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Los atentados, con un impacto negativo de corta duración en las ciudades afectadas

logotipo de LA NACION LA NACION 20/08/2017

PARÍS.- Los atentados en Barcelona y Cambrils podrían tener un impacto negativo en el turismo en España, pero los últimos casos en Europa muestran que éste debería durar poco tiempo, según expertos del sector.

Viajes anulados o acortados, caída de las reservas... Se estima que el impacto de un atentado en el turismo de una ciudad europea puede durar entre tres y seis meses, según las evaluaciones de los analistas, que coinciden en que las consecuencias de los ataques para el sector se disipan cada vez más rápidamente.

"El efecto se acorta con la banalización de los atentados", señaló Jean-Pierre Mas, presidente del sindicato francés Entreprises du Voyage. Sin embargo, consideró que se puede prever que se produzcan efectos negativos más duraderos "si se repiten los atentados en un mismo lugar".

Si se produjeran ataques en serie, una ciudad puede ser vista como "peligrosa", opina Didier Arino, director del gabinete especializado Protourisme.

Éste fue el caso de París, golpeada en varias ocasiones en 2015 y donde los atentados del 13 de noviembre de ese año provocaron una caída de 0,1% del PBI en el cuarto trimestre de ese año.

Dos ciudades españolas fueron atacadas el jueves pasado, pero la "repercusión mediática" del ataque en Cambrils fue menor, afirman Arino y Mas.

Según los expertos, resulta complicado evaluar con seguridad las consecuencias que podría tener un atentado. El número de turistas extranjeros en Gran Bretaña aumentó un 7% en junio de 2017 respecto del mismo mes del año anterior, según la oficina británica de estadísticas, a pesar de los atentados de la primavera de este año en Londres, el principal destino turístico del país.

"Cuanto más fuerte es la imagen de un destino, menor es el impacto", explicó Arino.

El objetivo es, por tanto, evitar la degradación de la imagen del lugar en el colectivo social mediante "un trabajo en las redes sociales" para estimular el sentimiento de pertenencia, como ocurrió en Niza tras el atentado del 14 de julio de 2016. "No sirve de nada decir: «Nuestro destino es seguro»", dijo. Sin embargo, para las "clientelas asiáticas", la sensación de seguridad es primordial, dijo Mas. Los clientes que llegan desde lejos ven los atentados con "el efecto de un espejo de aumento", advirtió Arino.

Aumentos

"La clientela que viene de países lejanos y con una mayor sensibilidad respecto de las amenazas terroristas, como China y Estados Unidos, miran la situación en un contexto mucho más global. [...] Se preguntan: «¿Sigo adelante con mi viaje a Europa?»", dijo Christian Tänzler, vocero de la oficina de turismo de Berlín.

La respuesta suele ser "sí". En Alemania, entre enero y mayo de 2017, el número de turistas chinos aumentó un 15% y el de estadounidenses, un 6%, a pesar del atentado de la Navidad de 2016 en Berlín, según la oficina de promoción turística alemana, la Deutsche Zentrale für Tourismus.

La Organización Mundial de Turismo (OMT) destacó, por su parte, "los buenos resultados del turismo" en Europa, con un alza del 7% de los turistas internacionales, incluidos los europeos, en los cuatro primeros meses de 2017.

¿Qué ocurrirá entonces en el caso de España luego de los atentados del jueves pasado?

"El país experimenta tal dinámica de crecimiento que el efecto no se notará tanto", consideró Arino.

Barcelona, la principal ciudad en materia de turismo internacional en un país clasificado segundo entre las naciones con más número de visitantes, según el organismo Euromonitor International, recibió a 7,6 millones de turistas en 2016, que procedían en su mayoría de Gran Bretaña, Francia e Italia.

"Por el momento, sólo hemos recibido preguntas de varios clientes sobre la situación allí, pero ninguna demanda de regreso anticipado", indicó Susanne Stünkel, vocera del grupo alemán TUI, convencida de que los ataques terroristas que se atribuyó el grupo Estado Islámico (EI) "no tendrán ningún impacto en las reservas en España".

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