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Larga vida a Wayne Rooney, el goleador: llegó a los 200 en su querido Everton

logotipo de LA NACION LA NACION 22/08/2017

En el palco del Etihad Stadium estaban como espectadores Alex Ferguson y José Mourinho, cubierto con una gorra. Uno es el director técnico que al recibirlo en Manchester United en 2004, cuando tenía 18 años, no salía de su admiración: "Es el mejor jugador con menos de 20 años que haya visto". El otro, el portugués, es el entrenador que lo tuvo poco en cuenta en la temporada pasada y que trajo como refuerzo a Lukaku, motivos suficientes para que después de 13 años Wayne Rooney volviera a su ciudad y al club que lleva tallado en su corazón y también en la ventana de madera de la casa de sus padres, cuando siendo niño escribió con un punzón "W. Rooney. Everton Football Club".

Después de años de vestirse de rojo, la presencia de Rooney con la camiseta azul es uno de los apuntes emotivos y sentimentales de esta incipiente Premier League, que ayer cerró su segunda fecha con el 1 a 1 entre Manchester City (Agüero -estuvo cerca del gol en un par de oportunidades- y Otamendi fueron titulares ) y Everton.

A dos meses de que cumpla 32 años, Rooney empieza a ser un futbolista que es considerado como una leyenda de las canchas inglesas. Eso sí, una leyenda viviente, dispuesta a refrendar su vigencia, a mantener su condición de delantero determinante. Su carrera entra en un etapa en la que todo lo que sume ayuda a redondear y exaltar su valiosa trayectoria.

Everton hizo dos goles en dos jornadas y ambos fueron de Rooney. El de ayer, al conectar un centro desde la derecha, tuvo un significado especial porque fue el N° 200 por Premier League (183 en Manchester United y 17 en Everton). Está segundo entre los máximos anotadores de la Premier (creada en 1992), detrás de los 260 de Alan Shearer. Muy probablemente no le quede tiempo para alcanzar el récord del ex delantero de Newcastle y Blackburn. En parte, esto se debe también a que Rooney no vive exclusivamente del gol (llegó a los 200 en 462 encuentros, mientras que Shearer necesitó muchos menos, 306). Su buen toque de pelota y visión de juego están reflejados en sus 101 asistencias. No es un N° 9 clásico, si no un 9 y medio, con capacidad para retroceder y participar en la elaboración y conducción de los jugadas. Un futbolista de ataque bastante completo, como lo demostró también en el seleccionado de Inglaterra, del que es el goleador histórico, con 53 tantos.

Rooney es un enamorado de Everton: con 9 años, Liverpool, el clásico rival de la ciudad, lo quiso inscribir, y como demostración de rechazo fue a la ciudad deportiva de Melwood con una camiseta azul de los Toffees. Y también aprendió a querer a Manchester United, con el que obtuvo cinco Premiers, una Champions League, una Europa League y un Mundial de Clubes.

El gol 200° de Rooney

220? @ManCity spending goes in vain against 30? @WayneRooney@Everton.200 @premierleague goal for the #legendpic.twitter.com/Da7iKxgUXU&- Mr.Kill (@nossy22) 21 de agosto de 2017

Consciente de que había hecho feliz a sus dos hinchadas favoritas, ayer declaró sobre su gol: "Fue bonito lograrlo en un partido importante para nosotros. Es un momento dulce y espero que la mitad roja de Manchester lo haya disfrutado".

Mirada al cielo, Rooney dedica su gol © LA NACION Mirada al cielo, Rooney dedica su gol

La rivalidad con el City lo inspira para los ocasiones especiales. Parece algo más que una casualidad que el gol 50, 150 y 200 de su carrera se los haya marcado a los citizens.

Ferviente admirador de Lionel Messi ("es lo mejor que haya visto"), Rooney rechazó a fines de 2016 un millonario contrato del fútbol chino. Por dinero se fue de adolescente a Manchester United. Había dejado abierto en Everton un capítulo que, aunque pasó mucho tiempo, no se olvidó de retomar: "Siempre dije que en el único equipo de la Premier en el que jugaría, al margen del United, es el Everton".

El técnico Ronald Koeman (ayer, en el otro banco estuvo Guardiola, ambos compañeros en el Barcelona que obtuvo la primera Champions, en 1992, con un tiro libro del holandés) lo recibió con los brazos abiertos: "Wayne ama a Everton y estaba desesperado por volver. Me demostró su ambición".

En Everton no tendrá compañeros de la categoría de Cristiano Ronaldo, Nani, Berbatov, Tevez o Giggs y quizá no festeje ningún título, pero sí el placer de jugar de veterano en el club de su niñez.

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