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Spieth regresa al Masters con malos recuerdos

logotipo de Associated PressAssociated Press 30/03/2017 Por DOUG FERGUSON, Associated Press

AUGUSTA, Georgia, EE.UU. (AP) — El viaje a casa desde el Augusta National fue silencioso, algo inusual cuando Jordan Spieth está en el coche.

Spieth lucía una camiseta azul, no una chaqueta verde.

No se suponía que fuese así. Apenas tres horas antes en el Masters, venía de atinar cuatro birdies consecutivos y estaba en la tee del 10mo hoyo con una ventaja de cinco golpes en la punta. Nadie que hubiese ganado un torneo de Grand Slam estaba remotamente cerca de Spieth.

Tres hoyos más tarde, la cabeza le daba vueltas. Un disparo en el bunker (hoyo 10). Uno en los árboles (hoyo 11). Dos en el agua (hoyo 12). Y con eso, Spieth estaba tres golpes debajo y nunca se recuperó. Se encontraba en la Cabina Butler, como muchos anticipaban, sólo que estaba allí para ayudar a Danny Willett a ponerse la chaqueta verde.

¿Qué se podía decir?

"Todo el mundo esperó", dijo Spieth. "Estábamos callados mientras nos íbanos a casa. Yo no andaba bien al principio, porque era muy reciente. Yo me decía '¿Por qué no hice esto o lo otro? ¿Por qué pasó esto?' Estaba tratando de entender por qué. Así me pasé la noche".

Un año más tarde, aún no tiene las respuestas y se lo siente.

Dos semanas antes de su llegada al campo Augusta National, Spieth dice que ya quiere que este Masters se termine. Sabe que no podrá escapar de las preguntas sobre lo sucedido el año pasado. No tenía las respuestas en aquel viaje a casa. No las tiene ahora.

"Ya sea si consigo la chaqueta o me pierdo el corte o termino 30mo, va a ser bueno que pase este Masters", dijo. "El Masters es una vez al año. Atrae al golf a un público que no lo sigue. Y va a ser bueno, desde mi punto de vista, cuando el de este año se acabe, para serles sincero".

Spieth ya ha regresado a la escena de su peor momento en el golf.

Estuvo en el Augusta National en diciembre con dos miembros del club cuando se paró junto al tee del 12do hoyo por primera vez desde la última ronda de aquel Masters. Golpeó la pelota por encima del bunker. Hizo el putt. "Estaba caminando con los brazos alzados, como diciendo: 'Se acabaron los demonios''', dijo.

Si todo fuese tan simple.

Aún tiene que enfrentarse con la prensa el martes. Esa noche va a una cena para campeones del Masters en la que el anfitrión será Willett, no Spieth.

"Con suerte eso acabará el jueves cuando llegue al 12do hoyo", dijo el tres veces campeón Nick Faldo. "Él sabe lo que hizo mal. Sabe cómo lidiar con ello. Con suerte, llega allí y dice: 'Buen swing, ponla en el lugar acertado'. Y pienso que eso va a ser importante".

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