Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Realizan actividades en apoyo a migrantes que viven en Texas

logotipo de Associated PressAssociated Press 29/05/2017 Por MEREDITH HOFFMAN, Associated Press

AUSTIN, Texas, EE.UU. (AP) — Abril Gallardo viajó 15 horas en una camioneta para pedir a sus colegas hispanos que viven en Austin, la capital de Texas, que se opongan a una nueva ley estatal que se opone a las llamadas "ciudades santuario" y que le recuerda a una ley antiinmigrantes que se promulgó en su natal Arizona hace unos años.

"El miedo me motivó a involucrarme", dijo Gallardo, mexicana que llegó a Estados Unidos a la edad de 12 años.

Gallardo, ahora de 26 años, es una de decenas de activistas de todo el país que se reunieron en Austin durante el fin de semana alargado por el feriado del Día de los Caídos en Guerras, que se celebró el lunes.

En el encuentro, dieron a los inmigrantes información sobre sus derechos, hicieron un llamado a resistir la ley y se unieron con organizadores locales para un mitin el lunes en terrenos del Congreso estatal.

Bajo la ley que promulgó Arizona en 2010 _conocida popularmente como "muéstrame tus papeles" y que al final fue derogada en las cortes_ la policía tenía permiso _durante sus labores de rutina, como una parada de tránsito_ de preguntar a cualquier persona sobre su estatus migratorio. Gallardo opina que un efecto positivo de una ley tan odiada es que envalentonó a los inmigrantes para "unirse y pelear por sus familias".

Con la ley de Texas, aprobada este mes por el gobernador Greg Abbott, los policías locales tienen la obligación _bajo amenaza de ser encarcelados o despedidos_ de cumplir con las órdenes federales para retener a presuntos delincuentes que podrían ser deportados. Los policías tendrán también la opción de preguntar a cualquier persona sobre su estatus migratorio.

Esta ley es vista como represora en Texas y otras "ciudades santuario", un término extraoficial que describe partes del país donde la policía local no está obligada a ayudar a las autoridades federales para detener a migrantes sin papeles de residencia legal.

La resistencia en Texas llegó un poco tarde para una pequeña porción de habitantes nacidos en el extranjero que ya comenzaron a irse del estado por temor a las políticas que pudieran dificultar su vida ordinaria.

Aunque sus filas son aún pequeñas como para cuantificar, un éxodo mayor similar al que ocurrió en Arizona podría tener un efecto profundo en la economía texana. En el estado viven más de un millón de migrantes sin permiso legal, de acuerdo con el Migration Policy Institute.

Algunos se están yendo de Texas a estados más liberales donde se sienten más seguros, aunque esto signifique renunciar a la vida que han pasado años construyendo.

José, un mexicano de 43 años que vive el país sin permiso desde 2001, su esposa e hijo, se mudaron en enero de Austin a Seattle, preocupados por las consecuencias de la ley migratoria de Texas que entrará en vigor en septiembre.

"Siento que arrancamos nuestras raíces y que las aventamos a otra parte en el país", dice Holly, la esposa, originaria de Kentucky.

Holly, de 40 años, dijo que cuando Donald Trump fue elegido presidente, él y su esposo de hace 11 años comenzaron a preparar la mudanza. "En Texas vivía con miedo constante. Ahora sé que mi esposo está seguro y no tengo que preocuparme todos los días de si regresará a casa".

Otros están haciendo lo mismo. Miriam, una mexicana de 34 años que trabaja limpiando casas, lleva 10 años viviendo en Austin y planea irse a Oklahoma en septiembre junto con su esposo y sus dos hijos nacidos en Estados Unidos. Al igual que José y Holly, Miriam no quiso dar su nombre completo por temor a ser deportada.

image beaconimage beaconimage beacon