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Plan de salud: Rebeldes republicanos ganan popularidad

logotipo de Associated PressAssociated Press 30/03/2017 Por THOMAS BEAUMONT y DYLAN LOVAN, Associated Press

BUCKNER, Kentucky (AP) — El representante republicano de Kentucky Tom Massie dijo que su rechazo al plan de salud propuesto por su partido para reemplazar el de Barack Obama no fue un simple "no". Fue un "¡no, ni loco!".

Eso fue lo que sedujo a Mary Broecker, presidenta del Club de Mujeres Republicanas del Condado de Oldham y firme partidaria de que se anule el plan de Obama del 2010.

"Cuando dijo que se oponía al proyecto, pensé 'confío en él, si lo hace, por algo será''', cuenta la maestra retirada de 76 años en un café cerca de su casa de LaGrange.

La idea de darle la espalda a la promesa que vienen haciendo los republicanos desde hace siete años de anular y reemplazar la ley de salud conocida como "Obamacare" suena a suicidio político, sobre todo en los distritos que Trump ganó fácilmente en las elecciones presidenciales. Sin embargo, en sitios como Kentucky, Carolina del Norte, Tennessee y Iowa, los republicanos que se opusieron a la legislación propuesta por su propio partido están siendo elogiados por los votantes, por frenar lo que consideran un proyecto lleno de fallas.

Trump inicialmente la emprendió contra los demócratas tras el fracaso del proyecto, pero posteriormente criticó a los conservadores de línea dura del bloque conocido como Freedom Caucus de la cámara baja.

"El Freedom Caucus va a perjudicar toda la agenda republican si no se suma al esfuerzo en equipo, y rápido. Hay que hacerles frente, y a los demócratas, en el 2018", dijo Trump en un tuit, aludiendo a las elecciones de mitad de término.

Los conservadores opinaron que el proyecto no iba lo demasiado lejos, tolerando alguna participación del gobierno en la cobertura médica, mientras que los moderados temían que decenas de millones de personas se queden sin cobertura y ellos lo paguen en las urnas. Las publicitadas aptitudes de Trump como un gran negociante que saca adelante cualquier proyecto fallaron estrepitosamente dentro de su propio partido, algo insólito en momentos en que los republicanos controlan la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes.

Una encuesta de la Associated Press y NORC para el Public Affairs Research difundida el miércoles indica que el 62% de la población desaprueba la forma en que Trump está manejando el tema de la salud.

La misma consulta revela un rechazo a cinco de los seis cambios que los republicanos contemplaron para el proyecto, incluida la propuesta de que las aseguradoras cobren tarifas más caras a las personas mayores y la reducción de los fondos para el programa Medicaid.

Los mismos votantes que apoyaron a sus legisladores por rechazar el proyecto, no obstante, se mostraron pacientes con Trump.

"Creo que va a ser un gran presidente", expresó Broecker. "Va a darse cuenta de cómo funciona todo".

En los distritos de los representantes que votaron en contra del proyecto, los votantes republicanos culparon del fiasco al presidente de la cámara baja Paul Ryan. Algunos le imputaron que estaba dispuesto a mantener algunos aspectos del Obamacare.

"Venimos oyendo hablar de que se va a anular y reemplazar el plan desde hace siete años y cuando finalmente logramos el control de todo, dicen que hay que arreglar algunas cositas nomás", se quejó Justin Wasson, de 31 años, que administra un pequeño negocio en Cedar Rapids, Iowa. "Les dimos todo. Ahora quiero que desmantelen totalmente el viejo plan".

Shea Cox, estudiante universitaria de 21 años de Shelbyville, Tennessee, dijo que el proyecto fracasó porque Ryan apresuró lo que describió como un plan "improvisado" que "era casi un calco de Obamacare". Fue por eso que le pareció bien que el representante de Tennessee Scott DesJarlais se opusiese.

Wasson aseguró que en las elecciones del año que viene volverá a votar por su representante Rod Blum y lo mismo dijo mucha gente cuyos legisladores se opusieron al proyecto.

Gary French, pastor de Bucken, en el distrito de Massie, opinó que el proyecto era deficiente y que su representante hizo bien en rechazarlo. "El tema no está muerto, volverán a abordarlo. Van a tener que hacer lo que quieren los votantes", expresó.

Kelly Stanger, de Lowell, Michigan, sostuvo que a los conservadores no se les permitió hacer aportes y que volverá a votar por el representante Justin Amahs, que se opuso al proyecto.

"No le importa si lo critican", dijo la mesera de 50 años. "No creo que por el hecho de que pertenezcas a un partido tengas que coincidir en todo".

El fracaso del proyecto en la cámara baja evitó situaciones incómodas a un par de senadores que encaran votaciones reñidas el año que viene, Dean Heller, de Nevada, y Jeff Flake, de Arizona. Ambos representan estados con mucha gente mayor que hubiera sido particularmente afectada por el alza de las tarifas.

El proyecto había generado profundas divisiones entre los republicanos y hubiera requerido grandes ajustes para tener posibilidades de ser aprobado.

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Beaumont informó desde Des Moines, Iowa. En este despacho colaboraron los reporteros de AP Sheila Burke (de Shelbyville, Tennessee), Chris Ehrmann (Ionia, Michigan), Jeffrey Collins (Hendersonville, Carolina del Norte) y Erica Werner (Washington).

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