Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Optimismo de los inversores internacionales por el resultado de las elecciones

logotipo de LA NACION LA NACION 14/08/2017

La calificadora de riesgo Fitch consideró que el resultado de las elecciones le permitirá al Gobierno consolidar el proceso de crecimiento y avanzar en las reformas laboral, impositiva y del mercado de capitales que se necesitan para atraer más inversiones.

Así lo indicaron en una entrevista con LA NACION desarrollada en un hotel de la Recoleta dos de sus principales ejecutivos: el jefe de riesgo soberano global, James McCormack, y el director gerente para América latina, Peter Shaw, acompañados por el director de oficina local (Fix, asociada a Fitch), Douglas Elespe.

Los ejecutivos de la firma norteamericana llegaron al país para reunirse hoy y mañana con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el equipo del ministro de Finanzas, Luis Caputo, el vicejefe de gabinete, Mario Quintana, y funcionarios del Banco Central.

-¿Cómo interpretan el resultado de las elecciones de ayer?

McCormack: Interpretamos los resultados como un respaldo a la agenda política y económico del Gobierno. Vemos una recuperación económica clara y hay un par de elementos que podrán consolidar las inversiones después de estas elecciones.

Peter Shaw: Para nosotros el horizonte de análisis es de 3 a 5 años en un país en cuanto a su crédito soberano. Y lo que se dio fue el escenario más benigno dentro de los que podía haber.

-¿Qué chances le quedan a la ex presidenta Cristina Kirchner?

Mc Cormack: El tiempo lo dirá.

-¿Cómo observan la situación económica?

-Se puede ver la recuperación en los datos. Hay dos elementos que ayudarán en este proceso: mejores números de empleo que a su vez aumenten el nivel del consumo. Y el gasto en inversión pública ha sido sólido pero debe extenderse al sector privado. Estimamos que el crecimiento económico de este año será del 2,1 por ciento y del 3,1 por ciento el próximo, así que la economía está yendo en la dirección correcta. En cuanto a los desafíos pendientes, existe la necesidad de reducir el déficit fiscal para estabilizar el ratio de deuda-PBI. Además, es muy importante seguir bajando la inflación.

-¿Temen por la evolución de la relación entre la deuda y el PBI?

-No, porque la nota de la Argentina es baja (B). Por ahora, el ajuste fiscal es gradual y según nuestro pronóstico eso no es suficiente para reducir el ratio de deuda-PBI. Pero no es alarmante para nada, porque el ajuste fiscal que el Gobierno debe hacer para estabilizar esta relación no es importante.

-¿Esperan que el Gobierno haga un ajuste más importante después de las elecciones de octubre?

-Esa es nuestra expectativa. La prioridad del Gobierno fue reducir la inflación con una tasa de interés contractiva y una política fiscal más laxa; eso tiene sentido porque había una necesidad mayor de bajar la inflación que de reducir el déficit. La realidad política hace más factible bajar en forma gradual el déficit fiscal y, además, los fondos en el mercado están disponibles para el país. No hace falta un tratamiento de shock, sino un proceso continuo y persistente por parte del Gobierno de este problema y creemos que esto tomará más velocidad después de las elecciones.

-¿Qué clase de reformas esperan después de las elecciones?

-La reforma laboral, tributaria y del mercado capitales son claves. Y también reducir el gasto público.

-¿Son estas las condiciones de Fitch para subir la calificación soberana?

-Potencialmente sí; depende del camino que transite la relación entre la deuda y el PBI. Pero también es importante reducir la inflación, porque si se logra, el Gobierno podrá financiarse más en el mercado local en moneda nacional en plazos más largos que en los mercados internacionales, ya que actualmente la proporción de deuda en dólares todavía es alta. Eso ayudaría a mejorar el rating soberano.

-¿Cuál es la visión de los inversores externos sobre el gobierno de Macri?

-En términos generales hay una sensación generalizada de que las medidas adoptadas van en el sentido correcto, con una estructura de políticas más ortodoxas que en el pasado.

-¿Les preocupa el nivel del tipo de cambio?

-El tipo de cambio no opera en forma aislada; es una de las tres variables junto con la tasa de interés y el nivel de reservas internacionales que deben analizarse en forma conjunta.

-¿Hay algún shock externo que podría afectar al crecimiento argentino, como Brasil o la tensión entre Corea del Norte y los Estados Unidos?

-El segundo tema podría ser disruptivo para todos los inversores, lo que claramente afectaría a los mercados emergentes. También sería negativo si el Banco Central Europeo empieza a reducir su programa de expansión monetaria el año próximo. Son temas que hay que seguir.

-¿Cómo observan la situación de Brasil?

-Brasil enfrenta un ajuste fiscal difícil de llevar a cabo, porque la relación de la deuda-PBI seguirá creciendo en el futuro cercano. El rating ha bajado bastante en los últimos años hasta BB con perspectiva negativa por la posibilidad de una nueva baja. Creemos que este año el crecimiento será del 0,5 por ciento y el año próximo menos del 2 por ciento.

Shaw: Sin embargo, el sector externo de Brasil presenta una situación sólida con abundantes de reservas internacionales y una deuda que, a diferencia de la Argentina, está básicamente denominada en moneda local.

-¿Qué opinan de los primeros meses de Trump en materia económica?

-La economía está yendo muy bien; la recuperación que empezó a fines del año pasado se extendió este año. Así que nuestra visión es que la economía de los Estados Unidos está en una situación saludable y por esta razón creemos que la Reserva Federal subirá las tasas de interés más agresivamente de lo que el mercado cree. En cuanto a las reformas, no creo que haya nada nuevo respecto de los cambios impositivos y veremos qué ocurre en términos de la política comercial, ya que en la práctica parece ser que los cambios serán más razonables que lo que indicaba la retórica de campaña electoral.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon