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Relegado, el vice se debilita en el Gobierno

logotipo de LA NACION LA NACION 25/05/2014 La Nacion

La última actividad oficial del vicepresidente Amado Boudou fuera del Senado fue hace doce días. Y la anterior hace un mes. La investigación judicial por el caso Ciccone lo dejó fuera del circuito de la toma de decisiones en el poder, la presidenta Cristina Kirchner ya no lo halaga cálidamente como antes y cuando lo invita a los actos no le dedica las bromas amigables de antaño.

Dentro de la Casa Rosada, algunos funcionarios aseguran que la mandataria está a punto de soltarle la mano si la investigación de los jueces avanza hasta que su situación procesal sea insostenible.

"Su situación es terrible. Está entregado y fuera de circuito. Están a punto de entregarlo y soltarle la mano", confió a LA NACION un funcionario que recorre los pasillos internos del área presidencial. Sin embargo, todavía Boudou goza del privilegio de ser invitado para defenderse en el programa 6,7,8, de propaganda oficialista por la TV Pública, como lo hizo el domingo pasado.

Muy cerca de la Presidenta también conjeturan, tal vez con información, que el vicepresidente sufrirá, tarde o temprano, un procesamiento del juez federal Ariel Lijo, que lo investiga por negociaciones incompatibles con la función pública. En ese caso, si es procesado, nadie sabe aún cómo actuará Cristina.

Los funcionarios ya no lo defienden. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que responde a todas las preguntas, evitó hace una semana referirse a su suerte judicial. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, ha dicho anteriormente que no pone las manos en el fuego.

"Sería de una gravedad institucional inédita si el vicepresidente es procesado y tiene que apartarse de su cargo por una investigación de corrupción. Eso no lo puede permitir la Presidenta porque al día siguiente los jueces irían por ella", aseguró a LA NACION otro funcionario que sigue de cerca las causas judiciales.

De todos modos, también muchos se preguntan dentro de Balcarce 50: ¿puede Cristina Kirchner sostener en el tiempo sin desgastarse a un funcionario procesado e imputado por estar involucrado en algo como haber echado mano a una imprenta para fabricar billetes cuando era ministro de Economía?

De todos modos, las perspectivas en el Gobierno no son de un procesamiento inmediato. Si lo hay, esa medida procesal le llegaría el año próximo, de acuerdo con el análisis de la marcha de la causa de Lijo.

La última aparición pública de Boudou fue el miércoles último al presidir la sesión del Senado.

Pero su última actividad oficial en su condición de vicepresidente, y fuera de la Cámara alta, había sido el 13 de mayo pasado cuando expuso en la apertura del Foro de Doha y abogó por una mejor distribución del ingreso para lograr un crecimiento sustentable. Una de las acusaciones que pesan sobre el vicepresidente es precisamente la de tener más propiedades de las que se justifican con su nivel de ingresos.

Antes de esto, Boudou se había presentado en público sólo el 24 de abril cuando se inauguró la Casa Argentina en San Pablo.

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