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Promesas y proyectos: los Sub 23 que esperan dar el salto de calidad en el próximo torneo

logotipo de LA NACION LA NACION 23/08/2017

Se trata de un juego: espiar el futuro, con las certezas del pasado reciente. Proyectar, deducir, con datos, historias y testimonios de los retazos del campeonato pasado, el del club de los 30. A dos días del arranque de la Superliga , con otra estructura, dos equipos menos y una visión empresarial, existe un océano de futbolistas -figuras pasajeras de portada, ilustres anónimos- que fueron imprescindibles en algunas páginas del pasado, que amenazan desde hace tiempo con la consolidación, en la espera del nuevo escenario para dar el gran salto de calidad. Dejar de ser una promesa para ser una realidad. Hay un grupo de jóvenes que entiende que el desafío es hoy. Son los Sub 23, los que dejaron atrás el tiempo de la lógica inmadurez.

De Cristian Pavón a Wilmar Barrios en Boca, el último campeón, pasando por Nicolás De la Cruz y Rafael Santos Borré en River -desconocidos para el gran público-, Lautaro Martínez en Racing, Ezequiel Barco en Independiente y los interesantes proyectos sin las luces de los más grandes.

El fútbol argentino es exportador: los mejores suelen marcharse rápido. Dos casos ofician como símbolo en Estudiantes, uno de los clubes que mejor trabaja en las divisiones menores, junto con Racing. En un puñado de días, fueron transferidos Juan Foyth, a Tottenham, y Santiago Ascacibar, a Stuttgart. El León recibirá 17,5 millones de euros, una cifra irresistible. Hay muchos más: nuestro fútbol es una cantera infinita.

Con feroz actualidad: en Racing, Independiente y San Lorenzo los precisan ya

Racing vive una primavera en el semillero: con tres jugadores propios, nutrió al seleccionado Sub 20 en el último Mundial. Lautaro Martínez (20) es un delantero con una personalidad arrolladora. A Braian Mansilla (20), en el ataque, le sobra desparpajo. Y Federico Zaracho (19) entendió el concepto del volante moderno: le agregó pizarrón a su habilidad natural. Después de la salida de algunos caciques, Diego Cocca dispondrá de un equipo con una dosis sustentable de promesas en todas las líneas. Lautaro Martínez es la explosión del presente: se destacó en el juvenil, pero en Racing, teniendo por delante a Bou y López, anotó 10 goles.

Ariel Holan, en Independiente, buscó experiencia en el mercado: Jonás Gutiérrez (34), Fernando Amorebieta (32) y Nicolás Domingo (32). Tiene, en su interior, a un pichón de crack, Ezequiel Barco, de 18. Si toma dimensión de su calidad, no hay muchas piezas con sus características. Un clásico 10. En San Lorenzo, los juveniles poblaron la escena, pero aún no se la creyeron: tienen capacidad para mantenerse. La lista la lidera Bautista Merlini (22); lo siguen Gastón Reniero (22), Tomás Conechny (19) y Gabriel Rojas (20).

Apuestas de riesgo: en River, un colombiano y un uruguayo: hábiles incógnitas

River es un caso único: las promesas son, al mismo tiempo, hábiles incógnitas. Los especialistas los cobijan como respuestas confiables, pero los ingresos de un uruguayo y de un colombiano representan algo más que un desafío. Los iguala la juventud y el compromiso de plataforma a Europa. De los seis refuerzos, Nicolás De la Cruz (20 años, ex Liverpool) siempre fue la obsesión de Marcelo Gallardo. "Me gusta manejarme detrás de los delanteros. Estar la mayor parte del tiempo con la pelota, buscar espacios", se presenta. "Es un buen pasador, con pegada y desequilibrio", acepta el DT, que dirige un plantel de calidad, pero al que no le sobran cracks del futuro.

Rafael Santos Borré (21, ex Deportivo Cali y Villarreal) es un delantero que se nutre de la picardía, la habilidad y el gol. No le teme al escenario: en el caliente choque con Instituto (4-1 en Mar del Plata), jugó 12 minutos y marcó un gol; días antes, ante Atlas (3-0, también por la Copa Argentina), entró y le cometieron un penal. El Muñeco tiene en la órbita a Marcelo Saracchi (19), de Danubio. Zurdo, juega como lateral o volante. En el arco, ahora es conservador: Germán Lux (35) reemplazó a Augusto Batalla (21), un buen proyecto.

Más allá de los hinchas: en Boca, Pavón resistió y Barrios brilló; ganaron todos

"Tiene nivel de selección. Para mí, siempre juega bien". Guillermo Barros Schelotto nunca escuchó los murmullos y reproches del público con su jugador favorito, Cristian Pavón, de 21 años, que se convirtió en uno de los imprescindibles en el último título local, en el que convirtió 9 goles. Pretendido por algunas entidades de Europa, se quedó y ganó: renovó su vínculo con Boca hasta 2020 y se resolvió una cláusula de salida de 18 millones de euros, una cifra récord.

Sus vaivenes, sin embargo, le exigen un mayor compromiso y continuidad: es el tiempo de la consolidación del delantero que solía arrojar centros sin imaginación y sustento. A diferencia de Pavón, Guillermo retrasó el ingreso de Wilmar Barrios (23), el colombiano recomendado por Mauricio Serna. Ofrece despliegue, panorama, quite y la dosis exacta de impulso físico que tanto seduce a los hinchas. Para algunos, tiene destino de ídolo. La curiosidad es que apenas actuó en 11 partidos completos. Más allá de gustos, Barros Schelotto confía en la juventud: en el arco, Agustín Rossi (22) le ganó la pulseada a Guillermo Sara. Eso sí: aún adeuda una atajada monumental.

Detrás de las luces: protagonistas que buscan lucirse lejos de los reflectores

En determinados pasajes de torneos locales e internacionales, Alejandro Romero Gamarra (22) supo ser la llave del triunfo de Huracán. Del alivio, tantas veces. Es hábil, peligroso, sorprendente, pero aún le resta el zarpazo final. La frescura le basta para ser un buen jugador; sin embargo, aspira a algo más. Gustavo Alfaro tiene una obligación en el próximo torneo: convertirlo en crack. Nicolás Leguizamón (22), el delantero en Colón seguido por River, anotó 5 goles y logró 3 asistencias; tiene características para ser decisivo.

Hay otros jugadores que se destacaron en el último torneo que ahora pueden crecer a lo grande. Lucas Rodríguez (20), de Estudiantes, un especialista en tiros libres y creador de clases ofensivas (5 asistencias y 3 goles en el último torneo); Nicolás Ibáñez (23, ex Comunicaciones), en Gimnasia LP, convirtió 7 goles. Matías Vargas (20), un enganche irreverente, que pisa el área (3 goles y una asistencia), una promesa seria de Vélez, en un equipo que descubre una exagerada juventud. Emanuel Reynoso (21), volante de Talleres, más allá de su conmovedora historia de vida, tiene una gran oportunidad: instalarse en la elite. Lo tiene todo.

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