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La suspensión de Cristiano Ronaldo: Europa también marca diferencias para sancionar

logotipo de LA NACION LA NACION 15/08/2017

Así como Europa suele marcar diferencias con América del Sur desde la infraestructura de los estadios, el comportamiento de los hinchas, la cotización de los jugadores y el presupuesto para realizar incorporaciones, también a la hora de definir sanciones. Sin importar si el responsable es una de las dos máximas figuras mundiales, aplica el reglamento y lo castiga con dureza. Este fue el caso de Cristiano Ronaldo, el crack de Real Madrid, que recibió el castigo de cinco partidos, tras empujar al árbitro del clásico del domingo pasado con Barcelona.

La cita fue en el Camp Nou, con un título en juego, la Supercopa. Ganaba el equipo blanco por 1 a 0, cuando ingresó Cristiano Ronaldo a los 13 minutos del segundo tiempo. Leo Messi, al rato, empató con un polémico penal. A los 34, Cristiano definió, casi al ángulo. Una joya que descubrió su otra faceta, la del unipersonal, por encima de su calidad. Se quitó la camiseta, expuso con orgullo la camiseta y su número -el clásico 7- y recibió una tarjeta amarilla, un minuto después. A los 37, otra vez desatado, ingresó en el área, forcejeó con Samuel Umtiti, trastabilló y cayó: creyó que fue penal. El árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea tuvo una visión opuesta. Inmediatamente, le mostró otra tarjeta por simulación y acabó expulsado. Dejó el campo con otro exceso: "Sólo con diez pueden ganar", vociferó al viento.

Fueron 24 minutos en el centro de la escena: de algún modo, como más le agrada. Un segundo sin pensar puede ser fatal: un empujón al juez -el portugués lo sabe bien- lo desnudó metafóricamente. La Federación, veloz y decisiva como el crack, tomó nota y un puñado de horas más tarde -en el mediodía de ayer-, lo sancionó con cinco encuentros. La primera deberá cumplirla mañana, en el desquite de la Supercopa, en la cita prevista en el Bernabeu. Las otras cuatro, en la Liga doméstica.

La Federación Española de Fútbol (RFEF) lo sancionó rápidamente. En realidad, como debe ser: en nuestro país, suele reunirse el Tribunal de Disciplina, con las pruebas solicitadas, cuatro días después. Y, generalmente, salen las sanciones. Aunque muchas veces quedan jugadores "suspendidos en forma provisional". No fue el caso en el fútbol español: la suspensión fue efectiva unas horas después del incidente.

Técnicamente, el portugués recibió una sanción de un partido por su expulsión, y otros cuatro por haber empujado al árbitro como "señal de disconformidad", precisó la RFEF en su comunicado oficial, según apuntó un cable de la agencia AFP.

Cristiano también fue sancionado con una multa de 3800 euros mientras que el club blanco tendrá que pagar 1750 euros. Cristiano se perderá los primeros cuatro primeros partidos de la liga que serán contra Deportivo La Coruña, Valencia, Levante y Real Sociedad.

Sí podrá participar en el primer encuentro de la Champions League, que se disputará el 12 o el 13 de septiembre. Real Madrid protestó por la segunda amarilla que sufrió el portugués, al caer en el área ante la presión del defensor francés, al alegar que Umtiti sí cometió falta y que el árbitro tendría que haber cobrado penal.

Esa postura fue respaldada por el capitán del equipo, Sergio Ramos, que negó la simulación de su compañero. "Es una acción donde lo desequilibran. En ningún momento se tira", advirtió. La RFEF rechazó la apelación al ratificar que la tarjeta amarilla está justificada. El Madrid y el jugador tienen ahora diez días para apelar la sentencia ante el comité.

"Me molesta la expulsión de Cristiano porque aunque no hubiera sido penal, la tarjeta es demasiado rigurosa", comentó el entrenador del Madrid, Zinedine Zidane. "Una vez mostrada la tarjeta roja, dicho jugador (Ronaldo) me empujó levemente en señal de disconformidad", escribió el árbitro en el acta del partido. Según la RFEF, este tipo de acciones de "violencia ligera" contra el juez se penalizan con entre cuatro y doce partidos de suspensión.

En los casos precedentes siempre se ha optado -como ahora- por aplicar la sanción menos severa, la de cuatro partidos. Según el reglamento de la RFEF, se estima una sanción mínima de tres meses cuando se trata de una agresión directa al árbitro. La expulsión del domingo pasado fue la décima de Cristiano a lo largo de su carrera. Y, últimamente, le gana a Messi en goles, en títulos y en excesos.

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