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La receta kirchnerista será reforzar la "cristinización"

logotipo de LA NACION LA NACION 20/08/2017

Después de una semana agitada, en el comando de Unidad Ciudadana (UC) las ideas se van acomodando y la estrategia de cara a las elecciones generales va tomando forma. Las definiciones están a cargo de la propia Cristina Kirchner, que ya dio señales claras de que va a conducir el proceso y a poner el cuerpo mucho más que hasta ahora.

La campaña light previa a las PASO, en la que la ex presidenta tuvo apariciones esporádicas, siempre lejos de la prensa, dará paso a una tarea más intensa. Dispuesta a dar la batalla en todos los frentes, Cristina brindará entrevistas y multiplicará sus visitas al territorio, tanto en el conurbano como en el interior bonaerense. "Cristinizar" es la receta.

En el Instituto Patria saben que ganar no será sencillo, pero se muestran optimistas. Interpretan que el electorado que quedó afuera de la polarización, esto es, el que no votó por Cambiemos ni por UC, es más opositor que oficialista. Afirman que en las últimas semanas antes de las PASO hubo una migración de votos del massismo a Cambiemos y que Cristina tiene margen para crecer. Para eso, se mostrará más amplia y les hablará a sectores a los que su mensaje aún no llegó.

El giro en la campaña ya se puso en marcha. En los últimos días la ex presidenta recibió en el Instituto Patria a dirigentes kirchneristas que ganaron en sus distritos. En las redes sociales el hashtag "#AsíNoSePuedeSeguir" dejó paso a "#CambiemosElRumbo". Pero se notará más dentro de algunas semanas. El primer objetivo de UC es reforzar los controles sobre el escrutinio definitivo para asegurar lo que en la Casa Rosada ya dan como un hecho: un triunfo ajustado de la ex presidenta en las primarias. El operativo quedó a cargo de La Cámpora. En un comando paralelo, la diputada Teresa García está coleccionando telegramas que otorgaron cero votos a UC en la categoría senador nacional.

Superada esa etapa, la ex presidenta empezará a recorrer la provincia. Ese pedido le hicieron llegar los intendentes kirchneristas de la primera sección, después de la cumbre que tuvieron el martes, en Moreno, con la participación del anfitrión Walter Festa y de Juan Ustarroz (Mercedes), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Ariel Sujarchuk (Escobar), entre otros.

"Cristina hizo una buena campaña, pero hasta ahora sólo consiguió un voto racional. Necesitamos que se quede también con los votos emotivos. Para eso necesitamos que se ponga las zapatillas, que venga a los municipios y que hable cara a cara con la gente en los barrios. Es una tarea que no le puede delegar a nadie", explicó a LA NACION un jefe comunal de la primera sección.

La mirada de Cristina no estará sólo puesta en el conurbano. Uno de los objetivos centrales de esta nueva etapa es fortalecer la campaña en el interior de la provincia. Hay dos ciudades que se siguen con atención: Mar del Plata y Bahía Blanca. Son lugares en los que el desempeño electoral de UC estuvo muy por debajo de lo esperado. En Bahía Blanca, donde votaron 180.000 personas, el kirchnerismo no llegó al 21,7 por ciento de los votos, contra 45,5 de Cambiemos. En Mar del Plata, el segundo distrito con más votantes de la provincia después de La Matanza, el escenario es parecido, con el agravante de que Cristina lanzó ahí su campaña y postuló a la ciudad como un símbolo del deterioro de la situación económica. En 2015, Scioli llegó a 32,3% de los votos, frente al 39,9 de Mauricio Macri. En las últimas primarias, la ex presidenta alcanzó el 26,7, ante un 42,5 de la boleta de Esteban Bullrich. Otro caso de estudio para UC es La Plata. Allí Cambiemos mantuvo el 41% que había sacado en la primera vuelta de las presidenciales de 2015, mientras que el kirchnerismo cayó 4 puntos: de 30 a 26. En este caso la distancia se amplió en un 50 por ciento.

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