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Una foto Michetti-Larreta para atenuar la disputa

logotipo de LA NACION LA NACION 25/05/2014 Jaime Rosemberg - La Nacion

Ella llegó un poco más tarde de lo convenido. Él la esperó para compartir escenario y juntos protagonizaron un encuentro con jóvenes macristas dónde se habló de gestión y de futuro.

Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti, de ellos se trata, vivieron ayer en el encuentro del Grupo Generación Política (GAP), una tregua pública en la contienda que los separa, una y otra vez: la pelea por la sucesión de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires.

Asistentes al encuentro en el club GEBA afirmaron a LA NACION que el jefe de gabinete insistió en que será candidato a jefe de gobierno, y que la gestión en la Ciudad es la manera de "hacer felices a los vecinos". La senadora, más elusiva, no dio definiciones sobre su futuro, pero citó al papa Francisco y dijo que "el orden es superior al conflicto".

La imagen de ayer no disimula la tensión y la competencia. Los dos ya trabajan para hacerse visibles en la ciudad: Larreta aparece en cuanta inauguración o evento pueda, siempre al lado de su jefe. Su rostro, inusualmente sonriente, puede verse en subterráneos, en envíos por mail, y pronto en programas de alto rating como el de Marcelo Tinelli, vía imitador. Michetti juega al misterio, aunque no deja lugar por ocupar: en el Senado, en los medios, con dirigentes opositores y en su fundación creada para contener a "su" gente.

La situación está lejos de la guerra abierta, pero se parece poco al pacto que firmaron en agosto en la casa de la senadora, y que redundó en el contundente triunfo de la lista encabezada por Michetti y dos bancas en el Senado.

"Ojalá no se llegue a la guerra abierta. Porque la gestión se puede resentir", advirtió a LA NACION un funcionario preocupado. Lo cierto es que, con el aval de Macri, el jefe de gabinete intensificará en los próximos días la campaña: a sus tres encuentros semanales con vecinos se le sumarán reuniones de "contacto directo", actos como el tedeum de hoy en la Catedral e inauguraciones como la de la autopista Illia.

"Mi suerte depende de la gestión, que hoy está en su pico máximo de aceptación en la gente", repite Larreta a sus colaboradores. Cerca del jefe de gabinete hicieron circular en las últimas horas dos encuestas en las que habría sólo "un punto de diferencia" entre él y Michetti, tomados por separado como candidatos de Pro. "La marca Pro está muy fuerte, alrededor de los 35 puntos", confirmaron a LA NACION responsables de uno de esos estudios.

Distinta es la percepción que tienen cerca de Michetti. "Horacio no tiene carisma y no levanta en las encuestas. Y si no va Gabriela, corremos el riesgo de perder la Ciudad", afirmaron a LA NACION dos ministros y un legislador porteño con preferencias por la ex vicejefa de gobierno.

Con los ojos puestos en los movimientos de Martín Lousteau -cuyo crecimiento preocupa a todo el macrismo- Michetti también se mostrará activa. Sus reuniones con Elisa Carrió y Julio Cobos, y sus recorridas por el interior (estuvo horas atrás en Chaco y en Corrientes) le dan una "dimensión nacional" con la que se siente a gusto. Es, de hecho, el lugar en el que la ven quienes impulsan su candidatura a vicepresidenta de Macri. Pero Michetti no abandona el sueño de gobernar la ciudad. "En diciembre va a decidir", cuentan a su lado.

En la inauguración de la nueva sede de su fundación SUMA, el viernes 16, estuvieron los ministros Hernán Lombardi (Cultura); Guillermo Montenegro (Justicia) y Andrés Ibarra (Modernización), además de allegados y dirigentes. "No es cierto que todo el gabinete esté con Horacio", desafían cerca de Michetti.

La senadora, pero también su par Diego Santilli y el legislador porteño Cristan Ritondo, los otros macristas anotados en la carrera, se quejan por lo bajo de la "facilidad" con que Larreta utiliza la gestión como plataforma, y dispone de recursos. "Ella (por Michetti) tuvo la elección. ¿No te parece suficiente vidriera?", afirmó un leal a Larreta.

¿Qué decidirá Macri? "El corazoncito de Mauricio está con Horacio por compartir el trabajo diario hace años. Pero si la cosa se complica podría cambiar de opinión", se sinceró por lo bajo otro funcionario.

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