Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Thomas Jordan: "Es bueno que los gobiernos empiecen reformas cuyos beneficios tardan en llegar"

logotipo de LA NACION LA NACION 20/08/2017

Mini bio

Edad: 63 añosProfesión: economistaTrayectoria: ingresó al Banco Nacional de Suiza en 1997, y ocupó en primer lugar el puesto de asesor económico; en 2007 llegó al directorio, y desde 2012 se desempeña como presidente

"Creo que la política del Banco Central está yendo en una buena dirección", afirma Thomas Jordan, quien desde 2012 lidera el Banco Nacional de Suiza, la máxima autoridad monetaria de ese país. Su paso por la Argentina fue breve. Apenas unos días, en los que mantuvo reuniones con directivos locales de las empresas de su país; su par, Federico Sturzenegger, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Si bien insiste en no conocer "al detalle" la economía local, se muestra elogioso y optimista con respecto al rumbo que tomó el Gobierno. "Estoy impresionado porque la política económica está enfocada en atacar todos los aspectos difíciles y en las reformas estructurales que permiten fortalecer la economía", afirma. A su vez, destaca el potencial de crecimiento del intercambio comercial entre la Argentina y Suiza, que hoy es el sexto inversor extranjero directo en el país, con un stock de alrededor de US$ 4345 millones. "Es importante seguir fortaleciendo la relación", dice el economista, que llegó a Buenos Aires apenas semanas después del arribo de la presidenta suiza, Doris Leuthard.

-¿En qué áreas ve mayores oportunidades para consolidar la relación entre los países?

-Hay un potencial muy grande, porque el intercambio comercial es importante, pero relativamente bajo, y su evolución dependerá de los cambios futuros que se puedan implementar en la Argentina para ser más competitivos. Entre las exportaciones suizas, los rubros clave son el farmacéutico, el de maquinaria y el de relojes. Las finanzas también, porque son importantes para sostener la inversión directa de empresas en otros países. Y la Argentina exporta fundamentalmente oro y productos agrícolas. Suiza es un centro de refinación del oro. Allí el metal se trabaja y luego es comercializado en otras partes del mundo. Después está el área de las manufacturas, que tiene mucho potencial para ser más competitivo.

-¿Cómo ve hoy a nuestro país?

-No soy un experto en la economía argentina, pero puedo decir que estoy impresionado porque la política económica está enfocada en atacar todos los aspectos difíciles y las reformas estructurales que permiten fortalecer la economía. También destaco las políticas monetarias enfocadas a reducir la inflación desde un nivel muy alto. Eso tendrá un aspecto muy positivo en el mediano y largo plazo.

-En su estrategia de metas de inflación, el Banco Central privilegia trabajar sobre las tasas de interés. ¿Coincide con esa política?

-Controlar las condiciones monetarias a través de las tasas de interés es algo muy común. Y tiene todo el sentido. Generalmente, bajar la inflación hacia una situación de mayor estabilidad es beneficioso para las empresas y los consumidores, porque permite confiar en el valor de la moneda local. Creo que es una política que está yendo en una buena dirección.

-En el escenario global, ¿cuáles son las mayores amenazas para el crecimiento económico?

-Un punto importante es que las reformas estructurales son todavía necesarias en muchos lugares. En Europa, por ejemplo, el mercado de trabajo no es flexible y hay muchos monopolios en varios mercados que limitan la competencia. Además, en algunos países el sistema tributario es distorsivo. Hay asuntos económicos serios y muy importantes que pueden mejorarse a escala global para potenciar el crecimiento. Como sabemos, siempre es difícil afrontar esas reformas, pero desde esa perspectiva la Argentina es un muy buen ejemplo de que esos procesos pueden ser atendidos y que están mejorando las condiciones para las empresas.

-¿Y cómo se lleva el tiempo necesario para esas reformas con las urgencias de la política?

-Es un desafío, porque usualmente los frutos de las reformas estructurales no son inmediatos, y en el corto plazo puede haber impactos negativos por algunos ajustes. Pero creo que es muy buena noticia si los gobiernos tienen el coraje para empezar reformas estructurales aun cuando los beneficios no vienen en lo inmediato.

-En el mundo se ve una mayor tendencia hacia políticas proteccionistas o el cierre de fronteras. ¿Cómo observa esa situación?

-Es importante que todos los países adviertan la importancia del libre comercio, porque es algo que incrementa la riqueza para todos los participantes. Los países chicos que son abiertos resultan de mayor interés para la comunidad que aquellos que están limitados por políticas proteccionistas. El intercambio de bienes y servicios tiene beneficios, y si se mira la historia es fácil de ver que el comercio benefició a todos. El incremento de los niveles de vida ha estado ligado a la posibilidad del intercambio.

-¿Y eso podría cambiar?

-Hasta aquí no vimos decisiones de ninguna parte de limitar el comercio, y la mayoría de los líderes globales expresa su interés por mantenerlo. Confío en que la comunidad global mantenga esa mirada positiva. También es importante que todos los acuerdos de comercio sean respetados, que no haya un mal uso de un convenio bilateral.

-¿Qué impacto puede tener el Brexit en la economía europea?

-Es difícil decir hoy cuál será el efecto final de la salida del Reino Unido en cuanto al intercambio comercial. Esperamos que tenga un efecto limitado en el comercio, porque son áreas económicas importantes y tienen una influencia muy grande en el contexto global. De todas maneras hay una mejora en la economía europea y probablemente continúe creciendo.

-¿Y en cuanto a los vínculos entre Suiza y Europa?

-La Unión Europea es el principal socio comercial de Suiza. Exportamos casi el 50% de nuestros productos hacia ese bloque y las importaciones son relevantes. Es importante que mantengamos un buen acuerdo comercial para permitir ese intercambio, dada la salida del Reino Unido de la UE.

-¿Cómo influye la suba de tasas de interés de la Reserva Federal en la escena económica global?

-Creo que es un signo muy positivo, porque muestra que la economía estadounidense está fuerte, y dentro de ese fortalecimiento es lógico una normalización de su política monetaria. En los últimos dos años, el dólar se fortaleció y se estabilizó en los últimos meses, y el euro también. Es importante que la economía de EE.UU. se normalice, porque eso impide cualquier distorsión futura.

-Aquí el BCRA impulsa medidas tendientes al uso de métodos de pago alternativos al dinero físico. ¿Cómo ve esa tendencia?

-Habrá muchas innovaciones tecnológicas que harán que sea más fácil concretar pagos y operaciones sin efectivo, pero también hay muchas buenas razones para usar dinero en papel en ciertas transacciones. En Suiza apoyamos el desarrollo de medios de pago electrónico, pero no limitamos el efectivo.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon