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Masters 1000 de Montreal: ahora, Roger Federer se convirtió en una máquina de ganar

logotipo de LA NACION LA NACION 12/08/2017

El espectáculo era, como suele ser, un unipersonal: Roger Federer ganaba por 6-3, 1-1 y, a punto de disponer del servicio, Robin Haase, picaba la pelota contra el caluroso cemento y se quitaba el sudor de la frente. Estaba a punto de cerrar el game: iba 40-15, pero no podía concentrarse. Un fanático, impertinente, se paró y cantó con cierta efusividad lo que suele gritarse en todo el mundo que sigue el tenis. "Vamos Roger, vamos", es un sonido, de cuatro segundos, que recorre el planeta desde un puñado de años después de su debut, en 1998. Haase lo sabe: todos los tenistas juegan a la sombra del calor del Gran Roger. "¡Ni nombre es Robin!", aseguró, en el silencio, señalándose el pecho, lo que provocó una explosión del público y las risas compartidas con el suizo. Todos sabían lo que pasaría a continuación: la victoria de Federer, una nueva final -de las importantes-, con la sensación de que será el próximo N° 1.

El choque decisivo, con transmisión de ESPN, será este domingo desde las 15 contra el ganador del juego del canadiense Denis Shapovalov y el alemán Alexander Zverev.

El suizo extendió su racha ganadora a 16 encuentros al vencer a Haase con parciales de 6-3 y 7-6 (7-5) y alcanzar el domingo decisivo de Montreal. El triunfo pone a Federer, de 36 años, a un paso de asegurarse el segundo lugar del ranking de cara al US Open, el último Grand Slam del año. El líder es Andy Murray, con 7750; lo sigue Rafael Nadal, con 7555 y Federer, si es campeón, sumará 7545. Y si consigue un mejor resultado que Nadal la próxima semana en Cincinatti, el ganador de 19 grandes volverá al pedestal. A su sitio en el mundo.

"Sería genial ganar en Montreal por primera vez", comentó el suizo, que logró el torneo dos veces (2004 y 2006), pero en Toronto, donde se juega en los años pares. Frente a Haase, Federer no brilló en la que fue su 59a semifinal en un Masters 1000.

Los números de Federer -de llamativa remera rosa y una incipiente barba de tres días- son extraordinarios en casi toda su carrera, pero más aún en esta temporada, cuando muchos intuían el declive de su brillante trayectoria. Buscará hoy su 27° título en Masters 1000 y suma 45 finales en esta clase de torneos. Además, Federer va por su trofeo 94°. Si lo alcanza, igualará a Ivan Lendl en el 2° puesto de los máximos campeones, que lidera Jimmy Connors, con 109.

Es impresionante su marca en 2017: 35-2. Una temporada fascinante, en la que logró el Australian Open, Wimbledon, los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, y Halle. A esta altura, lo sorprendente son las dos derrotas. ¿Quiénes pudieron frenarlo? En febrero, en Dubai, cayó contra el ruso Evgeny Donskoy por 3-6, 7-6 y 7-6, sobre cemento, y en junio, en Stuttgart, perdió frente al alemán Tommy Haas por 2-6, 7-6 y 6-4, sobre césped. Dos intrusos, que lo convierten, de cierto modo, en vulnerable. En un ser humano...

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