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Victor Matfield: "No hay que abandonarlos puntos fuertes que hacen especial a un equipo"

logotipo de LA NACION LA NACION 26/08/2017

En su despedida del rugby internacional, Victor Matfield fue víctima del desparpajo de los nuevos Pumas. El 21 de noviembre de 2015, el estadio de Twickenham asistía incrédulo a cómo un equipo de jóvenes argentinos se floreaba ante unos Barbarians que habían armado un verdadero combinado de estrellas.Sin la base del equipo que un mes antes había alcanzado el 4° puesto en el Mundial y con jóvenes aún sin experiencia como Emiliano Boffelli, Ramiro Moyano y Tomás Lezana, los Pumas se lucieron en la Catedral ante Bakkies Botha, Stephen Moore, Ryan Crotty y el propio Matfield.

Un año y medio más tarde, Matfield volvió a ver a los Pumas al nivel del campo de juego, pero esta vez del otro lado de la línea de cal, en su rol comentarista para la televisión local. Lo que vio en el Nelson Mandela Bay Stadium, de Port Elizabeth, distó mucho de lo ocurrido en Twickenham. Claro: no se trataba de un partido exhibición, sino un test match por los puntos, por el Rugby Championship, el certamen anual de selecciones más competitivo y demandante del mundo ovalado.

Matfield, de 40 años, el máximo representante de los Springboks (127 caps) y capitán del equipo campeón del mundo en 2007, habló con LA NACION en Port Elizabeth y festejó que Sudáfrica hubiese regresado a sus bases luego de un 2016 para el olvido (ocho derrotas) producto de una "pérdida de identidad". Y pidió lo mismo para los Pumas: "Nunca hay que abandonar los puntos fuertes que hacen especial a un seleccionado. Hay que seguir trabajando en eso y después agregar otras cosas".

- ¿Cómo se explica esta transformación de los Springboks de un año a otro?

- Creo que Sudáfrica volvió a sus principios. El año pasado estaban a medio camino, no sabían cómo querían jugar, no estaban seguros de cómo querían ganar partidos. Hay que entender que Allister Coetzee se hizo cargo poco antes del Rugby Championship y no tuvo mucho tiempo de preparación. Este año están muy bien preparados, se nota en el equipo, trabajan como una unidad y se ven bien en este momento.

- Entonces no es que se hayan afianzado en un nuevo estilo, sino que volvieron a las bases...

- Es un grupo nuevo de jugadores. Hay que ejecutar bien las cosas básicas, ganar partidos y a partir de ahí uno puede desarrollar el juego. El año pasado había muchos jugadores sin experiencia internacional y querían avanzar demasiado rápido. ¡Se olvidaron de sus fortalezas! Hay que construir a partir de allí.

- ¿Qué opina de la transición que está atravesando la Argentina a partir del ingreso en el Súper Rugby y la decisión de prescindir de los jugadores que actúan en Europa?

- Siempre es duro para la Argentina. Hay muchos buenos jugadores jugando en Europa. Otro desafío es que no tienen tanta cantidad de jugadores. Jugar semana a semana en el Súper Rugby también los debe desgastar. Así que por un lado quedan expuestos por jugar contra Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia muy seguido, pero también es muy difícil para estos jugadores enfrentarse a estos equipos durante ocho meses. Probablemente tengan que revisar eso. Tienen que desarrollar una base para que jugadores como Creevy no tengan que jugar todas las semanas, así están frescos para cuando llega el Rugby Championship.

- ¿Por qué les cuesta conseguir resultados?

- Una de las cosas que realmente hicieron muy bien en los últimos tres o cuatro años y crecieron mucho es en el juego abierto. Pero el scrum siempre fue una de sus fortalezas y ahora están teniendo problemas allí. Aunque uno quiera expandir su juego a un nuevo estilo, primero tiene asegurarse de hacer bien lo básico. Tiene que contar con un buen scrum, porque eso es lo que les puede dar una buena posición territorial para jugar a partir de ahí. Es lo que decía: no abandonar los puntos fuertes que hacen especial a un equipo. Perfeccionar eso y después sí agregar otras cosas.

- Sudáfrica impulsó la expansión del Súper Rugby y el ingreso de la Argentina y sumó un equipo, pero ahora perdió dos...

- Estamos conformes con la posición en la que estamos. Es una gran oportunidad que algunos equipos vayan a jugar al hemisferio norte [Kings y Cheetahs se sumaron a la Liga Celta]. La Argentina es una nación muy importante en el mundo del rugby. Le fue muy bien en los últimos Mundiales y se merece estar en una competición de elite. Le va a servir para desarrollar más jugadores.

- Sudáfrica también padece el exilio de jugadores a Europa. ¿Cuáles son los desafíos que enfrenta hoy el rugby sudafricano?

- El año pasado tuvimos muchos problemas respecto de nuestra identidad y qué queríamos ser como equipo, y ahora jugamos en función de nuestras fortalezas. Si creemos en lo que hacemos y cómo lo hacemos, le podemos ganar a cualquier equipo del mundo. Tenemos que conservar nuestra identidad, sin que eso signifique que no podamos desarrollar nuestro juego, siempre manteniéndonos fieles al rugby sudafricano.

- Siempre el objetivo de Sudáfrica son los All Blacks. ¿Cree que con el progreso que mostró esteaño les pueden dar alcance?

- Creo que va a ser mucho más parejo que el año pasado. Pienso que todavía tenemos que mejorar nuestra defensa. Si querés vencer a los All Blacks tenés que ponerlos bajo presión con la defensa. No hay equipo en el mundo que pueda vencer a los All Blacks en su propio juego. Tenés que ganarles con tu juego. Tenemos que tener formaciones fijas muy fuertes, ser firmes en defensa y no darles posibilidad de jugar a partir de pelotas sueltas. Si pueden recuperar pelotas y contraatacar, te van a hacer mucho daño.

- ¿Piensa que Sudáfrica puede ganar el Rugby Championship?

- Creo que tenemos un equipo que cree en lo que está haciendo, que cree en el sistema que está utilizando en este momento, así que definitivamente considero que tenemos una buena oportunidad.

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