento a Barack Obama. La familia gobernante estaba molesta con la distensión con Irán impulsada por Obama y por sus reservas a la hora de abordar la guerra civil en Siria. El rey no recibió a Obama en el aeropuerto como sí lo hizo el sábado con Trump.

El secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, junto al ministro saudí de Relaciones Exteriores, Adel al-Jubeir, reafirmó el compromiso de ambos gobiernos de limitar toda agresión iraní. Sin embargo, Tillerson insinuó que el gobierno de Trump podría no querer excluir completamente a Irán, diciendo que está dispuesto a hablar con su colega iraní "en el momento adecuado". Dijo que no tenía planes de hacerlo por el momento.

Carteles con la imagen de Trump y el monarca salpican las carreteras de Riad con el lema "Juntos venceremos" y el lujoso hotel del presidente estaba bañado con luces rojas, blancas y azules y, en ocasiones, con una imagen de la cara del mandatario.

Trump y el monarca se reunieron brevemente en la terminal de aeródromo para tomar café. Después, Trump se dirigió a su hotel antes de las demás reuniones de la jornada. Durante el vuelo, el presidente se reunió con su equipo, trabajó en el discurso que ofrecerá en el país y aprovechó para descansar un poco, dijo el secretario general de la Casa Blanca, Reince Priebus.

A su llegada a Arabia Saudí, Melania Trump vestía un overol negro con un cinturón dorado y no se cubrió la cabeza, como suelen hacer los cargos extranjeros que visitan el país. En 2015, Trump criticó en Twitter a Michelle Obama por no vestir velo durante su visita al reino.

Para un presidente que basó su campaña en el lema "Estados Unidos primero", el viaje es un momento crucial para que sus socios aumenten su compromiso con alianzas con décadas de antigüedad.

"El presidente Trump entiende que 'Estados Unidos primero' no supone solo Estados Unidos", dijo H.R. McMaster, asesor de seguridad nacional del republicano. "Priorizar los intereses de Estados Unidos supone fortalecer las alianzas y asociaciones que nos ayudan a extender nuestra influencia y a mejorar la seguridad del pueblo estadounidense".

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Julie Pace está en: http://twitter.com/jpaceDC

Jonathan Lemire está en: http://twitter.com/@JonLemire

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