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Por qué Icardi le ganó el lugar a Higuaín: las razones de un cambio generacional

logotipo de LA NACION LA NACION 11/08/2017

Cuarenta y cinco minutos de juego en Melbourne y una hora de charla en Londres terminaron por convencer a Jorge Sampaoli de que Gonzalo Higuaín no debía estar en la reanudación de las eliminatorias. Al menos por ahora, la selección argentina seguirá su camino sin él. No es un castigo ni una proscripción. Hay razones futbolísticas, y también se filtran algunas sensaciones anímicas.

En la consideración del entrenador, no es el N°9 adecuado para el estilo de su Argentina. Lo intuía y lo advirtió en el primer tiempo que jugó ante Brasil, en el debut de su ciclo, pero Sampaoli entendió que ese partido no podía ser condenatorio porque se había presentado en el cierre de una desgastante temporada y días después de que Higuaín perdiera con Juventus la final de la Liga de Campeones. En el encuentro cara a cara del 5 de agosto pasado, en la capital británica, el técnico detectó la mochila emocional que arrastra el goleador. A sus argumentos estratégicos se sumó un rival traicionero, probablemente más condicionante: el fantasma psicológico.

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La recorrida de los equipos de Sampaoli permite descubrir que la figura del N°9 tradicional no aparece entre sus favoritas. En la Argentina debió reconsiderar su paladar por la jerarquía de variantes que ofrece la posición. Y es Sergio Agüero el jugador que más le gusta para el puesto y probablemente el que mejor se acople a Messi, pero el Kun todavía debe aceptar e incorporar otras funciones vinculadas con los retrocesos y la ocupación de los espacios. Para el ayudante de Sampaoli, Sebastián Beccacece, el indicado es Icardi. En definitiva, coinciden en algo: Higuaín queda retrasado.

Con la mira en el vital clásico frente a Uruguay del 31 de agosto, en el Centenario, Mauro Icardi parte con ventaja. ¿Por qué? Sampaoli sí entiende que este partido demandará una referencia entre los centrales adversarios, una tarea de fricción y atención que podría generarle espacios a Messi. Y, además, Icardi le ofrecerá centímetros, altura para batallar en las dos áreas.

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