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Los partidos chicos buscan vencer el piso del 1,5% para no quedar fuera de carrera

logotipo de LA NACION LA NACION 06/08/2017

El 1,5% es un porcentaje maldito para muchos partidos políticos. Mientras el 13 de este mes a la noche algunos espacios harán cálculos sobre cuánto puede variar su presencia en el Congreso si repiten su performance en octubre, ellos van estar pendientes de otra contabilidad: pelearán voto por voto para verificar siquiera si podrán participar en las elecciones generales.

El mínimo legal que imponen las PASO para poder seguir en la carrera electoral genera malestar en los partidos más chicos, que exigen eliminarlo. Creen que el requisito concentra el poder entre los más grandes, que está pensado para proscribirlos.

José Sanfilippo pediría "¡garrote!, ¡garrote!, ¡garrote!" para ese mínimo legal. Dice que esa expresión que usa en sus spots de campaña y que se viralizó en las redes es una especie de "tarjeta roja" para las cosas que están mal.

En diálogo con LA NACION, el precandidato a diputado nacional porteño por el Partido Renovador Federal afirmó que el mínimo legal debe eliminarse junto con las PASO en su totalidad. "Una elección directa y general es suficiente", sentenció. De todas maneras, el ex goleador no duda de que obtendrá más que el 1,5% de los sufragios el 13 del actual. "Claro que vamos a superarlo. Si no, no nos presentaríamos", dijo.

"Pocho" también cree que llegará a competir en octubre. Confía en que lo ayudará su larga y completa trayectoria política. José Antonio "Pocho" Romero Feris (Partido Acción Ciudadana) ya tiene experiencia como diputado nacional y como senador. Hasta fue gobernador de su provincia, Corrientes. "¡Fui todo menos presidente!", bromea el precandidato a diputado nacional porteño antes de ponerse serio para cuestionar el 1,5%.

"El mínimo les da ventaja a los partidos más grandes sobre quienes nos tenemos que arremangar y pelear para llegar. Yo creo que voy a superarlo", asegura, al tiempo que afirma que las PASO no deben existir. "La gente no conoce de qué se tratan las primarias. Yo, formalmente, no pedí que las saquen porque no les tengo miedo", agregó.

Críticas al piso

"Es muy antidemocrático", opinó Luis Zamora (Autodeterminación y Libertad), un eterno candidato. "Ponen cada vez más condiciones para obligar a que se genere el bipartidismo. Siempre rechazamos las PASO por proscriptivas y antidemocráticas", señaló el precandidato a diputado nacional por la ciudad.

Para Viviana Araujo, precandidata a senadora por Buenos Aires (Partido Humanista), el objetivo de agosto es superar el mínimo. Ella cree que exigir ese punto de partida es "discriminatorio" y que fomenta que los partidos chicos integren frentes entre ellos para poder superar el piso electoral. Así le ocurrió a su espacio cuando formó parte del Frente para la Victoria (FPV). "Lo único que nos quedó [de esa alianza] son deudas", se lamentó. Y agregó: "Ahora nos animamos a ir solos a ver qué pasa".

Los candidatos de Izquierda al Frente por el Socialismo hablan de "desastre" y de "trampa". El precandidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires Alejandro Bodart y la precandidata a senadora por Buenos Aires Vilma Ripoll coincidieron en que el mínimo legal sólo sirve para sacar del juego a las fuerzas emergentes.

"Sólo está para eliminar a los que quieren renovar la política", señaló Bodart. "Es una trampa para que los más grandes se sigan quedando. Convocamos a la sociedad a que use el voto para fortalecernos contra esa proscripción y contra los que crearon las PASO", opinó Ripoll.

"El límite debería ser cero. ¿Por qué hay un piso si cumplimos con la legislación que requiere juntar un número de afiliaciones para poder presentarse", se preguntó Gabriela Troiano, precandidata a senadora por la provincia (Frente Progresista Cívico y Social) y ex aliada de Margarita Stolbizer. "El mínimo actúa como colador donde sólo pasan los más grandes", ejemplificó.

En la misma línea opinó Manuel Bertoldi, precandidato a senador por Buenos Aires (Patria Grande), que, aunque confía en que superará el piso, pide la eliminación de las primarias. "La práctica terminó fracasando", dijo.

Entre el rechazo a coro que demuestran los partidos aparece la voz neutral del líder de la CTA autónoma, Pablo Micheli, que participa por primera vez en unas elecciones dentro del espacio Creo, de Fernando "Pino" Solanas. "Es discutible. Pareciera que el piso es restrictivo, pero es cierto que se gasta mucho dinero [si hay superpoblación de partidos]", señaló. Sin embargo, el precandidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires también subrayó que los partidos "deberían participar de internas si realmente tuvieran internas" y que "si no, no deberían estar".

Mientras la campaña llega a su tramo final para las primarias, los partidos más chicos esperan que ésta sea la última vez que tengan que tener como objetivo principal superar el piso.

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