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Riesgos de salud pública en zonas afectadas por Harvey

logotipo de Associated PressAssociated Press 29/08/2017 Por NOMAAN MERCHANT y CARLA K. JOHNSON, Associated Press

HOUSTON (AP) — Las fangosas aguas de las inundaciones que actualmente cubren paredes, alfombras, colchones y muebles en Houston, representarán un enorme desafío de limpieza con potenciales consecuencias para la salud pública.

Aún se desconoce qué tipo o cuántas aguas residuales, sustancias químicas o gérmenes se mezclaron con las aguas. Por el momento, las autoridades de salud están más preocupadas por los ahogamientos, envenenamiento por monóxido de carbono por parte de los generadores, y la higiene en los refugios. Durante los próximos meses y años, su preocupación se centrará en los efectos del huracán Harvey en la salud mental.

En un refugio instalado dentro del Centro de Convenciones George R. Brown, el doctor David Persse construye una clínica para médicos y enfermeras, e intenta impedir la propagación de virus o tener que enviar a más pacientes a los hacinados hospitales.

“Esto evoluciona muy rápido”, dijo Persse, director de Servicios Médicos de Emergencia de Houston. “Siempre me preocupan estas grandes concentraciones de personas, debido a los brotes virales que provocan náuseas, vómitos y diarrea. Y apenas comienza”.

Paramédicos, policías y personal de emergencia han estado en el centro de convenciones desde que abrió sus puertas a evacuados. Durante las últimas 24 horas, doctores y enfermeras llegaron al inmueble para ofrecerse como voluntarios.

Hasta el momento, se han hospitalizado a menos de 20 personas procedentes del centro de convenciones.

“Uno de nuestros objetivos es brindar tratamiento apropiado a las personas que están aquí con padecimientos menores, para no tener que enviarlos a todos a los hospitales”, señaló Persse.

Muchas de las cerca de 3.000 personas que huyeron de las inundaciones por Harvey tuvieron que esperar en el agua mezclada con aguas residuales, aceite y gasolina. Algunos no pudieron tomar sus medicamentos o dispositivos médicos. La tarde del lunes, agentes de policía buscaban más sillas de ruedas.

Donantes han llevado pañales, alimento para bebés y otros artículos de necesidad básica al centro de convenciones. Las autoridades trabajan con farmacias locales para reemplazar medicinas perdidas y clínicas de diálisis para los pacientes que necesitan tratamiento. La Cruz Roja busca llevar regaderas portátiles. El lunes se envió un cargamento de 50 sillas de ruedas.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus iniciales en inglés) comenzará a tomar muestras de agua lo más pronto posible, indicó la portavoz Liz Bowman. Personal de la EPA también visitará plantas de tratamiento de agua potable y de aguas residuales para ofrecer ayuda, aseguró.

Las inundaciones pueden ser peligrosas para las personas con heridas abiertas, en especial si sufren de otros padecimientos. Después del huracán Katrina, murieron cinco personas por heridas infectadas y las autoridades creen que la exposición al agua contribuyó a su deceso.

Katrina también dejó otras lecciones.

“Con Katrina, muchas personas se preocuparon por enfermedades contraídas por el contacto con el agua, pero la mayoría de las enfermedades infecciosas se relacionó a la mala higiene en los refugios hacinados”, dijo Karen Levy, profesora asociada de ley ambiental para la Universidad Emory en Atlanta.

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Johnson reportó desde Chicago

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