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Pyongyang parece estar ganando la guerra de la disuasión

logotipo de LA NACION LA NACION 30/08/2017

TOKIO.- El saber popular dice que si Corea del Norte se atreviera a usar sus armas nucleares, sería un acto de suicidio. Pero prepárense para lo que los expertos en disuasión llaman la "teoría de la victoria".

Para muchos que han estudiado cómo funciona la estrategia nuclear, es concebible que Corea del Norte llegue hasta una guerra nuclear y aun así sobreviva. La prueba de misiles de ayer sugiere una vez más que los norcoreanos se preparan precisamente para eso? pero sólo si los arrinconan.

Cuando Kim ordena un lanzamiento, lo hace para sacar el mayor provecho político y de entrenamiento. El lanzamiento de anteayer de un misil balístico sobre Japón es un excelente ejemplo. Detrás de ese lanzamiento hay una sólida estrategia. Así se presenta la situación a los ojos de Kim:

A la defensiva

Corea del Norte nunca dejó entrever que usaría sus armas nucleares para atacar Estados Unidos. Pero, al igual que Washington, ha sido bastante explícito en que si es atacado o tiene razones para creer en un ataque inminente, tiene el derecho de lanzar un ataque de represalia o incluso preventivo.Para Corea del Norte, ese disparador podría ser un movimiento inusual de tropas en Corea del Sur, actividades sospechosas en las bases norteamericanas en Japón o el paso cerca de su espacio aéreo de bombarderos norteamericanos salidos de la base en Guam.

Si Kim viera en alguno de esos escenarios la inminencia de un ataque, una de sus estrategias sería apuntarles directamente a las bases norteamericanas en Japón. Una respuesta más drástica podría ser el ataque a una ciudad japonesa, como Tokio, aunque eso probablemente sería innecesario, ya que, llegado ese punto, el objetivo sería debilitar el liderazgo y el control militar de Estados Unidos.

La capacidad de Corea del Norte para atacar el territorio norteamericano con misiles nucleares es clave para entender por qué está en condiciones de sobrevivir a ese escenario. "La única razón por la que desarrollaron misiles intercontinentales es para disuadir una represalia nuclear de Estados Unidos, porque si hay una o varias ciudades norteamericanas en riesgo, los cálculos de Washington cambian", dice Vipin Narang, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts y especialista en estrategia nuclear.

Usa o déjalos ir

Kim no es un paranoico. Tiene buenas razones para temer un ataque de Estados Unidos. Es sumamente improbable que Washington inicie unilateralmente una guerra. Pero si lo hiciera, Corea del Norte enfrentaría a un enemigo mucho más fuerte y mejor equipado. Un primer ataque exitoso por parte de Estados Unidos seguramente implicaría que en pocas horas o días se produzcan cambios en el liderazgo norcoreano, o al menos que quedara interrumpida la cadena de mandos, y destruiría gran parte del poder de fuego de ese país. Así que Corea del Norte tiene excelentes razones para buscar una rápida escalada, antes de que todo esté perdido.

La estrategia del loco

Durante las últimas semanas, el presidente Donald Trump prometió una furia como el mundo nunca ha visto en caso de que Corea del Norte se atreviera incluso a proferir una amenaza verbal, algo que Kim hizo casi inmediatamente, y sin mayores consecuencias. Algunos sugieren que se trata de una "estrategia del loco" deliberada. Inspirándose en los escritos de Maquiavelo, el presidente Richard Nixon le dio una chance a ese ardid contra Vietnam, a fines de los 60. Su idea era que los vietnamitas y sus aliados comunistas pensaran que Nixon estaba dispuesto a todo, para terminar con la guerra.

Pero si la idea de Trump es la misma, no le está yendo bien. Mientras Kim repite lo mismo, que es lo que le da credibilidad a la estrategia del loco, "es terrible que Trump haga esas declaraciones disparatadas y después tengan que salir a retractarse los miembros de su gabinete", dice Narang.

Traducción de Jaime Arrambide

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