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La UE acusa el golpe electoral y piensa en ajustar el modelo

logotipo de LA NACION LA NACION 27/05/2014 Luisa Corradini - La Nacion

PARÍS.- Como en la guerra, las elecciones europeas de anteayer provocaron daños colaterales que pueden modificar los perfiles de las clases dirigentes en el continente: varios partidos tradicionales entraron en crisis y numerosos líderes renunciaron, se encontraban bajo fuego nutrido o empezaban a poner las barbas en remojo.

La pelea por el futuro modelo de la Unión Europea (UE) comenzará hoy en Bruselas cuando presidentes y primeros ministros de los 28 países miembros se reúnan para comenzar a discutir quién será el próximo presidente de la Comisión Europea (CE).

Pero el principal motivo de debate será, sin duda alguna, los extravagantes resultados obtenidos por los partidos populistas de extrema derecha, extrema izquierda, euroescépticos, racistas, xenófobos y neonazis, que cuadruplicaron su presencia en el Parlamento de Estrasburgo y tendrán una representación de alrededor de 140 diputados en un hemiciclo que cuenta con 751 escaños.

Anoche, mientras los socialistas de su partido trataban de sobrevivir a la humillación de un score nunca registrado en una elección europea (apenas 13,98%), el presidente francés, François Hollande, dijo por televisión que reclamaría a sus pares un cambio de dirección de la construcción europea.

"La única forma de combatir el populismo es reemplazar la austeridad por el crecimiento", afirmó Hollande.

Pero el mal ya está hecho. Y el ejemplo perfecto fue precisamente Francia, donde la extrema derecha de Marine Le Pen llegó primera, con casi 25% de los votos. Fue la mejor elección de la historia de esa formación xenófoba y racista, que también se convirtió en el primer partido del país. Detrás, al borde de la implosión, quedó asimismo el gran partido conservador, UMP, del ex presidente Nicolas Sarkozy, con 20,80% de los sufragios. La UMP se reunirá hoy para definir la suerte de su líder, Jean-François Copé.

En esas condiciones, ¿cuál será ahora el peso de Francia, país fundador de la UE, en el seno del bloque? Ésa era la pregunta que se hacían ayer gobernantes y especialistas al analizar la situación de Francia en el seno de la UE.

Es verdad, el equilibrio político del Parlamento Europeo no resultó modificado -la derecha del Partido Popular Europeo (PPE) llegó en primer lugar, seguida por los socialistas- y los eurófobos no son suficientes como para perturbar su funcionamiento.

"Pero ¿qué hará el gobierno francés (o el británico o el danés) cada vez que deba tomar una decisión que concierna al futuro del bloque, consciente de que está jugándose la reelección en su país, que no cree más en ese proyecto?", reflexionó ayer el politólogo Philippe Dessertine.

La canciller alemana, Angela Merkel, cuyo partido ganó cómodamente las elecciones, acudió en ayuda de Hollande al declarar que "la mejor respuesta al aumento de la eurofobia es una política a favor del empleo, de la competitividad y del crecimiento", dijo.

El terremoto electoral tuvo su segunda víctima en España. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sufrió una grave derrota, registrando 15 puntos y nueve bancas menos que en las europeas de 2009. Su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció ayer que dejará su puesto durante un congreso extraordinario que será convocado en julio próximo.

El PSOE parece haber perdido votos en beneficio de la izquierda radical del movimiento Podemos, que creó la sorpresa el domingo al entrar al Parlamento Europeo con cinco diputados.

Los vientos populistas desestabilizaron también al líder del Partido Liberal Demócrata británico, Nick Clegg, cuya formación terminó en quinta posición y perdió prácticamente todas sus bancas en el hemiciclo europeo. Ayer eran numerosos los miembros de su partido que pedían su renuncia.

Para muchos analistas, el desamor de los europeos por la UE responde a la arrogancia cada vez mayor de una burocracia desconectada de la realidad, que decide en Bruselas hasta la medida reglamentaria de los pepinos, sin tener en cuenta la verdaderas necesidades de los pueblos.

El presidente saliente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, considera, por el contrario, que la culpa de ese sentimiento antieuropeo no la tiene la UE, sino los dirigentes políticos que cada vez que deben justificar una medida impopular la imputan a la cuenta de la Unión.

"Cuando uno pasa toda la semana culpando a Europa, no puede pedirle a la gente que vote a favor de ella el domingo", advirtió.

España - Crisis en el PSOE

Por los desastrosos resultados de su partido, el secretario general de los socialistas españoles, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció ayer que renunciará a su cargo; el dirigente convocó para julio un congreso extraordinario, del que saldrá el próximo líder

Francia - Menos impuestos

Tras el espectacular triunfo del xenófobo Frente Nacional y el descalabro de los socialistas (en el poder), el primer ministro francés, Manuel Valls, prometió ayer una rebaja en el impuesto a las ganancias para 2015

Alemania - En alerta

Aunque la formación conservadora de Angela Merkel ganó las elecciones, la principal preocupación de la canciller fue la irrupción y el avance de los partidos de derecha, con discursos claramente euroescépticos

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